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    Dichoso el que teme al Señor:

     

    Vivimos en el santo temor de Dios, no por miedo de él sino por confianza en él.

    Tú, Iglesia esposa de Cristo, sabes que, en Cristo, todo se te ha dado porque has sido amada con amor infinito.

    Te lo recuerda Juan de la Cruz: No le quedan a Dios otras palabras que decirte, no le queden otros dones que hacerte, pues todo te lo ha dicho y dado cuando llevado de la desmesura de su amor te entregó a su Unigénito para que tuvieses vida.

    Y porque todo lo has recibido y de nada más eres capaz, ya puedes, olvidada de ti misma, ocuparte de tu Esposo y de sus pobres.

    Dichosa tú que, confiada, no por avaricia sino por amor, negocias con los talentos que has recibido.

    Dichosa tú que, a los pies del Maestro, escuchas confiada y atenta la palabra del que te ama.

    Dichosa tú que, confiada, porque lo amas, en la eucaristía recibes con ternura y agradecimiento de esposa el cuerpo de tu Señor.

    Dichosa tú que, confiada, en tu vida te haces una con los pobres en los que tu Señor llama a tu puerta.

    Dichosa tú que, confiada, con la certeza que te da la esperanza, ya hoy, anticipado en tus sacramentos, entras en el gozo de tu Señor.

    Feliz Eucaristía, Iglesia amada de Cristo.

    Feliz domingo para todos tus hijos.

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    Curso OFS 7: Los “propósitos de vida” en los grupos penitentes.

    El movimiento evangélico-pauperístico engloba en sí muchos personajes que dejando todo -bienes y familia-, inician una vida de pobreza e itinerancia invitando a la conversión y al seguimiento de Jesús[1].

    Fue mérito de Inocencio III (1198-1216) el haber comprendido el valor evangélico de la pobreza radical. Después de comprobar la inutilidad de la represión violenta y de la predicación fastuosa de sus legados, ordenó que se eligiera como predicadores a hombres probados, de vida pobre, de espíritu ardiente, dispuestos a ir en busca de los herejes. Con este modo de proceder, Inocencio III abrió las puertas de la Iglesia definitivamente a los movimientos pauperísticos, de pobreza radical y predicación itinerante.

    Los Humillados

    Fueron un grupo de laicos afín a los valdenses, que surgieron en Lombardía como una cofradía piadosa de tejedores artesanos. Este grupo cuidaba a los pobres y necesitados, con especial atención a los leprosos. El grupo estaba formado por tres Ordenes: laicos, hombres y mujeres, que llevaban vida comunitaria aunque en estancias separadas; los clérigos, que vivían como canónigos regulares; hombres y mujeres laicas que vivían en sus propias casas.

    Los Humillados eran una respuesta a la crisis espiritual y social provocada por el desarrollo económico y la vida urbana. Ellos ofrecían una nueva interpretación del evangelio, un camino de vida para la gente laica. Su ideal de vida podría resumirse en: vivir conforme a la letra del evangelio y exponer a la gente las verdades de la fe como lo hicieron los Apóstoles”[2].

    Después de ser condenados en el Sínodo de Verona en 1184, el Papa Inocencio III aprobó su modo de vida, rehabilitándoles en la Iglesia como asociación piadosa de seglares. El Propositum vitae, de 7 junio 1201[3], es un conjunto de normas de vida religiosa y ética que consta de 17 capítulos, con abundancia de citas bíblicas, en los que se especifica el modo de vida: rechazo del lujo en los vestidos; días marcados para el ayuno; austeridad en las comidas; ganarse la vida con el trabajo manual; la abstención de la usura y la restitución de los bienes injustamente ganados; ofrecer lo superfluo en limosnas a los pobres; el cumplimiento de los deberes conyugales en una vida pacífica y recta, llevada en humildad, paciencia y amor.

     

    El Propósito es la Regla de vida para la tercera Orden; la primera y la segunda Orden recibieron del papa una Regla basada en las reglas benedictina y agustiniana.

     

    El Propósito permite tener reuniones los domingos en un lugar adecuado, aprobando la predicación en dicha reunión, con permiso del obispo, de un hermano laico del grupo que fuera capaz. Esta predicación debía limitarse a una exhortación moral, a incitar a una vida justa y de piedad; no debía tratar de cuestiones teológicas, quedando así clara la distinción entre lo reservado a la predicación de los laicos y de los sacerdotes.

     

    Otros grupos

    Durando de Huesca, junto con otros compañeros, se presentó al papa Inocencio III para pedir su reincorporación a la Iglesia católica, después de haber estado en la herejía. Antes del restablecimiento fueron “examinados diligentemente sobre los dogmas de fe y los sacramentos de la Iglesia”. Mediante un “juramento, extendido por escrito y leído con la mano sobre los evangelios”, Durando, junto con los otros compañeros, confesaron  su fe.

     

    Además, el papa les concedió un Propósito de vida[4]. Con este modo de vida, el papa pretende utilizarlos para el desarme de la herejía, mediante la predicación y discusión en “la controversia contra toda clase de errores”.

    Otro grupo, los Pobres Lombardos, recibieron un primer Propósito de vida, aprobado por el papa en 1210[5]. Dos años más tarde, en 1212, el papa aprueba el Segundo Propósito de los Pobres Lombardos[6].

     

    Los pobres católicos dirigieron un grupo de penitentes, que también tuvieron su propósito de vida el 26 mayo de 1212[7]. En Lombardía Bernardo Prim recibió en 1211, de Inocencio III, aprobación y regla para un programa de práctica evangélica y ministerio de la palabra contra los herejes[8].

     

    En 1210 también Francisco de Asís se presentó ante el papa Inocencio III para que reconociese y autorizase el estilo de vida que estaba llevando con sus primeros seguidores; el papa, de viva voz aprobó su estilo de vida evangélica tan parecido en las formas e ideales a los de todos los grupos anteriores[9] .

     

    “MEMORIALE PROPOSITI FRATRUM ET SORORUM DE PENITENTIA

     El documento

     

    El Memoriale propositi es un documento de carácter jurídico que regula con normas el estilo de vida del movimiento penitencial. Se trata de un texto dirigido a penitentes que viven en sus propias casas –Memoriale propositi fratrum et sororum de penitentia in domibus propiis existentium-. No sabemos quién fue el autor del texto; la mayoría de los estudiosos se inclina por pensar que el documento viene de la mano del cardenal Hugolino de Ostia o de un grupo de juristas muy cercano a la Curia romana y a él en concreto.

     

    Parece que la aprobación del Memoriale se hizo de forma oral, vivae vocis oraculo, por el papa Honorio III en el año 1221. El 30 de marzo de 1228 el papa Gregorio IX envió a todos lo penitentes de Italia la bula Detestanda, en la que se dejaba entender esta aprobación de Honorio III[10]. El texto permaneció oficialmente en vigor por espacio de casi setenta años: del 1221 al 1289. Del Memoriale se desprende que se trata de una Orden autónoma, que todavía no estaba orientada por Órdenes religiosas, y mucho menos sujeta a ellas.

     

    El Memoriale ha sido conservado en cuatro manuscritos[11], de los que se desprende unánimemente que fue escrito en 1221. Los manuscritos contienen  modificaciones y añadiduras varias que fueron incluidas entre 1221 y 1228, dado que el texto se iba adaptando a las comunidades; sólo a partir de 1228 se consideró el texto como inmodificable[12].

