Una novena eco-teológica y franciscana para Navidad. Día 1

APRENDIENDO A RELACIONARNOS Y A COMPROMETERNOS CON LA VIDA. 

Novena con énfasis en el cuidado de la casa común (Laudato Si).

 

Oración para todos los días (Oración franciscana por la paz). 

¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!

Que allí donde haya odio, ponga yo amor;

donde haya ofensa, ponga yo perdón;

donde haya discordia, ponga yo unión;

donde haya error, ponga yo verdad;

donde haya duda, ponga yo fe;

donde haya desesperación, ponga yo esperanza;

donde haya tinieblas, ponga yo luz;

donde haya tristeza, ponga yo alegría.

 

¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto

ser consolado como consolar;

ser comprendido, como comprender;

ser amado, como amar.

 

Porque dando es como se recibe;

olvidando, como se encuentra;

perdonando, como se es perdonado;

muriendo, como se resucita a la vida eterna.

  

DÍA PRIMERO: Nuestra relación con Dios Creador.

*Texto bíblico:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y dijo Dios: Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra.  Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Gn 1, 1.26.31.

*Mensaje del papa Francisco por medio de su encíclica Laudato Si (Alabado seas):

Para San Francisco Dios Padre es el Creador de todas las criaturas, de todos los seres, por eso, reconocía la paternidad universal de Dios.  Esto lo llevó a descubrir y vivenciar su hermandad con todo lo creado, si tenemos un Padre que ha creado todo, entonces, todos somos hermanos, la fraternidad cósmica, es estar con todas las cosas como hermanos y hermanas.

Esta convicción no puede ser despreciada como un romanticismo irracional, porque tiene consecuencias en las opciones que determinan nuestro comportamiento. Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras actitudes serán las del dominador, del consumidor o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un límite a sus intereses inmediatos. En cambio, si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo. La pobreza y la austeridad de san Francisco no eran un ascetismo meramente exterior, sino algo más radical: una renuncia a convertir la realidad en mero objeto de uso y de dominio. LS 11.

*Compromiso:

Al comprender que todos somos hermanos incluyendo la hermana creación vamos a respetar y defender la vida de toda criatura.

Gozos (Cántico del Hermano Sol de San Francisco de Asís): 

/Dulce Jesús mío,

mi niño adorado/,

/ven a nuestras almas,

ven no tardes tanto. /

 

Altísimo, omnipotente, buen Señor,

tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.

A ti solo, Altísimo, corresponden,

y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.

 

Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,

especialmente el señor hermano sol,

el cual es día, y por el cual nos alumbras.

Y él es bello y radiante con gran esplendor,

de ti, Altísimo, lleva significación.

 

Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas,

en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.

Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,

y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,

por el cual a tus criaturas das sustento.

 

Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,

la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta.

Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,

por el cual alumbras la noche,

y él es bello y alegre y robusto y fuerte.

Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra,

la cual nos sustenta y gobierna,

y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.

 

Loado seas, mi Señor, por aquellos que perdonan por tu amor,

y soportan enfermedad y tribulación.

Bienaventurados aquellos que las soporten en paz,

porque por ti, Altísimo, coronados serán.

 

Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal,

de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!:

bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad,

porque la muerte segunda no les hará mal.

Load y bendecid a mi Señor,

y dadle gracias y servidle con gran humildad.

 

Oración a la Virgen María (autor: San Francisco de Asís).

Santa Virgen María,

no ha nacido en el mundo entre las mujeres

ninguna semejante a ti,

hija y esclava del altísimo Rey sumo y Padre celestial,

madre de nuestro santísimo Señor Jesucristo,

esposa del Espíritu Santo:

ruega por nosotros,

junto con el arcángel san Miguel

y todas las virtudes del cielo

y con todos los santos,

ante tu santísimo Hijo amado,

Señor y Maestro. Amén.

 

Oración a San José (Himno del Oficio de Lectura de la solemnidad de San José).

Custodio providente y fiel del Hijo,

amor junto al Amor por todas partes presente,

silencio del que ve la gloria inmensa

de Dios misericordioso.

 

Esposo enamorado de la Virgen,

la mente ante el misterio reclinabas,

rosal inmaculado que florece,

es obra del Señor a quien amabas.

 

Callada voluntad en Dios perdida,

amor hecho mirada de confianza,

fiel en el trabajo y en la prueba,

provéenos de amor y de esperanza.

 

Protege la asamblea de los justos,

reunidos en la fe, cuerpo de Cristo;

sé padre que nos lleve a nuestro Padre,

amor del gran Amor que nos da el Hijo.  Amén.

 

Oración al Niño Jesús.

...

Acuérdate, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijiste a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado” (vamos a elevar en silencio una súplica al Niño Jesús por alguna necesidad). Llenos de confianza en Ti, ¡Oh Jesús, que sois la misma verdad, venimos reconociendo que somos pecadores! Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Nos entregamos a Ti, ¡oh Niño misericordioso! seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que, en virtud de tu divina promesa, acogerás nuestra súplica. Amen.

