Curso: Sectas y nuevos movimientos religiosos. 3

Factores que  favorecen  la  difusión  de  los  NMR

En los últimos años se aprecia un marcado incremento de estos nuevos movimientos religiosos en el mundo entero. A la hora de señalar las razones de dicho incremento, son muchos los factores que aparecen favoreciendo el acceso de cualquier individuo a estos grupos.

Tendencia al Cierre de Ciclos o Períodos

Existe en el ser humano una tendencia al cierre o completud de ciclos o períodos de años. Es por esta razón que tanto en el año 100, en el año 500, en el 1000, 1500, y en el pasado 2000, surgieron   grupos de carácter gnóstico o esotérico y, por sobre todo apocalípticos, que sostenían que en el año 100 iba a registrarse el fin del mundo, o en el 1000 ó el 2000.

Los Medios de Comunicación Social

Otro factor no menos importante para la difusión de los NMR, consiste en los Medios de Comunicación Social.  Antes de la existencia de éstos, un grupo no tenía mayor influencia que en la zona geográfica donde desarrollaba sus actividades, y su propagación y crecimiento era proporcional a la velocidad de los medios de transporte de la época.

En la actualidad un NMR por más pequeño que sea, teniendo acceso a los Medios de Comunicación Social, puede llegar al mundo entero en pocos segundos, propagando sus prácticas, creencias y prácticas proselitistas, masivamente.

Es por esta razón que algunos NMR, especialmente evangélicos de tipo pentecostal, han montado grandes cadenas radiales y televisivas, e incluso, han comprado partes de satélites a fin de lograr emisiones durante las 24 horas a gran parte de mundo, en forma simultánea.

En la década de los ochenta, hubo un grupo evangélico pentecostal que llegó a instalar grandes antenas en medio de barrios marginales en países de Centroamérica y obsequiar televisores, a fin de que los habitantes de dichos barrios pudieran recibir sus programas exclusivamente.

Ayuda Extranjera

Lo expuesto en el párrafo anterior nos introduce a uno de los factores que, generalmente, era escuchado con mayor insistencia en la década de los ’60, ’70 y mediados de los ’80, pero que como veremos oportunamente, no es el principal de los factores.

En general cuando se menciona la ayuda extranjera, se tiende a pensar en la ayuda de gobiernos extranjeros, señalándose principalmente, a los Estados Unidos de Norteamérica. Si embargo, si bien muchos de estos movimientos reciben ayuda desde el extranjero, éstas provienen de sus mismas organizaciones.

Eventualmente se han registrado algunas ayudas de origen político y no religioso, pero éstas han sido en general, excepciones.

Proselitismo Compulsivo

Este factor, frecuentemente dejado de lado, es uno de los más importantes en relación al crecimiento y difusión de los Nuevos Movimientos Religiosos.

A diferencia de las Religiones Clásicas o Tradicionales, que comparten sus contenidos doctrinales, para que en libertad y responsablemente el posible futuro feligrés opte, en los Nuevos Movimientos Religiosos, prácticamente no se deja tiempo al futuro prosélito para meditar sobre su decisión.

En algunos de estos movimientos es tal la presión que se ejerce sobre los feligreses para que capten nuevos prosélitos, que en casos se han producido daños psicofísicos de consideración. Ciertos grupos obligan a sus feligreses a lograr la adhesión de una cierta cantidad de nuevos feligreses por semana, bajo la amenaza de caer en desgracia ante los ojos de Dios, si no cumplen con la pauta establecida. La presión de los líderes, como así también de los grupos, en ciertos casos ha sido categorizada de torturante, por algunos ex miembros de estos grupos.

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Al respecto es interesante resaltar lo escuchado en muchas entrevistas con ex miembros de estos movimientos, cuando se les preguntaba sobre este proselitismo compulsivo y engañoso. Ellos reconocen lo compulsivo y engañoso del proselitismo, pero suelen justificarlo en los siguientes términos: “nosotros sabíamos que engañábamos para lograr nuevos feligreses. Pero nos obligaban severamente a ello. Y nuestro deseo de salvar a los demás era tan grande que, si para salvarlos era necesario engañarlos, pues los engañábamos”. En consecuencia, el fin justifica los medios para estos grupos, diferenciándolos también en este aspecto, de las religiones clásicas o tradicionales.

Desinformación sobre los NMR

El desconocimiento de aspectos como los señalados recientemente, como así también el desconocimiento general del presente fenómeno, es también un factor importante para la difusión de estos movimientos.

La frecuente utilización de diversas pantallas y la búsqueda de realizar acciones conjuntamente con religiones establecidas, que desconocen el verdadero origen u objetivos de estos movimientos, ha provocado que en numerosas ocasiones se les otorgue espacios con los que fácilmente ganan respetabilidad y desalientan posibles sospechas, facilitando las tareas proselitistas.

Muchas veces se dificulta dentro de las religiones clásicas, el contacto íntimo y personal de la feligresía, elemento éste que los NMR saben explotar muy bien. Muchas son también las religiones que, con el pretexto de hacer más accesible la liturgia a los feligreses, se han ido al otro extremo, simplificando de tal manera las cosas, que el hombre común siente haber perdido ese enfrentarse al misterio que toda alma humana anhela.

De todas maneras, a la hora de hablar de espacios vacíos, tendríamos que tener en cuenta un espacio mucho mayor y más importante en relación a los NMR, y estos son los espacios vacíos dejados por la ‘familia’ que hoy, como sabemos, se encuentra en plena crisis.

La familia es la célula básica de toda sociedad. Es el lugar donde se aprenden los primeros pasos y las primeras palabras, que nos permitirán compartir nuestra existencia más íntima; es donde se curan las primeras heridas; donde se aprenden las primeras oraciones y virtudes, como la templanza y la paciencia; donde se practica el sacrificio y se aprende a resignar algunos bienes, en pos de uno mayor; donde los logros se alcanzan por el esfuerzo cotidiano y no, por acciones mágicas.

Pero, si como podemos observar, tenemos familias donde lamentablemente no existe un diálogo profundo, íntimo y enriquecedor entre sus integrantes; si tenemos familias donde no se logra una contención afectiva y efectiva de sus miembros; si tenemos familias donde los padres no forman en el más amplio e integral sentido, incluyendo el religioso, a sus hijos; en fin …, si no somos como padres, un ejemplo y un signo de contradicción en una sociedad esquizofrenizante donde todos los valores se encuentran trastocados, no es que estemos dejando espacios vacíos y estos movimientos nos invadan, como alguien alguna vez titulara un libro, sino que estamos tomando de la mano a nuestros hijos, y se los entregamos de la mano a las sectas.

Curso completo:

(Buenos Aires, 1956) es Licenciada en Trabajo Social, con especializaciones en Adolescencia, Familia y en Trabajo Social Forense, por la Universidad de la Policía Federal Argentina y la Academia de Medicina Legal de la Nación.

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