Jaume Vives: “Los cristianos perseguidos en Irak nos enseñaron lo más importante de esta vida que es la fe”

Con tan solo 23 años, abandonó su Barcelona natal para conocer de primera mano el infierno de los perseguidos por Estado Islámico en Irak y Líbano. Y, ahora, dos años después, ha estrenado en Madrid un documental sobre su viaje. Relata para PazyBien que está experiencia le ha servido para aumentar su fe en Cristo.

No sé podía creer que había gente dispuesta a morir por su fe, mientras en España las personas se avergonzaban de ser cristianos. Cuando Jaume Vives (Barcelona, 1992) descubrió que esto era una realidad, cogió una cámara de vídeo y emprendió su viaje hasta el Líbano, dejando atrás a su familia y a su Barcelona natal.

 

Quería conocer una de las realidades más crudas del siglo XXI: la vida de los cristianos perseguidos por el Estado Islámico. Sin embargo, el viaje de este joven periodista no acabó en el Líbano, sino que unos meses después montó una expedición con seis jóvenes más para ayudar a los cristianos perseguidos de Irak.

 

La experiencia de estos viajes le han servido para crear ‘Guardianes de la fe’, un documental que muestra el testimonio de amor y lealtad a Cristo de los cristianos de Irak. Después de su exitoso estreno en Barcelona, el documental que no dejará a nadie indiferente aterrizó en Madrid el pasado sábado, 11 de marzo. PazyBien.es pudo estar con Jaume Vives minutos antes del estreno en la capital.

 

¿Por qué un documental de cristianos perseguidos?

Nace porque me enteró de hay gente dispuesta a morir por ser cristiano, pero también viene de un proceso de reconversión que tuve. Durante mi infancia tuve diferentes problemas y me junte con personas que no eran demasiado buenas. Pensaba que de esta manera me llenaría el corazón, pero con el tiempo te das cuenta que esto solo lo puede hacer Dios. Con 13 años, ya había metido la patada lo suficiente.

Y ya cuando estaba en Bachillerato, salí una noche por Barcelona y conocí a los chicos de San José que dedican su tiempo ayudar a los que más lo necesitan. Me llamó la atención que gente no sólo los viernes por la noche, sino también durante toda la semana ayuden, bauticen a gente de la calle…Hacían verdadera calidad. Esa noche cuando llegué a casa, pensé que mi vida era desgraciada y que verdaderamente no tenía amigos.

Entonces, conocer a esos jóvenes me hizo que redescubriera todo lo que me habían enseñado mis padres, pero que yo siendo un cafre no había aprendido. Después de esto hice un trabajo sobre ellos y descubrí que me encantaba contar historias. Empecé por lo tanto a estudiar periodismo.

 

De todas las historias de los refugiados que ha conocido durante los dos viajes, ¿cuál fue la que más le costó asimilar?

Todos tienen testimonios que impresionan, pero la historia de Aída me conmovió porque a través de su testimonio te das cuenta de la crueldad de los yihadistas. Mientras dos de sus hijos decidieron ir al Kurdistán iraquí, ella prefirió quedarse junto a su marido y su hija menor pensando que el Estado Islámico no llegaría nunca a Qaraqosh. Pero, el seis de agosto, el IS llegó a esta ciudad. Los terroristas entraron en casa de esta familia, destrozaron todos los símbolos religiosos y durante varios días los retuvo en su hogar.

 

Finalmente, el ISIS obligó a Aida y a los suyos escoger entre tres opciones: pagar una multa, convertirse al Islam o huir. La familia de Aída optó por irse, pero dos yihadistas secuestraron a Cristina, su hija de tres años, durante el viaje de huida. Se la arrebataron de las manos aunque la madre lo intentó impedir. De hecho, la dijeron que o se la llevaban o las matarían a las dos. Aida preocupada por lo que podía pasarla a su hija, se monta en el autobús y se va de Qaraqosh sin saber con quién se queda su hija.

