¡Agua que no has de beber…

… déjala correr! Al menos eso aconseja la sabiduría popular, dando a entender que las oportunidades perdidas para uno pueden ser aprovechadas por otros.

Jesús fue un regalo de Dios Padre que no todos aprovecharon. Realmente, pocos lo apreciaron en aquel pueblo elegido por Dios: Israel. De tal manera, que el agua de la Salvación corrió ante sus miradas hasta llegar a otros pueblos.

Hoy es una mujer de Samaría la que se encuentra -de forma casual- con Jesús. Y no un judío fiel y cumplidor. La escena discurre en el ámbito de un pozo, lugar de abastecimiento, de encuentro y de relación. Y no sujcede en el Templo o en la sinagoga.

Les une la sed. Y mientras se reponen con el agua fresca del pozo aprovechan la oportunidad para acercarse; para encontrarse. Jesús, haciéndose cargo del corazón perdido y vacío de aquella mujer, y ella acogiendo al Maestro como si fuera agua viva. Uno siembra y la otra fructifica. Y, teniendo un pozo como excusa y la sed como realidad, se conectan las dos vidas.  Él se presenta como el agua viva y ella le acoge como su Señor.

Les une la salvación. Mientras dialogan establecen los pilares de la fe: ni judíos ni samaritanos. Creer en Dios es acoger a Jesús en el corazón, en espíritu y verdad. Y para ello sólo es necesario reconocer la sed de Dios de los creyentes y modificar las estructuras que estacan la naturalidad.

En el camino de crecimiento que supone la Cuaresma, Jesús aparece como aquel que nos enseña la humanidad, que brilla como Hijo de Dios y que puede convertirse, para aquel que aprovecha cualquier ocasión, en fuente de agua viva. ¿Dónde se producen nuestros encuentros? Acaso salimos al encuentro de la gente donde está su necesidad. ¿No preferimos que vengan a nosotros para recetarles nuestra dosis de salvación?

Si Dios conoce mi sed y la sacia, ¿por qué no intento conocer la necesidad profunda del que me encuentro? Y, si acaso lo he hecho, ¿por qué no le presento a Cristo como la fuente?

Si he dejado pasar la oportunidad, al menos que conceda a Cristo la posibilidad de ser agua otros.

Via LCDLP

...

La fe de los simples y las operaciones anti-Francisco

Sacramentos para beber.