Trabajar unidos por las familias.

Una visita intensa y fructífera: así es como se puede resumir el viaje del Presidente del Pontificio Consejo, Mons. Vincenzo Paglia, a Irán, del 12 al 15 de junio.

Durante uno de los cuatro días transcurridos en Teherán, Mons. Paglia visitó oficialmente a la vicepresidenta de la República de Irán, la Sra. Molaverdi. La vicepresidenta había visitado en 2015 el Vaticano. En sus entrevistas, con la vicepresidenta y con el ministro del Trabajo y de la Seguridad Social, Mons. Paglia reiteró la necesidad de conceder una especial atención a la institución familiar y a las personas más vulnerables (mujeres, ancianos y niños), así como al importante papel que las religiones abrahámicas pueden desempeñar para ayudar a toda la familia humana a reconocer lo bueno de esta realidad antropológica fundamental. Además de las cuestiones puramente sociales, los tres encuentros pusieron de relieve la necesidad de promover un cambio cultural que no siga considerando solamente el amor romántico ( “el corazón de ilusiones fáciles” como canta el poeta persa Hafez) como el único fundamento de la elección del matrimonio. Esta tesis también fue compartida durante la visita a varios centros universitarios en la ciudad santa de Qom.
Ambas partes mostraron su deseo de continuar e implementar el dialogo abierto. Esto se concretizó con la inauguración en la Biblioteca Nacional de una sección que cuenta con los libros publicados recientemente por el Pontificio Consejo para la Familia.
Paralelamente a los eventos oficiales, Mons. Paglia tuvo la oportunidad de reunirse con la pequeña comunidad cristiana en Teherán, que cuenta con tres ritos tradicionales: latino, armenio y caldeo. La celebración de la Eucaristía dominical, la presentación de la Exhortación apostólica Amoris Laetitia y un tiempo de celebración marcaron la tarde del domingo. El encuentro del último día con los ancianos de la residencia de las Hermanas Vicentinas fue particularmente caluroso.

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