     

    Contenido

    Una lectura superficial del texto[13] puede llevarnos a no descubrir la fuerza interna que encierra el documento. Bajo la forma legal, el Espíritu está presente en función de un proyecto evangélico exigente. La intensa vida de oración, la frecuencia de los sacramentos, la obediencia a Dios y a la autoridad constituida, el estilo de vida de pobreza, la paz y la caridad, la limosna, la visita a los enfermos, los sufragios por los difuntos, la austeridad en el vestir, el rigor en los ayunos y la abstinencia continua, la práctica de la justicia, etc, son valores de fuerte espiritualidad cristiana propuestos por la Iglesia para el seguimiento de Cristo y asumidos con libertad por los penitentes.

    El Memoriale no contiene citas evangélicas, a diferencia del Propositum vitae de los Humillados; sin embargo, subyace en el texto todo un sentido evangélico; se pretende que el penitente viva su conversión diaria como medio para unirse más a Cristo.

     

    El bien de la paz

    En el Memoriale la paz tiene un papel fundamental. El sujeto que pide entrar en la fraternidad debe primero reconciliarse con el prójimo[14]. La misma obligación se impone a todos los penitentes en el momento de la confesión y comunión[15]. Al ministro de la fraternidad le compete restablecer la paz entre sus hermanos y hermanas y también con los extraños[16]

     

    Otras prescripciones relacionadas con la paz y dirigidas a los penitentes, están contenidas en el Memoriale; entre ellas, el no llevar armas, pagar las deudas, restituir las cosas ajenas[17]. Otra obligación era hacer testamento dentro de los tres meses siguientes al ingreso en la fraternidad[18]; el hacer testamento se ha relacionado con la paz, para evitar litigios o apropiaciones indebidas de los bienes[19].

     

    La figura del penitente que describe el Memoriale es la de una persona de paz, y desde ahí surge el atender a la propia familia, trabajar en servicio de los demás y llevar una vida de piedad realizando obras de misericordia.

     

    El estilo de vida ascético-evangélico que trata de vivir el penitente, debe ayudarle a ser una persona de paz en medio de una sociedad de violencia, cuyos valores negativos se introducen también en las fraternidades. La paz es una meta a conseguir, no algo ya poseído.

    En el Memoriale se contemplaba que, debido a exenciones y privilegios que tenían los penitentes[20], pudieran surgir conflictos; en esos casos, podían recurrir al obispo, por medio de su ministro de la fraternidad[21].

    El movimiento penitencial tuvo influencia en la sociedad medieval, por la ejemplaridad de vida, por haber creado un espacio nuevo para la espiritualidad laical: laicos pacificadores y constructores de paz, capaces de llevar el bien de la paz donde estuvieran.

         [1] Entre los predicadores, está Tanquelmo, especialmente en los Países Bajos, entre 1112 y 1115; Pedro de Bruis, en el sur de Francia, hacia 1110-1120; Arnaldo de Brescia (muerto en 1155) al que sobrevivió un grupo, los arnaldistas, que se fusionaron después con los valdenses; Hugo Speroni, a partir del 1171; Pedro Valdés. Cf., J. ALVAREZ, Historia de la vida religiosa…, o.c., 268.

    Por otro lado, Inocencio III, en la Bula Cum inaestimabile (12 mayo 1210) en B.R. 3, 246, que dirigió al arzobispo de Tarragona, sobre la profesión de fe de Durando de Huesca, mencionaba a “los queridos hijos Durando de Huesca, Guillermo de San Antonio, Juan de Narbona, Ermengardo, Bernardo, Raimundo de San Pablo, Ebrino y sus compañeros”.

    Entregas anteriores:

     

         [2] Para un mayor conocimiento de este grupo y su evolución, ver: H. GRUNDMANN, Movimenti religiosi nel Medioevo, Bologna 1974, 65-74.

         [3] INOCENCIO III, Incumbit nobis, (7-VI-1201) en G.G. MEERSSEMANN, Dossier…, o.c., 276-282.

         [4] INOCENCIO III, Cum inaestimabile (12 mayo 1210) en B.R. 3, 246-249.

         [5] INOCENCIO III, Cum inaestimabile pretium (4-VI-1210) en G.G. MEERSSEMANN, Dossier…,o.c., 284-286.

         [6] INOCENCIO III, Ne quis (23-VII-1212) en G.G. MEERSSEMANN, Dossier…,o.c.,  288-289.

         [7] INOCENCIO III, Dilectus filius (26-V-1212) en G.G. MEERSSEMANN, Dossier…, o.c., 286-288.

         [8] INOCENCIO III, Cum inaestimabile (11 junio 1211) en B.R. 3, 249-253.

         [9] Francisco, en su Testamento, escrito al final de su vida (1226), escribe: “Y después que el Señor me dio hermanos, nadie me mostraba qué debía hacer, sino que el Altísimo mismo me reveló que debí vivir según la forma del santo Evangelio. Y yo lo hice escribir en pocas palabras y sencillamente y el señor papa me lo confirmó”.

    El biógrafo de Francisco, Celano, escribe sobre este acontecimiento: “Viendo el bienaventurado Francisco que el Señor Dios le aumentaba de día a día el número de seguidores, escribió para sí y sus hermanos presentes y futuros, con sencillez y en pocas palabras, una forma de vida y regla, sirviéndose, sobre todo, de textos del santo Evangelio (…) Se trasladó a Roma con todos los hermanos mencionados queriendo vivamente que el señor papa Inocencio III le confirmase lo que había escrito (…) Y, después de exhortarles y aconsejarles sobre muchas cosas, bendijo a san Francisco y a sus hermanos y les dijo: ‘id con el Señor, hermanos, y, según El se digne inspiraros, predicad a todos la penitencia. Cuando el Señor omnipotente os multiplique en número y en gracia, me lo contaréis llenos de alegría, y yo os concederé más favores y con más seguridad os confiaré asuntos de más transcendencia'” (1 Cel 32).

         [10] GREGORIO IX, Detestanda (30-III-1228) en B.F. I, 39-40.

         [11] El mismo documento es nombrado, en algún autor, de diferente manera. Para R.M. Stewart, tres son los manuscritos: Veneciano, que fue encontrado en un códice en una librería de Florencia. El manuscrito data del siglo XIV o posiblemente del XV, pero contiene un texto del Memoriale con fecha muy cercana al 1221; esta redacción es la más pura y primitiva. Königsberg, de un manuscrito encontrado en esa ciudad alemana. Dicho manuscrito data de la segunda mitad del siglo XIV, pero contiene una versión del Memoriale de alrededor del 1228. Está estructurado en nueve capítulos, a los que siguen una serie de normas particulares. Capistrano, que fue encontrado en el convento franciscano del mismo nombre, en los Abruzos, Italia. En este códice, los doce primeros capítulos del Memoriale datan de 1228 lo más tardío; tiene la añadidura de un decimotercer capítulo sobre las culpas. Cf., R.M.STEWART, “De illis qui faciunt penitentiam”. The rule of the Secular Franciscan Order: origins, development, interpretation. Roma 1991, 140.

