El libro que no dejó comer al Papa Francisco.

“La vida en Alepo es absurda y ya no pregunto por qué la gente trata de emigrar, por qué se lanzan al mar poniendo todo en riesgo, incluso su vida. Según la razón humana, permanecer aquí es una locura.”

Esta es una de las contundentes frases que fray Ibrahim Alsabagh comparte en su libro “Un instante antes del alba”. Un diario de guerra desde Alepo, una ciudad abandonada por todos, menos por la Iglesia.

Este libro fue leído en las comidas de los ejercicios de Cuaresma del Santo Padre y la Curia Romana. El propio Francisco dijo al fraile que guiaba esos ejercicios “mientras escuchaba el relato no podía ni tragar el bocado que tenía en la boca por el sufrimiento de todos estos hermanos…”

El Papa no solo no pudo comer, sino que donó, según nos dice fray Ibrahim “una gran suma de dinero para la parroquia San Francisco” de Alepo.

Y en esa anécdota del Papa se encierra el mensaje de lo que nosotros, como católicos, debemos hacer ante el drama de Siria y de otros tantos lugares donde la muerte y la miseria hacen estragos.

Nos hemos acostumbrado a mirar el sufrimiento ajeno por la televisión y eso nos ha hecho, en parte, insensibles.

El Papa nos marca el camino: conmoverse y actuar.

Durante la rueda de prensa del viernes pasado en Madrid, fray Ibrahim, que nunca pierde la sonrisa, relató cómo viven estos días en una ciudad “fantasma” y se preguntó varias veces “¿quién va a construir Alepo de nuevo?”

 No entramos en temas políticos o geoestratégicos. Los testigos del Evangelio, como fray Ibrahim, no tienen tiempo para eso porque, como decía Teresa de Calcuta, si se detienen a tratar esos temas, la gente se les muere en la puerta de la parroquia.

Esa misma parroquia franciscana de Alepo a la que acuden, cada día, cientos de personas. Cristianos, católicos, y musulmanes. “Hay que centrarse en la dignidad y el sufrimiento de los hombres” porque ante tal nivel de sufrimiento y de destrucción no queda otra que ofrecer “primero el servicio humanitario y luego el espiritual”.

Imagínate esto: una ciudad arrasada, donde la mayoría son mujeres y niños, los hombres, o han muerto en la guerra o han emprendido el viaje hacia Europa con la esperanza de luego reunirse aquí con su familia… una ciudad donde “las personas están muertas, aunque caminen…”

¿Te lo imaginas? Eso es Alepo hoy.

Pero los frailes de la Custodia de Tierra Santa, encabezados por fray Ibrahim, no se han quedado en las lamentaciones. Están ayudando a reconstruir las casas, dan asistencia a más de 350 niños, la mayoría huérfanos, brindan asistencia humanitaria a todo el que se la pide (y son cientos cada día), se ocupan de conseguir medicinas (algunas muy caras), de atender hospitales… hacen de bomberos, arquitectos, albañiles…

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“El pasado 22 de diciembre, poco antes de la Navidad, las tropas llegaron a un acuerdo y los misiles dejaron de llover sobre la ciudad. Por primera vez, en mucho tiempo, pudimos volver a salir a las calles sin miedo a que un misil nos caiga encima” nos dice el franciscano.

Hace solos unos días, durante la Pascua, fray Ibrahim y toda la comunidad cristiana de Siria, vivió una gran alegría: la gente volvió a llenar los templos, muchos en ruinas, para celebrar la resurrección del Señor.

La ciudad intenta recuperar la “normalidad” pero hay muchísimo por hacer.

“La electricidad no existe. El agua va y viene, algunas veces pasamos más de 70 días sin agua. La gente tiene que llevar el agua en bidones y subirlos 4, 5 o 6 pisos por escaleras semi destruidas. Imaginaros lo que esto supone para una familia con niños pequeños, enfermos y ancianos. El desempleo supera el 80%… y, al mirar alrededor, ves a muchísimas personas que llevan las secuelas físicas y psicológicas de la guerra”. Relata fray Ibrahim.

Los franciscanos en Siria tienen, en este momento, 33 proyectos en marcha de ayuda humanitaria y muchos más de reconstrucción

Es por ello que también nosotros queremos aportar un pequeño granito de arena y, con tu ayuda, hacer más fácil su tarea.

Haciendo clic en el botón de abajo puedes comprar el libro de fray Ibrahim. Por cada libro que se venda en nuestro sitio, vamos a donar 5€ a la Parroquia San Francisco de Alepo.

Podrás así conocer el testimonio de este hombre santo y ayudar de forma directa en su obra en uno de los lugares más necesitados de la tierra.

También puedes, si lo prefieres, hacer un donativo que haremos llegar integro a fray Ibrahim.

Y no te pierdas, mañana en pazybien.es la entrevista exclusiva a fray Ibrahim y su mensaje a toda la Familia Franciscana.

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