 

Después de dos y medio sin su hija, lo único que saben a través de una llamada que recibió el hijo mayor de Aída de un imán es que Cristina es esclava sexual para una familia musulmana en Mosul. Cuando hablamos con Aida, la preguntamos si perdonaba lo que los yihadistas habían hecho con su hija y su respuesto fue: ‘Perdonó a los que secuestraron a mi hija igual que Jesucristo perdonó en la cruz’. Humanamente es imposible perdonar, pero ellos lo hacen.

 

En un escenario tan cruel, ¿hay lugar para la esperanza?

Si, pero no para una esperanza humana, porque ésta no la hay ni en Irak ni en ninguna parte del mundo. Cuando el hombre pone la esperanza en sí mismo, en sus fuerzas, en sus medios y se mete una castaña, ve que no puede confiar en el ser humano. Sin embargo, en Dios sí. Te das cuenta, entonces, que los cristianos de Irak no es que tengan recoveco para aferrarse a la fe, sino que eso es lo que les da tranquilidad o alegría. Esa esperanza nace de que Dios les sostiene.

 

¿Y sentimientos de odio o venganza?

Hay de todo, porque los cristianos somos humanos. También podemos hacer cosas mal y, por lo tanto, te encuentras a personas que dicen que perdonan aunque hayan matado a su hijo, pero también te encuentras a otros que en las mismas circunstancias te dicen que no pueden perdonar.  Lo que sí que no te encuentras es a alguien que te diga: por qué Cristo ha hecho esto. A veces no pueden perdonar a Estado Islámico, a sus vecinos, pero no tienen nada contra Dios.

 

Acabas de relatarnos una historia que refleja lo que es capaz de hacer Estado Islámico, ¿realmente crees que el Islam es una religión de paz como muchos defienden?

No. El Islam es evidente que no es una religión de paz. El Corán, su profeta Mahoma y su historia demuestran todo lo contrario. Aunque es verdad que en los últimos tiempos la gente no se puede meter en dos temas: la ideología del género y el islam. Si te metes con alguno de ellos entonces llega la cruz social y la persecución social. También es cierto que no todos los musulmanes son unos asesinos. Hay musulmanes buenos y católicos malos, pero el Islam no es una religión de paz.

 

Los cristianos en Irak no han perdido su fe ni un sólo segundo. Sin embargo, en España que disfrutamos de un bienestar social se está perdiendo. ¿Tenemos que ser perseguidos para recuperarla?                                                                                                                                         Es una realidad y ese es el motivo por el que fuimos a Irak para ver como allí las personas estaban muriendo no sólo por Cristo, sino que también estaban dispuestas a perder por todo lo que nosotros luchamos, es decir, una casa, los ahorros, el trabajo. Allí nos enseñaron lo más importante de esta vida que es la fe. Te presentan a Cristo a través del martirio.Yo creo que esto sucede porque cuando la persecución es cruenta entonces, uno se reafirma en su fe. Los cristianos de Irak no son héroes…son gente normal que han estado cerca de Dios. Sin embargo, la persecución social que es la que hay en Europa tristemente no te reafirma, sino todo lo contrario, te hace avergonzarte o ser el freak de la clase.

 

¿Qué labor está haciendo la Iglesia en estos países?

La Iglesia es la que más ayudando. De hecho, donde nosotros estuvimos no vimos gobiernos ni ninguna ong. Solo Ayuda a la Iglesia Necesitada, a la Iglesia y a Cáritas. La que más ayuda es la Iglesia tanto de allí como de aquí. La de allí con sus monjas y sacerdotes. Hay una cosa muy bonita y es ver como la mayoría de los cristianos de estos países se quieren ir de allí y, sin embargo, los sacerdotes y monjas que se pueden ir, escogen quedarse en Irak o Siria para vivir con su gente y morir con su gente. No viven en palacios sino en barrancones con ellos. Esto la gente lo valora mucho y esto también los da fuerza. La Iglesia de aquí también ayuda mucho a través de sus organizaciones, como Ayuda a la Iglesia necesitada que es la que hace la mayor labor. Construye colegios, seminarios, universidades.

 

Desde hace más de un año España está recibiendo una lluvia de críticas por el tema de la acogida de refugiados, ¿qué valoración das a la actuación de España?