    Por otro lado, otro autor, Lino Temperini, menciona los mismos manuscritos, aunque con diferente denominación, y añadiendo un cuarto. Temperini denomina Códice de Florencia al Veneciano de Stewart; Códice regiomontano al Königsberg de Stewart. Y añade Temperini el Códice de L’Aquila, que apareció en la Biblioteca de L’Aquila, del siglo XV. Al texto del Memoriale le siguen las Ordenaciones capitulares del 1290 y la Bula Supra Montem de Nicolás IV, de 1289. El texto es casi idéntico al Códice de Capistrano. Cf., L. TEMPERINI, Carisma e legislazione alle origini del terzo ordine di s. Francesco, Roma 1996, 78-80.

         [12] Es muy interesante el comprobar cómo en esta fecha de 1221 está escrita esta Regla de los penitentes; también está escrita la denominada Regla no bulada de los Hermanos Menores; y según muchos estudiosos, la Segunda Carta a los fieles, de Francisco a los seglares, estaría escrita como tarde en esta fecha de 1221. En la confrontación de los textos se ve que muchos de ellos coinciden, especialmente los dos últimos: la mano del autor es la misma.

         [13] Tomamos como texto el Códice de Florencia (o Veneciano); el texto original no presenta divisiones en capítulos. Cf., L. TEMPERINI, Carisma e legislazione…, o.c., 94-109.

         [14] En adelante, las citas que correspondan a dicho documento se citarán como Memoriale y el número que corresponda al texto citado. Memoriale, n.29: “Proximis se reconcilient”

         [15] Memoriale, n.15: “Reconcilient se proximis”

         [16] Memoriale n.26: “En cuanto a restablecer la paz entre los hermanos y hermanas o extraños en discordia, haga como parezca oportuno al ministro”.

         [17] Memoriale, n.16: “No empleen armas contra nadie, ni las lleven consigo”.

    Memoriale, n.15: “Paguen las deudas pasadas y garanticen las futuras”.

    Memoriales n.29: “Paguen las deudas”.

    n.29: “El ministro le exponga al sujeto (antes de entrar en la fraternidad), la obligación de devolver las cosas ajenas”.

         [18] Memoriale n.25: “Todos los que por derecho puedan, hagan testamento de sus cosas dentro de los tres meses posteriores a la promesa, a fin de que no mueran sin testar”.

         [19] En el Documento por la paz de Asís de 1210, se habla de los bienes como generadores de más bienes; así, los que están por la labor del progreso en la comuna, deben poner sus bienes a producir para que ellos y por tanto la sociedad, eleven el nivel de vida.

    Los penitentes que poseían bienes, no los ponían a trabajar, sino al servicio de los demás, lo que es de suponer generaría conflictos en la sociedad.

    En la obligación de los penitentes de hacer testamento en favor de otros, aparece el argumento de evitar conflictos familiares en ausencia de testamento; creemos que en el fondo también existía la lucha por evitar que los bienes pudieran pasar a propiedad de la comuna, restando el uso de los mismos a obras de caridad. En este sentido es muy interesante la lectura de D. FLOOD, Francisco y el movimiento franciscano, Oñate 1996.

         [20] Los privilegios de no llevar armas (Memoriale n.16) y de no prestar juramento solemne de fidelidad (Memoriale n.17); en este último caso se hace referencia en el mismo número a lo que Gregorio IX había establecido en su bula Detestanda, de 30-III-1228, de que sólo se podía prestar juramento por la paz, la fe, en caso de calumnia y para dar testimonio de la verdad.

         [21] Memoriale n.26: “En cuanto a restablecer la paz entre los hermanos y hermanas o extraños en discordia, se haga como le parezca oportuno al ministro, pidiendo consejo al señor obispo, si esto fuera conveniente”.

         Memoriale n.27: “Si los hermanos y las hermanas son vejados en sus derechos y privilegios por los magistrados o regidores de los lugares donde habitan los ministros del lugar harán cuanto parezca oportuno, con el consejo del señor obispo”.

    Parece ser que los conflictos con las autoridades locales eran abundantes, ya que a las autoridades les costaba asumir las exenciones de los penitentes. Los papas tuvieron muchas intervenciones a favor y en defensa de los privilegios concedidos a los penitentes.

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    Franciscanos en la COP23

    La delegación franciscana ha participado en la COP23, en Bonn, Alemania, del 3 al 10 de noviembre. En el 2015, la 21ª COP (Conferencia de las Partes) en París, produjo el Acuerdo de París, que marcó un hito en el esfuerzo internacional para luchar contra el cambio climático mundial. La COP23 es muy importante, porque los delegados de las Partes deben debatir, negociar y llegar a acuerdos sobre el reglamento de París en detalle, que será aprobado en la COP24 en Varsovia, Polonia, el próximo diciembre.

    La participación fue planeada en colaboración entre la Oficina de JPIC de la Curia general, Franciscans International y Missionszentrale der Franziskaner. La delegación franciscana incluyó a Fr. Rufino Lim OFM, Fr. Benedict Ayodi OFM Cap., Fr. Joseph Blay OFM Conv., Budi Tjahjono (de FI) junto con franciscanos que viven en Alemania como Sr. Beate Krug, Fr. Markus Fuhrman, y Fr. Francis Kaviyil (de MZF).

    Los objetivos de la participación fueron mostrar la solidaridad franciscana con las personas afectadas por el cambio climático, con la sociedad civil y con otras comunidades religiosas y movilizar a los franciscanos locales para concienciar sobre los problemas del cambio climático dentro de la misma familia franciscana. La delegación franciscana ha participado en algunas de las sesiones oficiales de negociación, así como en diversos eventos paralelos de la sociedad civil, la marcha por el clima, protestas públicas con ONG’s y eventos interreligiosos y ecuménicos.

    Una vez que el Acuerdo de París reciba la aprobación oficial en la COP24, Varsovia, será legalmente vinculante. Sin embargo, dado que las cuestiones como el Fondo de Adaptación y la Pérdida y Daño no son las prioridades de las Partes, las comunidades religiosas y las ONG’s deben presionar para que consideren el tema de los derechos humanos en el centro de este curso de negociación. La delegación franciscana decidió continuar creando conciencia en la Familia Franciscana y movilizándolos en esta dirección.

    Oficina JPIC-OFM

    pax@ofm.org

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    Curso OFS 6: La mujer y el movimiento franciscano de los orígenes .

    Cuando Francisco de Asís conoció el mundo religioso femenino, todas las experiencias ya estaban en marcha con una vibración que conmovía al mundo en el que él vivía. El encuentro entre el franciscanismo y el mundo femenino no impulsó inmediatamente nuevas formas de vida común religiosa femenina. Francisco y sus primeros compañeros “dialogan” con todas las formas de vida religiosa femenina: la joven Clara que cambia su estilo de vida; una viuda y una reclusa, que continúan después en su mismo estado de vida[1].

    En los escritos de Francisco hay muy pocas referencias a las mujeres; esto, según Bartoli, “responde a una actitud que Francisco quería comunicar a sus frailes. Una actitud sumamente respetuosa y prudente, pero nada misógina, es decir, una actitud sin hostilidad ni prejuicios”[2].

