Dichoso el que teme al Señor:

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Vivimos en el santo temor de Dios, no por miedo de él sino por confianza en él.

Tú, Iglesia esposa de Cristo, sabes que, en Cristo, todo se te ha dado porque has sido amada con amor infinito.

Te lo recuerda Juan de la Cruz: No le quedan a Dios otras palabras que decirte, no le queden otros dones que hacerte, pues todo te lo ha dicho y dado cuando llevado de la desmesura de su amor te entregó a su Unigénito para que tuvieses vida.

Y porque todo lo has recibido y de nada más eres capaz, ya puedes, olvidada de ti misma, ocuparte de tu Esposo y de sus pobres.

Dichosa tú que, confiada, no por avaricia sino por amor, negocias con los talentos que has recibido.

Dichosa tú que, a los pies del Maestro, escuchas confiada y atenta la palabra del que te ama.

Dichosa tú que, confiada, porque lo amas, en la eucaristía recibes con ternura y agradecimiento de esposa el cuerpo de tu Señor.

Dichosa tú que, confiada, en tu vida te haces una con los pobres en los que tu Señor llama a tu puerta.

Dichosa tú que, confiada, con la certeza que te da la esperanza, ya hoy, anticipado en tus sacramentos, entras en el gozo de tu Señor.

Feliz Eucaristía, Iglesia amada de Cristo.

Feliz domingo para todos tus hijos.

Pertenece a la Orden de Frailes Menores. Fue nombrado arzobispo de Tánger por Benedicto XVI en 2007, cuando era párroco en la diócesis de Astorga y profesor en el Instituto Teológico de Compostela.

Curso OFS 7: Los “propósitos de vida” en los grupos penitentes.

Curso: Sectas y Nuevos Movimientos Religiosos. Final