Cuando se habla de refugiados hay que tocar dos temas: la generosidad y la prudencia. La generosidad nos toca a nosotros en nuestra casa o en la parroquia y la prudencia le corresponde al Estado.

 

Digo esto porque es una vergüenza que en Líbano tiene cuatro millones de población, dos millones de sirios refugiados, medio millón de palestinos, un gran número de iraníes. Es decir, más de la mitad de la población es de fuera. Es un país pobre del tamaño de Asturias que acoge a 2 millones de refugiados y a España cuando le dicen 10.000 le parece imposible de soportar. Nos tendría que dar pena poner ese número.

 

Aunque insisto en que se debe ser prudente. No es fácil porque la mayoría de los que vienen son musulmanes. Por eso creo que hay entra la generosidad de que alguien por sí mismo se la quiera jugar, pero para hacer todo esto y acoger a 10.000 refugiados hay que saber y enseñar lo que es realmente el Islam.

 

Pero esa generosidad puede abrir la puerta también a terroristas

A mi eso me da igual, pero con una condición que es a mi no me importa morir por ayudar al otro. Hace poco me contaron la historia de unas monjas que daban comida cada día en un colegio y cuando iban unos musulmanes decían vamos a coger la comida, pero a ellas vamos a cortarlas el cuello (refiriéndose a las monjas). Ellas siguen dando comidas. A mí no me importa dar comida, ayudar, sin saber si me van a matar, pero lo que sí es un suicidio es que no nos digan que es el Islam, es decir, que te nieguen la realidad.

 

¿Por qué ocurre esta desinformación?

No lo sé. Lo que mueve el mundo es el dinero y el poder. Detrás de dinero y del poder, está el demonio. Supongo que habrá por medio algo de dinero y de poder. Lo que sí que sería lógico es que a los refugiados musulmanes les acogiesen países musulmanes. Digo esto porque es donde ellos estarían más a gusto como por ejemplo Arabia Saudí.

 

¿Qué opinan los cristianos de la intervención de Occidente?

No están muy contentos con Occidente en general ni en el Líbano ni en Irak. Voy a contar una anécdota del Líbano que no tiene que ver con la intervención. No están contentos con los cristianos de aquí porque muchos piensan que los hemos dado la espalda y que  los hemos abandonado. Hemos hecho como si no existieron.

Lo que es cierto es que desde el minuto cero la intervención de Occidente ha sido la de apoyar a los rebeldes moderados que no existen y que no creo que existan nunca. Entonces, esa gente ha visto como se la ha armado a las personas que los están matando a ellos. Y no sólo Estado Islámico, sino también Al-Nusra, Frente de Liberación Siria, o llamale como quieras, pero todos cortan cabezas.

A partir de los atentados perpetrados en Europa, ¿crees que la gente es más consciente de lo que ocurre en Irak o Siria?

Creo que se ha demostrado que Europa está hibernando desde hace años. Ha habido un montón de atentados y después de un tiempo qué ha pasado, por ejemplo en Francia, pues no ha pasado nada. Si se va conociendo más que por ejemplo hace diez años cuando era casi imposible pensar que existían cristianos perseguidos.

 

¿Crees que el genocidio de cristianos en Oriente va acabar?

No lo sé. Lo que sí sé es que la Iglesia desde hace siglos es perseguida. Persecución siempre ha habido y siempre habrá. Ya sea con la sangre o como sea. ¿Acabará en Irak? No lo sé. ¿Acabará la guerra? Seguramente. Pero cuando acabe la guerra, no acabarán los problemas para los cristianos que viven allí.

 

Como periodista, ¿qué noticia te gustaría dar?

España ha vuelto a la fe.

Tamara Garcia Yuste.

 

Nota de redacción: Como nuestros lectores saben, en pazybien.es no compartimos las apreciaciones aquí vertidas sobre el Islam y marcamos siempre la diferencia entre los yihadistas y el resto de musulmanes. Más allá de esta aclaración creemos que el testimonio de Jaume es valido y puede ayudarnos a reflexionar aunque no compartamos el 100% de sus afirmaciones.

 

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