    En los tiempos de Francisco, como ya hemos visto, existían comunidades mixtas, hombres y mujeres, que tuvieron bastante éxito. Francisco conocía la arriesgada familiaridad entre hermanos y hermanas, no sólo entre los grupos de herejes -cátaros, valdenses-, sino también en ambientes ortodoxos: beguinas, hospicios de leprosos, los Humillados. Estas situaciones hacen que Francisco esté en alerta permanente, lo que se refleja en los textos. Con todo, Francisco en sus encuentros personales con mujeres se manifiesta con una gran libertad espiritual. Veremos más adelante los casos conocidos de la reclusa Práxedes, la viuda Jacoba de Settesoli y de Clara.

    Pero Francisco no quiso fundar una Orden mixta ni fue reformador de monasterios femeninos[3].

    La mujer en los escritos de san Francisco

     

    En la Regla no bulada del año 1221, nos encontramos con el capítulo XII: Las malas miradas y el trato con mujeres. “Y ninguno se entretenga en consejos con ellas, o con ellas vaya solo de camino, o coma a la mesa del mismo plato” (1 R 12, 2). Son consejos concretos, con la finalidad de evitar un roce exagerado que pudiera suscitar sospecha. Estas determinaciones se repiten en la Regla bulada de 1223 (2 R 11).

    De la misma temática y en capítulo  XII de la primera Regla, “y ninguna mujer en absoluto sea recibida a la obediencia por algún hermano, sino que una vez aconsejada espiritualmen­te, haga penitencia donde quiera” (1 R 12, 4).

    La opinión de Francisco fue que los hermanos hablaran con estas mujeres, que las aconsejaran, pero que luego las dejasen seguir su camino[4]. Como veremos luego, el mismo Francisco se saltó la norma.

    Práxedes y Jacoba de Settesoli

    La forma de vida religiosa de Práxedes[5] nos muestra la experiencia de las mujeres que habían optado por la reclusión. La reclusa Práxedes vivía encerrada desde hacía cuarenta años y fue recibida a la obediencia por Francisco; así, ella pasa a ser una religiosa menor, pero continuaba en su reclusión.

    La señora Jacoba estaba casada con Graziano Frangipane, de la nobleza de Roma, cuya familia había tenido protagonismo en la vida romana desde hacía al menos dos siglos. Al quedarse viuda, Jacoba vive su religiosidad en el mundo, una religiosidad de tipo activo, sin entrar en la vida claustral. Ella impulsó y patrocinó la primera instalación de los Hermanos en Roma, en el Trastevere, cerca de un hospicio junto a la Iglesia de San Biagio. Jacoba siguió así la tradición de otras viudas romanas que se dedicaban a las obras de piedad.

    Para la familia franciscana el hecho más conocido es aquel en el que Francisco, viendo cercana la hora de la muerte, manda que venga Jacoba y le traiga unos dulces que a él le gustaban. Antes de salir el mensajero, “Fray Jacoba” llegó trayendo todo[6]. Las Fuentes hablan de Jacoba como otra Magdalena, “que continuamente lloraba y vivía devotamente por el amor de Dios”.

    Clara de Asís

    Clara provenía de una familia de la pequeña aristocracia de Asís. Nacida en 1193, doce años después de Francisco, había vivido como penitente en su casa materna. Se conviertió al estado de penitencia evangélica-eclesial y recibió de Francisco, en el Domingo de Ramos de 1211 ó 1212, la tonsura penitencial después de haber huido de casa y de haber dado todo a los pobres[7].

    A Clara se le ha unido siempre a la figura de Francisco; pero Clara no es una reproducción de Francisco. Ella desempeñó un papel muy dinámico, autónomo y valiente en su grupo de Hermanas Pobres y en relación a la vida del santo y sus compañeros.

    Parece bastante claro por los testimonios aportados en el proceso de canonización de Clara, que es ella la que toma la iniciativa en el encuentro con Francisco, resultado de su espíritu de búsqueda religiosa. En su Testamento, cuando recuerda los comienzos, manifiesta que:

    “después que el Altísimo Padre celestial por su misericordia y gracia se dignó iluminar mi corazón, para que, con el ejemplo y enseñanza de nuestro beatísimo padre Francisco, hiciese penitencia, poco después de su conversión, le prometí voluntaria       mente obediencia, con las pocas hermanas que Dios me había dado poco después de mi conversión”[8].

    Es Clara la que libremente prometió obediencia a Francisco.

    Clara convirtió sus bienes en limosnas y las distribuyó entre los pobres. Pero la actitud de Clara suponía una vileza, sobre todo en el gesto de vender la herencia para repartir lo obtenido entre los pobres, en vez de venderlo a su familia o dejárselo. Fue un gesto de ruptura con su familia: Clara prefirió malvender a privar a su gesto del valor contestatario que tenía. Clara cambió su condición de vida;  dar los bienes a su familia habría sido como negar a los pobres su derecho[9].

    Otro aspecto importante en la vida de Clara fue la elección por parte de Francisco del título de abadesa para ella. Con este título de tradición benedictina, la comunidad de san Damián se ajustaba a la norma del Concilio Lateranense IV (1215) que obligaba a adoptar una Regla ya existente.

    El título le confería a Clara un poder y una autonomía que no correspondían a la condición social y a los recursos económicos de san Damián. Clara vio la necesidad de un reconocimiento jurídico de la Iglesia para su comunidad; pero al mismo tiempo le preocupaba que el título y la Regla benedictina modificaran el rostro de su comunidad. Por ello pidió directamente al papa Inocencio III un reconocimiento peculiar: el privilegio de la pobreza, para garantizar la forma de vida evangélica-franciscana; hecho que tuvo lugar en los años 1215-1216.

    La misma Clara, que había pedido semejante documento, se preocupó, como dice en el Testamento, de que los demás pontífices confirmaran el derecho a la pobreza[10]. El privilegio de la pobreza es el primer documento pontificio redactado por la Santa Sede para la Orden franciscana y representa la síntesis más rica y profunda de toda la espiritualidad evangélica-franciscana[11]. El privilegio de la pobreza es el privilegio de vivir sin privilegios. Un privilegio que garantizaba una vida sin garantías. El documento asume la pobreza como valor jurídico.

    El papa Gregorio IX confirmó el privilegio de la pobreza dado por Inocencio III. Por su originalidad, transcribimos el texto, fechado el 17 de setiembre de 1228, tomado del original que se halla en el protomonasterio de Santa Clara, en Asís[12].

    En san Damián intentan vivir con las Constituciones escritas por el cardenal Hugolino para otros monasterios de Italia; pero con el Privilegio de la Pobreza que poseían las hermanas, la puesta en práctica de las constituciones hugolinas era difícil. El papa Inocencio IV elaboró una Regla para las hermanas de san Damián el 6 de agosto de 1247[13].Esta Regla no se basaba, por primera vez, en la Regla de san Benito, sino en la de Francisco; pero prescribía que los monasterios dispusieran de bienes para su subsistencia. A Clara no le satisfizo esto, así que se decidió a escribir ella misma la Regla de vida, en la que la pobreza fuese solemnemente confirmada. Era una decisión sin precedentes en la historia de la Iglesia: que una mujer escribiera una regla para mujeres. Sólo este hecho hace de Clara una de las mujeres más representati­vas de la historia del cristianismo.

    La Regla de Clara fue aprobada primeramente por el cardenal protector Rainaldo, el 16 de setiembre de 1252, en nombre del Papa, y luego por el papa Inocencio IV por bula del 9 de agosto de 1253[14], donde por fin consigue Clara el refrendo pontificio del privilegio de la pobreza. La flamante bula fue entregada a Clara el 10 de agosto en su lecho de muerte, al día siguiente murió la santa con el pergamino entre las manos. Fue canonizada dos años después, en 1255.

