Lastima que no sea teólogo. Juan XXIII y Francisco.

Palabras actuales de san Juan XXIII sobre el lenguaje del papa

Una discriminación ad-intra

En oportunidad de ser elegido papa, escuché un comentario desconcertante sobre la trayectoria del cardenal Bergoglio. “Lástima que no sea teólogo”- me dijo un cura con responsabilidades en la edición de libros religiosos.

Todavía hoy no comprendo esa (¿des?) calificación.

Me explico.

En la Iglesia sobreabundan las representaciones por las que se asocia a Cristo con

-cada bautizado por el don del bautismo: « Los bautizados se han “revestido de Cristo” »(Ga 3,27)

-cada ministro ordenado en la liturgia. Se dice que actúa “in persona Christi”, es decir representa a Cristo cabeza del cuerpo reunido para actualizar la Última Cena.

-el papa como vicario de Cristo cabeza de la Iglesia, que no es ni más ni menos que ese Cristo caminando por la historia, con su cuerpo, el Pueblo de Dios.

Si ahondamos todavía más todos deberíamos tender a identificarnos con ese Cristo. Ese es el llamado. Esa la vocación de cada uno de nosotros, los re-generados en las aguas del bautismo.

 

Jesús era un maestro, un pastor. 

Por eso hablaba sencillamente. Por eso hablaba en parábolas, un estilo muy genuino de los rabinos judíos. Quería hacerse entender. Y así como están redactados los evangelios ¡vaya que se le entiende!

Hacen falta teólogos para complicarlo todo. ¿Sería por ello que san Francisco de Asís desconfiaba tanto de su presencia y utilidad? Los términos difíciles alejan, dividen, crean una especie de aristocracia eclesial en torno a palabras, modismos, interpretaciones.

Dirigiéndose a la Comisión Internacional de Teología en diciembre del 2013 el papa Francisco dijo, recordando las palabras del papa Benedicto XVI: “el teólogo debe permanecer a la escucha de la fe vivida por los humildes y los pequeños, a los que el Padre quiso revelar lo que está escondido a los doctos y a los sabios”. La misión de los teólogos es al mismo tiempo “ fascinante y arriesgada”. Ha explicado que “fascinante porque la búsqueda y la enseñanza de la teología pueden convertirse en un verdadero camino de santidad, como atestiguan numerosos Padres y Doctores de la Iglesia. Pero también es arriesgada porque comporta tentaciones: la aridez del corazón, el orgullo, incluso la ambición”.  Al concluir el papa ha mencionado la misiva que una vez San Francisco de Asís mandó a San Antonio de Padua :”Me gusta que enseñes la sagrada teología a los hermanos, con tal de que, con el estudio, no apagues el espíritu de santa oración y devoción”».

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Un comentario de san Juan XXIII.

El papa bueno, está en la genealogía de nuestro querido papa Francisco. El 13 de agosto de 1961, ya pontífice escribía: “Comúnmente se cree y se aprueba que el lenguaje, incluso el familiar del Papa tiene que un aire de misterio y de terror circunspecto. Y en cambio, es más conforme al ejemplo de Jesús la sencillez más atrayente, no separada de la prudencia de los sabios y de los santos que cuenta con la ayuda de Dios. La sencillez puede suscitar, no digo desprecio, pero si menor consideración entre los sabihondos. Pero poco importa que los sabihondos, de los que no se debe hacer ningún caso, puedan infligir alguna humillación de juicio y de trato: todo redunda en daño y confusión suya. El “simple, honesto y temeroso de Dios” es siempre el más digno y el más fuerte…Naturalmente sostenido por una prudencia sabia y graciosa. Y posee esta sencillez el que no se avergüenza de confesar el Evangelio incluso delante de hombres que lo consideran una debilidad y cosa de chiquillos, ni de confesarlo en todas sus partes, y en todas las ocasiones, y en presencia de todos; no se deja engañar o influir por el prójimo , ni pierde la serenidad de ánimo por cualquier actitud que los demás adopten frente a él.

El lenguaje de los gestos

Tanto san Juan XXIII como el actual pontífice han privilegiado el lenguaje de los gestos. Hoy la teoría de la comunicación nos presenta dos afirmaciones que explican por qué hay un abismo entre lo que se predica y lo que se vive: siempre un gesto vale más que mil palabras.

-No podemos no comunicarnos

– El 95 de nuestros mensajes ser realiza en forma no verbal o sea a través de miradas, actitudes, gestos, posturas. Solo el 5 % es texto, palabra, frase, discurso.

¡Qué bueno que no hayan sido teólogos ni Angelo Roncalli ni Jorge Bergoglio! Sin embargo ¡Que bien que han comunicado el evangelio!¡Qué bien representan a Jesús! ¡Qué bueno que hayan querido que la Iglesia sin dejar de ser maestra, tenga las entrañas de una madre!

Ma. Cecilia Jaurrieta ofs

Escrito por Cecilia Jaurrieta

Maria Cecilia Jaurrieta esta casada y tiene cinco hijos y seis nietos. Profesó en al Orden Franciscana Seglar en 1986.
Es bioquímica y ha colaborado con distintos medios graficos y radiales franciscanos como NUEVA POMPEYA y EL MENSAJERO DE SAN ANTONIO. Ha publicado varios trabajos relacionados con la religiosidad popular en la Editorial San Pablo. Ha recibido capacitación en mediación comunitaria con la cual ha enriquecido los talleres de educación para la paz que anima desde 1998.

Más allá de los divorciados vueltos a casar.

La Fiesta de San Francisco y mucho más en este video-resumen desde Tierra Santa