 

CANTOS

  1. Noche de paz.

Noche de paz, noche de amor

Todo duerme en derredor

sólo velan mirando la faz

de su niño en angélica paz

José y María en Belén

José y María en Belén

 

Noche de paz, noche de amor

Llena el cielo un resplandor

en la altura resuena un cantar:

os anuncio una dicha sin par

que en la tierra ha nacido Dios

hoy en Belén de Judá

Hoy en Belén de Judá

 

Noche de paz, noche de amor

Todo duerme en derredor

sólo suenan en la oscuridad

Armonías de felicidad

Armonías de paz

 

  1. El Tamborilero.

El camino que lleva a Belén

baja hasta al valle que la nieve cubrió.

Los pastorcillos quieren ver su Rey,

le traen regalos en su humilde zurrón

al Redentor, al Redentor.

 

Yo quisiera poner a tus pies

algún presente que te agrade, Señor,

más Tú ya sabes que soy pobre también

y no poseo más que un viejo tambor.

En tu honor frente al portal tocaré

que con mi tambor!

 

El camino que lleva a Belén

voy marcando con mi viejo tambor,

nada hay mejor que yo pueda ofrecer,

su ronco acento es un canto de amor

al Redentor, al Redentor.

Cuando Dios me vio tocando

ante Él me sonrió.

 

  1. Vamos, vamos pastorcitos.

vamos, vamos, vamos, vamos pastorcitos,

vamos, vamos, vamos a Belén

y veremos todos al Dios del amor con el perfume del alma

y los homenajes de la adoración (bis)

 

en el portal de Belén, hay estrellas, sol y luna

/la Virgen y San José/,

y el niño Dios en la cuna.

 

Vamos, vamos, vamos, vamos pastorcitos (bis)

Entre tanto San José

lo acaricia en sus brazos

/y la Virgen María/

lo acaricia en su regazo

 

Vamos, vamos, vamos, vamos pastorcitos (bis)

 

Pastorcitos, ¡gran noticia!

grata nueva os voy a dar

/que tres reyes del oriente/

se dirigen al portal

 

  1. Pastores, venid.

En el portal de belén

hay estrellas, sol y luna

la Virgen y San José

y el niño que está en la cuna

Coro:

Pastores venid

pastores llegad

adorad al niño

adorad al niño

que ha nacido ya (bis)

 

Ábreme tu pecho niño

ábreme tu corazón

que hace mucho frío afuera

y allí solo hallo calor

Coro.

Al niño miró la Virgen

a la Virgen San José

al niño miran los dos

y se sonríen los tres

Coro.

No sé si será el amor

No sé si serán mis ojos

más cada vez que te miro

me pareces más hermoso

Coro

 

  1. Campana sobre campana.

Campana sobre campana,

y sobre campana una,

asómate a la ventana,

verás el Niño en la cuna.

 

Coro:

/Belén, campanas de Belén,

que los Ángeles tocan

qué nueva me traéis?/

 

Recogido tu rebaño

a dónde vas pastorcillo?

Voy a llevar al portal

requesón, manteca y vino.

 

Coro.

Campana sobre campana,

y sobre campana dos,

asómate a esa ventana,

porque ha nacido Dios.

 

Coro.

Campana sobre campana,

y sobre campana tres,

en una Cruz a esta hora,

el Niño va a padecer.

 

  1. Los peces en el río.

La Virgen se está peinando

entre cortina y cortina

los cabellos son de oro

y el peine de plata fina.

 

Coro:

Pero mira cómo beben los peces en el río

Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido

Beben y beben y vuelven a beber

Los peces en el río por ver a Dios nacer.

 

La Virgen se está lavando

y tendiendo en el romero

los pajaritos cantando

y el romero floreciendo.

 

Coro.

La Virgen se está peinando

entre cortina y cortina

los cabellos son de oro

y el peine de plata fina.

 

  1. Burrito sabanero.

Con mi burrito sabanero

voy camino de Belén,

con mi burrito sabanero

voy camino de Belén.

 

Si me ven, si me ven voy camino de Belén

si me ven, si me ven voy camino de Belén

 

El lucerito mañanero ilumina mi sendero,

el lucerito mañanero ilumina mi sendero

 

Si me ven, si me ven voy camino de Belén

Si me ven, si me ven voy camino de Belén

 

En mi burrito voy cantando,

mi burrito va trotando,

En mi burrito voy cantando

mi burrito va trotando

 

Si me ven, si me ven voy camino de Belén

si me ven, si me ven voy camino de Belén

 

 

Fray Manuel Alfonso Vargas Reales OFMCap.

 

Autores y/o documentos consultados:

Documento de Aparecida. V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe.

Eloi Leclrec OFM. El Cántico de las Criaturas.

Fernando Uribe OFM.  El Proceso Vocacional de Francisco de Asís.

Leonardo Boff. San Francisco de Asís, ternura y vigor.

Papa Francisco. Laudato Si: Sobre el cuidado de la casa común.

Ratio Formationis de los Hermanos Menores Capuchinos.

San Francisco de Asís, Escritos y biografías, Documentos de la Época.

 

 

 

 

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Palabras, palabras, palabras…

Novena franciscana de Navidad. Día 2