    Aquí queremos dejar constancia de la grandeza de esta mujer, que cautivada por el Señor, le dedicó su vida fundamentalmente desde la pobreza y la humildad, y cómo en torno a ella y sus primeras hermanas se generó un movimiento de religiosidad femenina, movimiento franciscano-clariano-minorítico, que orientaba y era punto de referencia para muchas mujeres que querían vivir su seguimiento al Señor en formas diferentes a las establecidas[15].

    Entregas anteriores:

     

         [1] M. BARTOLI, Clara …, o.c.,  411-412.

         [2] Cf. Ibid., 409.

         [3] Santo Domingo de Guzmán, contemporáneo de Francisco, sí que actuó de reformador o animador de comunidades femeninas. El papa Honorio III le encargó que reformara el monasterio de Santa María in Monte, más tarde llamado de San Sixto, que fue incorporado a la Orden de los Predicadores en 1221.

         [4] En muchas ocasiones parece que los Hermanos, ya extendidos por otros países, fundaron casas en hospicios ya existentes, que eran incorporados a la Orden franciscana.

    También con respecto al movimiento “clariano”, los Hermanos habrían hecho las primeras fundaciones, como Monticelli, Perusa.

         [5] Celano, el biógrafo de Francisco, escribe de esta mujer: “Práxedes, famosísima entre las religiosas de Roma y del imperio romano, se esconde desde muy tierna niñez en un encierro austero y vive en él por cuarenta años por amor de su Esposo eterno, merecedora por esto de singular confianza de san Francisco. Francisco le recibe a la obediencia -cosa no otorgada a ninguna otra mujer- y le concede el hábito de la Religión, es decir, túnica y cordón.” (3 C 181).

         [6] Jacoba conoció a Francisco el año 1212. Se encuentra enterrada en la Basílica inferior de Asís, junto a la tumba del santo. Tenemos relatos de ella en LP 8, EP 112, 3 C 37-39.

         [7] La tonsura de una virgen estaba reservada al obispo ordinario del lugar. En nuestro caso, es Francisco, un simple laico, el que asume la responsabilidad de consagrar a una virgen.

         [8] CLARA DE ASÍS, Testamento, en Escritos de santa Clara…, o.c.,  279.

         [9] M. BARTOLI, Clara…, o.c.,  77.

         [10] “para mayor cautela, me preocupé de que el señor papa Inocencio, en cuyo pontificado comenzó nuestro género de vida, y otros sucesores suyos reforzaran con sus privilegios nuestra profesión de snatísima pobreza, que prometimos al Señor y a nuestro padre, para que nunca en modo alguno nos apartemos de ella” Cf. CLARA DE ASÍS, Testamento, n.6.

         [11] OPTATUS VAN ASSELDONK, “Sorores minores”.., o.c., 403.

         [12] “Gregorio obispo, siervo de los siervos de Dios. A las amadas hijas en Cristo, Clara y demás siervas de Cristo, congregadas en la iglesia de san Damián, del obispado de Asís, salud y apostólica bendición.

    Como es manifiesto, deseando consagraros a sólo el Señor, renunciasteis al apetito de las cosas temporales; por lo cual, vendido todo y distribuido a los pobres, os proponéis no tener posesión alguna, siguiendo en todo las huellas de Aquel que por nosotros se hizo pobre, camino, verdad y vida; ni de un tal propósito os arredra la penuria de las cosas, porque la siniestra del Esposo celestial está bajo vuestra cabeza para sostener las flaquezas de vuestro cuerpo, que con ordenada caridad habéis sujetado a las leyes del espíritu.

    Finalmente, quien alimenta las aves del cielo y viste los lirios del campo, no os faltará con el sustento y vestido hasta que, pasando El, se os dé a sí mismo en la eternidad, cuando su diestra más felizmente os abrazará en la plenitud de su visión.

    Por tanto, como lo habéis suplicado, con benignidad apostólica confirmamos vuestro propósito de la altísima pobreza, concediéndoos, con la autoridad de las presentes Letras, que por ninguno podáis ser obligadas a recibir posesiones.

    A ninguno, pues, de los hombres sea lícito en manera alguna violar esta escritura de nuestra concesión, o con osadía temeraria ir contra ella. Y si alguno presumiere atentarlo, sepa que incurrirá en la indignación de Dios todopoderoso y de los bienaventurados Pedro y Pablo, sus apóstoles.

    Dado en Perusa, a 17 de setiembre, año segundo de nuestro pontificado.”

    Cf. Escritos de santa Clara…, o.c., 235-236.

         [13] INOCENCIO IV, Cum omnis vera religio (6-VIII-1247) en B.R. 527-535.

         [14] INOCENCIO IV, Solet annuere (9-VIII-1253) en B.F. I, 671.

         [15] Para un descubrimiento de la figura de Clara y su importancia para la Historia de la Iglesia y social, ver: MARCO BARTOLI, Clara de Asís, Oñate 1992.

    CLARA A. LAINATI, Santa Clara de Asís. Apuntes biográficos de Santa Inés de Asís, Oñate 1983.

    MARÍA PÍA ALBERZONI, Clara de Asís y el franciscanismo fememino, en ALBERZONI, Mª P., – BARTOLI, M.,  Francisco de Asís y el primer siglo de historia franciscana, Oñate 1999, 227-263.

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    La Junta de Andalucía impone una multa de 170.000€ a las clarisas.

    Más de 7000 personas reclaman a la Junta para que revise esta sanción.

    La Junta de Andalucía (a través de la Consejería de Cultura) ha impuesto contra la Comunidad de Hermanas Clarisas del Convento de Santa Inés de Sevilla una sanción dee 170.000 euros.

    El argumento que ha utilizado la Administración es que ha sido encargada la restauración del órgano situado en la Iglesia del Convento (Siglo XVII) sin la autorización previa de la Consejería de Cultura. El Convento está considerado Bien de Interés Cultural (BIC) de la Junta de Andalucía desde 1983, y, por tanto, la Consejería ha considerado que todos los elementos que se encuentran dentro del complejo tienen dicha calificación.

    Según fuentes cercanas a las religiosas, la Junta de Andalucía no está cumpliendo las obligaciones de restauración y conservación que asumió en virtud del Convenio suscrito entre ambas partes en el año 1992. Debido a este incumplimiento la restauración fue encargada directamente por las Hermanas Clarisas.

    Obviamente las hermanas no cuentan con presupuesto para realizar la restauración (son 13 religiosas que solo perciben algunos donativos de los fieles y el producto de la venta de dulces conventuales) por lo que se encargó de la misma a una organización sin animo de lucro.

    El convenio firmado en 1992 obligaba a las hermanas a ceder una parte del complejo conventual a la Junta de Andalucía y esta, a su vez, se obligaba a asumir la restauración y mantenimiento del edificio.

    Las hermanas han cumplido y la Junta tiene en funcionamiento, dentro del convento, la “Sala de Exposiciones Santa Inés” pero, según denuncian, no han recibido ninguna contraprestación a cambio.

    Movilización ciudadana.

    La situación ha tomado dominio publico y algunos fieles se han organizado para reclamar la retirada de la sanción y el cumplimiento del convenio por parte de la Junta.

