Ama a tu Orden.

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Inspirado en AMA TU PARROQUIA de Pablo VI

 

Ama a tu Orden Franciscana: es un sueño de amor que el Espíritu Santo inspiro a Francisco de Asís y que ha dado incontable frutos de santidad durante ocho siglos. Si a alguien tienes que contemplar luego de Jesús es a tantos santos, canonizados o no, que ese sueño gestó.

Colabora, reza y sufre porque tu orden sea como una familia, fraterna y acogedora, al servicio de todos. Dale una cordial bienvenida al que se acerca aunque no permanezca en ella. Ayúdalo en sus búsquedas, oriéntalo en su camino. Busca que su bautismo florezca con exhuberancia aunque no persevere en la fraternidad.

Colabora, reza y sufre por los que conducen tu orden. No te detengas en contemplar sus miserias. Más bien ayuda a superarlas poniendo con humildad tu granito de arena. Hazte cargo de sus necesidades y ruega todos los días por los servidores.

No te encarnices contra la inercia de tu orden. “No toleres los chismes, las habladurías. Las ganas de sobresalir, las ambiciones y las rivalidades son los parásitos de la vida fraterna. Combátelos, detéstalos”.*

“La ley fundamental del servicio es la humildad: no impongas tus ideas, no tengas ambiciones, sirve en humildad. Y acepta ser puesto a un lado si el bien de todos, en determinado momento lo requiere. Solo te pido que no te cruces de brazos, al contrario toma a tu cargo el trabajo más antipático y esquivado por todos, y no se te pase por la cabeza fundar un partido de la oposición”.*

Si la conducción de la Orden se ha olvidado de su razón de ser, que es la evangelización a través de la vivencia de la fraternidad, la paz, la justicia no hagas un drama por ello. Sucede en muchas instituciones: con el correr del tiempo pierden su identidad.

Sin embargo nadie te impide vivir tu regla que es el Evangelio. A ti te pedirán cuentas de lo que hayas hecho con el tesoro recibido cuando decidiste seguir el llamado y profesaste…. Y también a ellos.

Nadie te impide ocuparte de los más pobres, aunque vayas solo. Es cierto: según los consejos de Jesús deberíamos por lo menos ir de a dos. Seguramente te duele que no te acompañen. Pero el bautismo es lo que nos une con Jesús y con otros hermanos. El haber profesado una regla te compromete aun más pero seguramente encontraras otros compañeros de ruta.

Encuentras que la estructura de la Orden es ocupada por impostores. Tampoco hagas un drama de ello. Si en vez de detenerte en ese espectáculo te dedicaras a rumiar el Evangelio entenderías que es lo que Jesús busca de ti y elegirías esos lugares a los que nadie quiere ir: los marginados, los enfermos, los tristes, los que no valen para esta sociedad tan contraria a los valores del Reino. Esos son los lugares que eligió Francisco de Asís cuando se abrazó con los leprosos. Seguramente encontraras otros locos como compañía, aunque no sean de tu orden.

Te aseguro que esos lugares no te serán arrebatados.

Maria Cecilia Jaurrieta ofs

 

* tomado textualmente de Pablo VI

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Escrito por Cecilia Jaurrieta

Maria Cecilia Jaurrieta esta casada y tiene cinco hijos y seis nietos. Profesó en al Orden Franciscana Seglar en 1986.
Es bioquímica y ha colaborado con distintos medios graficos y radiales franciscanos como NUEVA POMPEYA y EL MENSAJERO DE SAN ANTONIO. Ha publicado varios trabajos relacionados con la religiosidad popular en la Editorial San Pablo. Ha recibido capacitación en mediación comunitaria con la cual ha enriquecido los talleres de educación para la paz que anima desde 1998.

Fray Gerardo Flores, el fraile bombero.

La belleza de la oración.