Franciscanos reconocen legado de Monseñor Romero

Fray Domingo, y un grupo de franciscanos que lo acompañan en la misa en la cripta de catedral, son de la Oficina de Justicia Paz Integridad de la orden con sede en Roma.

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Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino

Los franciscanos de la oficina de Justicia, Paz e Integridad, con sede en Roma y subsedes en todo el mundo, reconocieron ayer el importante legado que dejó a la comunidad el arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero.
La delegación de Roma llegó hace algunos días al país para conocer el trabajo de la oficina en El Salvador y, además, participar en la misa dominical que tradicionalmente se celebra en la Cripta de Catedral Metropolitana, donde yacen los restos del mártir Romero, considerado Santo por feligreses en América Latina.
Joseph Rozansky, de la oficina en Roma, dijo que Monseñor Romero es un “modelo”, porque siempre caminó con el pueblo y trabajó para el pueblo.
“Muchas veces nosotros tenemos la dificultad en la iglesia por la jerarquía entre el clero y la gente; y me parece que no tenía esa distancia aquí en El Salvador, al menos con Monseñor Romero; yo creo que por eso el murió, porque tomaba a la gente y caminaba con ellos”, recordó Rozansky.
Reconoció, incluso, el valor del arzobispo asesinado por escuadrones, porque “hablaba en contra de las injusticias de la sociedad, del hambre y por eso murió”.
Franciscano de la oficina de Roma argumentó que por esa carisma y legado, siempre se celebra la vida de Romero, incluso en otros países.
“Creo que para las personas de Justicia y Paz realmente él fue un modelo”, acotó.
La comisión participó luego de conocer la cripta, en la misa dominical que fue concelebrada por Fray Domingo, quien pertenece a la oficina de Justicia, Paz e Integridad de El Salvador.
La comisión franciscana visita a sus sedes en los diferentes países con la idea de animar al mundo, en varios temas. En el caso de El Salvador se trabaja mucho en el tema de la minería metálica y el agua.
En la misa, además, se tuvo como intención a las víctimas que murieron en la masacre de El Mozote. El sábado se conmemoró un año más de la masacre, considerada una de las más crueles, ya que un buen número de víctimas eran niños y mujeres.
Además, la Comunidad Monseñor Romero recordó la palabra  de Monseñor Romero en el segundo domingo de adviento, pronunciada en 1977, donde exhortó a los católicos a no vivir “una religión de misa dominical y de semanas injustas, porque eso no gusta al Señor”.
Además se conmemoró el día de la Inmaculada Concepción de María.

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