    Una petición en Change.org ha logrado reunir más de 7000 firmas en escasas 24 horas.

    Como se puede leer en el texto de la petición, los promotores denuncian que esta sanción es un nuevo ataque de las fuerzas políticas y solo persigue la expropiación de los terrenos del convento (en pleno centro de Sevilla) por parte del estado.

    El fondo del problema.

    Según recoge el diario ABC, la restauración debía llevarse a cabo por una empresa, elegida por el organista de la catedral de Sevilla, con un coste de 240.000€

    El mismo diario indica que el propio arzobispo llamó a la madre superiora para exigirle la devolución inmediata del instrumento al convento, independientemente del estado y desmonte en que se encontrase. La priora le respondió que estaría de vuelta en cuanto estuviera restaurado.

    El instrumento se encuentra desde enero en el taller de Jorge Anillo, que está realizando su restauración, en colaboración con Abraham Martínez, quien renunció a sus honorarios y lo esta restaurando de forma altruista. 

    «En todas las restauraciones de órgano que se han realizado en Andalucía —asegura Martínez— «nunca se han pedido los permisos «oportunos porque todos los párrocos saben del monopolio que lleva desarrollando e imponiéndose desde la Junta de Andalucía para que cualquier actuación de restauración de órganos esté asignada a una empresa concreta y que es de la total confianza profesional y económica de los mencionados, y nunca han tenido una multa por no presentar los requeridos permisos»

    Sobreprecios.

    Fuentes de la Fundación Alqvimia aseguran que «la Junta ha denegado en numerosas ocasiones a las monjas la actuación de empresa alguna no contratada o enviada directamente por la Junta para restaurar las partes ruinosas del inmueble, que desde hace 25 años sigue sin restaurarse aunque la Junta tenga un contrato de cesión de las actuales salas expositivas a cambio de restaurar todo el convento y sus muebles y obras de arte», aseguran.

    Entre ellas, citan la última reparación de emergencia realizada en la entrada del convento, presupuestada por la Junta en cerca de 90.000 euros y que las monjas lograron hacer por menos de 20.000 euros y que obtuvo el visto bueno de Patrimonio.

    Gabriel López Santamaría

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    Carta de Fray Michael Perry, OFM por la Jornada Mundial de los Pobres

    Roma, 13 de noviembre de 2017
    Memoria de San Diego de Alcalá

    Queridos hermanos,

    ¡Que el Señor les dé su paz!

    El próximo domingo 19 de noviembre, en la antesala de la celebración de Cristo Rey, el Papa Francisco ha querido instituir la “primera jornada mundial de los pobres” como fruto del año de la misericordia vivido durante el 2016. Reconociendo que en reiteradas oportunidades vivimos el contraste entre palabras vacías presentes en nuestra vida y los hechos concretos que debemos enfrentar.

    Como franciscanos somos invitados a seguir la praxis del hermano Francisco de Asís: “cuando vivía en el pecado me parecía muy amargo ver a los leprosos, y el mismo Señor me condujo entre ellos, y los traté con misericordia” (Test 1-2), de tal forma que esta celebración provoque un verdadero encuentro con los empobrecidos de nuestro tiempo, haciendo de este compartir un estilo vida cotidiano en nuestras fraternidades.

    Nuestra tradición evangélica franciscana manifiesta que estar con y en medio de los pobres tiene raíces teológicas, pues refleja nuestra relación con Dios. Por tal motivo, las palabras del discípulo amado “no amemos de la palabra y de boca, sino de verdad y con obras” (1 Jn. 3,18) se actualizan y cobran sentido en nuestra forma de vivir el carisma.

    A través de esta carta quiero motivarles y animarles a vivir y celebrar esta Jornada Mundial propuesta por el Papa Francisco en sus fraternidades y en los variados servicios pastorales y sociales que los hermanos realizan en toda la Orden.

    Además de las propuestas concretas que propone el Papa Francisco, deseo pedir a los hermanos que puedan revisar los proyectos de asistencia social que encontramos en muchas presencias de la Orden, como una oportunidad para discernir y lograr que los pobres, que son nuestros hermanos privilegiados, no solo sean destinatarios de nuestra asistencia, sino sujetos de su propia vida. Y que, con nuestro compromiso, juntos podamos colaborar para que sean forjadores de su futuro, saliendo de la marginalidad de su pobreza a la que han sido sometidos producto de un sistema injusto que promueve la cultura del descarte y del derroche, olvidándose del ser humano.

    Aprovecho esta oportunidad para preguntarnos como pobres y menores, ¿dónde estamos?”, para “animar y evaluar regularmente qué tan honesta, concreta y auténticamente vivimos como pobre y menores en medio de los pobres, para asegurar que todas las entidades y fraternidades locales lleguen a ser comunidades de presencia y solidaridad con y en el servicio a los pobres” (Cfr. Capítulo General 2015, Decisiones, n.8)

    Me despido animándoles a vivir la eclesialidad propuesta por el Papa Francisco de una Iglesia misionera y en salida hacia las periferias, como un aporte a la nueva evangelización que busca dar respuesta a la problemática actual.

    Que el Espíritu Santo siga guiando nuestra Orden y conduzca por el camino de la justicia, la paz y el bien común.

     

    Fr. Michael A. Perry, OFM
    Ministro general y siervo

    Prot. 107914

    Via OFM

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    La paradoja de lo divino y lo humano.

    Primeramente nos atenemos al diccionario para recordarnos de estas tres palabras:

    Paradoja: Es contrariedad

    Divino: Lo sagrado, lo excelente podíamos decir, deidad, lo inmortal, lo que pertenece a Dios, lo sobrenatural, lo sobrehumano, lo portentoso etc.

    Humano: Lo mortal, lo propio del hombre, lo terrenal etc.

    ¿Qué nos viene a decir esto? Donde realmente hallar y está la verdadera sabiduría, la sabiduría de las sabidurías, incomparable. Una sabiduría que humilla y confunde a los sabios. Una sabiduría que supera todo conocer  humano. Una sabiduría que abarca no solo la mente sino que tiene su sede en el corazón de quien se le es concedida como don y gracia.

    1. A) UN DIOS QUE DESCIENDE

    Desde la Encarnación del Hijo de Dios hasta su glorificación todo transcurre desde y en  la humildad plena. La palabra humildad proviene de la palabra “humus” que significa tierra. Fijaos, lo Divino aterriza en lugares en los que nadie desea ni piensa llegar. El mismo suelo es el sitio de nuestro Dios. Jesús nace en un pueblo desconocido << ¿De Nazaret puede salir algo bueno?>>, de un matrimonio corriente de la época de ninguna clase social. Su padre “protector” carpintero y nada más. El silencio de María (hija de Joaquín y Ana) nos habla, es la sabiduría de quien sabe callar ante tal Misterio que supera la capacidad humana. Callar y contemplar con un corazón alerto, dispuesto, abierto a lo desconocido.

    Pues ese Dios se abaja para encarnarse en un seno fuera del templo (lugar propio de Dios). Atraviesa tierras y valles, lejos de aquel santuario de Jerusalén, lejos de aquel lugar sagrado. Ya no será su lugar único un santuario hecho por manos humanas, su sagrado santuario será las entrañas maternas y jóvenes de esta hija nazarena. A partir de ahora será su santuario todo corazón humano, toda carne humana. Es un Dios universal, incontenible y María no puede abarcar tal ardor del fuego Divino que mora en ella, allá que sale de prisa para anunciar, para compartir su alegría, para cantar desde lo más hondo de su corazón el canto de alabanza, el himno de gloria <<proclama mi alma la grandeza del Señor>>.

    Jesús Hijo de Dios nace y conoce la suerte de los perseguidos. Estamos ante un Dios que huye de la espada humana. ¡Cuántos niños inocentes habrá que morir con tal de eliminar este ser tan débil, tan indefenso que acaba de nacer! El corazón humano puede perpetuar barbaridades con tal de defender su aparente y engañosa seguridad. ¡Es una lucha que aún existe hasta el día de hoy! ¡Cuántos inocentes apaleados, saqueados de lo poco y único que tienen, que abandonan sus casas (que quiere decir toda la seguridad humana), son sometidos a actos barbáricos (carne tendida por los desiertos, sobre las vallas,  individuos, familias enteras que desaparecen en las aguas por unas aparentes seguridades, por culpa de unos pocos! Ésta fue también la suerte de nuestro Dios, inmigrante, un refugiado en Egipto hasta la muerte de Herodes. ¡Un Dios que teme al hombre!

    Por la persona de Jesús, nos encontramos así el Rostro auténtico de Dios. Un Dios que se abaja, se humilla, se vacía de sí, que no hace alarde de su categoría, que no pretende dominar ni es valorado en su pueblo, un loco, fuera de sus cabales, poseído por el poder de Belzebú según decían de Él, despreciado, perdido…-total- un fracaso aparente. Éste tal es el Mesías, un crucificado por blasfemia.

    Paradójicamente, en ese fracaso se halla un sabio, la sabiduría de las sabidurías. Un sabio que solo sabe Amar y Obedecer. Una sabiduría escandalosa, una sabiduría de cruz a contracorriente y contracultura. Una sabiduría que toca, que abraza, que besa, que transmite vida al muerto, cura al ciego y al enfermo, perdona a la prostituta, sacia al hambriento y  hasta promete el cielo al ladrón arrepentido <<hoy mismo estarás conmigo en el paraíso>>.

    Jesús llegando a los treinta años, comienza su vida pública. Sale de su ocultamiento y lo primero que hace es caminar hacia el Jordán para recibir el bautismo de Juan. Nuestro Dios comienza su contacto público inmerso en las aguas de Jordán que trasparentan la sed de todas las personas, de entonces y de ahora. Es Dios quien nos busca. La voz que clama, “éste es, escuchadlo” le reafirma su misión. Lejos de la mentalidad obtenida hasta ahora, Jesús el Señor, nos muestra quien es verdaderamente Dios. De una forma u otra, en su propia persona, su ser y su obrar nos dirá quién es ese Abbá que tantas veces deformamos haciendo nuestros propios ídolos.

    Nos trae una Buena Nueva, es una llamada a un nuevo comienzo. Su Padre (Abbá) no es ese dios vengativo (que castiga al malo y apremia al bueno), ni tampoco ese dios violento que se deja vencer por la ira, su Abbá no es aquel que está pendiente a ver qué haces (con una vara mágica) para castigar, y muy lejos ese Dios que inspira miedo y terror, un impositor, guerrero y  justiciero. ¿Pero qué dices Jesús?

    El Dios del que nos da a conocer Jesús, el Señor, es un Dios enamorado, un Dios loco por la humanidad. Un Dios que ama sin reservas a un pueblo sabiendo que esté le será infiel una y otra vez, sabiendo que le cambiará por un ídolo de madera, por un dios del “tener” a base de cualquier precio como en la sociedad presente. Un Dios que es tanto y tal su locura que se deja crucificar, morir como un malhechor en las manos de la humanidad. ¿El sobrehumano? Sí, y no fueron los demonios los que le crucificaron, más ellos lo conocieron como el Salvador, fue la humanidad y, aun hoy como si fuera poco, tú y yo lo seguimos crucificando en la persona del hermano porque todas las personas llevan en sí una imagen divina << a imagen suya nos creó hombre y mujer>>. ¿Qué quiere decirnos esto? Si la persona de hoy, si tú y yo no nos convertimos por sentirnos amados gratuitamente, sin méritos propios, ni sacrificios <<no quiero ofrendas ni sacrificios sino misericordia>> no nos convertiremos ni por nada ni por nadie.

     

    1. B) EL HOMBRE Y LA MUJER QUE ASCIENDEN

    Es un camino totalmente opuesto el que recorre toda la humanidad. Lo terrenal a su vez tiende a ensalzarse, añora, se mata buscando la fama. Lo humano es tender a engrandecerse, a dominar. Por su ambición, el hombre, tú y yo, no entramos fácilmente en esa lógica “ilógica” de Dios. El afán de querer, tener, poseer, ser…nos pone cadenas tan pesadas que difícilmente nos libramos de ellas. Cadenas de preocupación (no acabamos de vivir el hoy, y estamos preocupados por el mañana), estrés (por encontrarnos incapaces, tan débiles ante la realidad propia), tristeza (por vernos fracasando en nuestros proyectos de perfeccionismo). Ante tales y otras situaciones a veces el hombre actúa injustamente con tal de no encontrarse con su nada, con su vacío. Nos vemos sometidos al egoísmo, al individualismo, al consumismo ansioso que nunca se sacia, actitudes que rompen y empobrecen familias, relaciones entre nosotros e incluso nuestra relación con Dios, que es lo peor.

    La persona humana tiente a tirarse a lo grande, a lo que sobresale, y como telón de fondo una vida facilón, simple, mediocre, sin esfuerzo, provechosa.  La lógica de la cruz es escandalosa para muchos. Enseguida nos resulta imposible asumir nuestra nada y vacío, aceptar lo necesitado que todos somos como personas. Nos resulta horrible asumir nuestras crisis (es que se nos olvida que no somos eternos ni somos ángeles). La enfermedad a menudo la vemos como derrota. Nos cuesta aceptar y poner nombre a aquello que nos pasa y que nos exige un cambio de mentalidad y una toma de conciencia de nuestras irresponsabilidades, tanto personales como comunes. Esto nos vuelve egoístas, a mirarnos solo a nosotros como si fuéramos los únicos que padecen, que pasan tales necesidades, esto nos esclaviza. Es que esto es lo mortal, es lo humano, es lo terrenal, es lo nuestro, encontrarnos limitados.

    ¿Por qué llegamos a tales extremos? En el fondo, yo creo que nos hemos olvidado de quienes somos. Nos pensamos eternos, dioses y en parte lo creemos. Como cristianos y creyentes, se nos ha olvidado que seguimos y miramos a un crucificado. Que Jesús, Rostro auténtico del Dios Vivo antes de la gloria pasó por la cruz. Éste es nuestro Dios, el Dios que todo lo puede y todo lo hace. Una paradoja ilógica para algunos pero lógica para muchos y tantos cristianos. Ése Dios que no vino a acabar con las diferencias sociales, ni familiares y menos de religiones. Ése Dios que no impone su forma de ser, sino que “Ama” desde lo humilde, ese Dios cercano, que acoge en la persona de Jesús, el Señor, que aprende sufriendo a obedecer, esto es, escuchando. Un Dios, en Jesús, que se mezcla con lo impuro para hacerlo puro, que cura al marginado acercándolo y tocándolo para volverlo al grupo, a sus hermanos. Éste es mi Dios y el Dios de todo creyente. Ahora tú y yo conocedores de esto nos toca seguir día tras día haciendo posible el Reino que él nos dejó en esta tierra. Una levadura pequeña puede fermentar mucha masa y la más pequeña semilla puede  convertirse en el árbol más grande. ¡Que Dios nos ilumine a todas las personas de buena voluntad para realizar su misión aquí y ahora!

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    Curso: Sectas y Nuevos Movimientos Religiosos. 7

    Daños ocasionados por las Sectas

    Pese a lo que el común de la sociedad cree, son muchos los daños ocasionados por ciertos movimientos religiosos y no sólo en el ámbito de las personas que adhieren o sus familiares más allegados.

    Desarrollaremos en este capítulo los orientados a los individuos y las familias, a la educación de los niños y a la religión.

    Estas conclusiones fueron  elaboradas por la Winspread Conference, reunida en la ciudad de Wisconsin, EE.UU., en septiembre de 1985 encontrándose todo documentado:

     

    INDIVIDUOS Y FAMILIAS

    • Fragmentación de la familia:

    La familia, siendo la célula básica de toda sociedad, es la única que, en forma eficiente, puede dar respuesta al presente desafío. Es por ello que no pocos de estos              movimientos ven en ella uno de los primeros factores a desestabilizar, ya que el grado de dependencia con uno de estos grupos va a ser inversamente proporcional a la  fortaleza de los vínculos intrafamiliares.

    En América Latina, donde los grupos evangélicos de tipo pentecostal registran características particulares, respecto a los mismos movimientos en el continente europeo, se observa con bastante frecuencia que cuando un integrante de una familia adhiere a estos movimientos, pronto empieza a acusar al resto de los integrantes de estar o pertenecer al Diablo, por no abrazar la fe pentecostal, con las consecuentes rupturas familiares.  Esto también se registra con grupos como los Testigos de Jehová y demás grupos paracristianos.

    • Reducción a la esclavitud y explotación económica de sus miembros:

    En muchos de estos movimientos se exige a sus miembros un trabajo a destajo, hasta cumplir la cuota diaria de dinero a recaudar, estipulada por el líder. En razón de esto es         frecuente ver a altas horas de la noche a jóvenes intentando vender los últimos paquetes de sahumerios que les quedan libros, posters o cassettes, para así poder retornar a la colonia u hogar del grupo.

    En otros casos se les exige la entrega de todos lo bienes, como así también el pago de importantes sumas de dinero para la realización de diversos cursos, los cuales al no         ser pagados, generalmente se les canjea por trabajo no remunerado en diversas sedes del movimiento .

    • Alteraciones mentales o emocionales y desarrollo psicológico deteriorado:

    Las prácticas a la que son sometidos los adeptos en ciertos grupos, pueden llegar a psicotizar a un individuo, especialmente si éste cuenta con una estructura psíquica de estas características.

    Esto se registra especialmente en aquellos movimientos que incluyen en sus prácticas la inducción a estados alterados de conciencia como suele suceder en algunos grupos evangélicos de tipo pentecostal en sus presuntas prácticas de sanaciones sobrenaturales o de liberaciones demoníacas; en movimientos afrobrasileños, al momento de llevar a cabo las incorporaciones o posesiones de los orixás; o en el tan difundido control mental, al momento de llevar adelante los supuestos viajes astrales.

    Sin llegar a dicho extremo, también se puede observar entre otros, síntomas tales como inmadurez psicológica, personalidad dependiente, delirios de omnipotencia, agarofobia, estados confusionales, estados de hipervigilancia, estados hipomaníacos, dificultades de concentración, tendencias a la automutilación, razonamiento de tipo paranoide, etc.

     

    • Enfermedades físicas, heridas o muerte de los miembros causadas por malos tratos, negligencia grave, prohibición  de tratamientos médicos:

    Generalmente las enfermedades físicas provienen del deterioro general por la falta de una alimentación adecuada, o por la falta de atención médica, la cual puede llevar a la muerte, como es el caso de los Testigos de Jehová frente a la negativa de recibir transfusiones de          sangre, como así también otros movimientos que desaconsejan la consulta a médicos y proponen que la cura sea sólo realizada por la fe.

    También aquí deben contemplarse los casos extremos en que el líder de un movimiento ordena el suicidio a sus seguidores, como fuera el tristemente célebre caso de la         secta Templo del Pueblo que liderada por Jim Jones, culminó con el suicidio colectivo de más de novecientos seguidores en Guyana, en 1978. Más recientemente, en abril de 1993, una situación similar habría envuelto al movimiento de los Davidianos, liderado por David Koresh, en la localidad de Waco, Estado de Tejas, EE.UU.; la Orden del Templo Solar, simultáneamente en Cheiry (Suiza) y en Montreal (Canadá), en octubre de 1994, que lideraba Luc Jouret; y Puerta del Cielo, en San Diego, EE.UU., entre otros.

    • Abandono y abuso de los niños:

    Es frecuente el abandono de niños por parte de algunos de estos movimientos, especialmente cuando adolecen de alguna grave enfermedad. En general, los niños son entregados a familiares que no pertenecen al grupo para su cuidado.

     EDUCACION

    •  Negativa o interferencia, a la obligatoriedad legal de la educación de los niños:

    La mayoría de los movimientos que entre sus prácticas se encuentra la de vivir en comunidad, no cumplen con esta obligatoriedad .

    • Abuso de las facilidades dadas por las escuelas o las universidades, o falsificación de los propósitos del grupo, para ganar respetabilidad:

    Habitualmente se lleva a cabo por cesión de las instalaciones para la ejecución de encuentros o seminarios con algún tema que preocupe a la sociedad, o a través de la      realización de convenios para fines en común.

    Uno de los movimientos que implementa esta modalidad es la Escuela de Yoga de Buenos Aires, con exposiciones sobre drogadicción o sida; también movimientos que utilizan como pantalla el yoga o el control mental, suelen solicitar para sus cursos, dependencias de institutos educativos, o parroquias.

    • Reclutamiento de estudiantes universitarios a través de la violación de su intimidad y/o problemas, a menudo seguido del desbaratamiento de sus planes de estudios o sus objetivos:

    Grupos como la Iglesia de la Unificación, Hare Krishna, El Movimiento, y El Camino Internacional, es habitual verlos en las puertas o alrededores de universidades abordando a los estudiantes en sus tareas proselitistas.

     RELIGION

    •  Intentos de ganar la ayuda de religiones ya establecidas, presentando una imagen engañosa de los objetivos, creencias y prácticas de las sectas o, mediante la infiltración en grupos religiosos ya establecidos, con el fin de reclutar miembros para el movimiento:

     

    Esta es una práctica muy recomendada por algunos líderes sectarios con mensajes de “Invadir las Iglesias”. De esta manera y ocultando sus           verdaderos objetivos, han tomado contacto con grupos evangélicos y católicos, recibiendo ayuda de estos.

     

    También es frecuente que algún grupo  ofrezca cursillos bíblicos en parroquias católicas, con el sólo fin de efectuar tareas proselitistas.

     

    • Búsqueda de la realización de un frente común, con religiones ya establecidas:

    Por lo general ello se logra mediante el emprendimiento de actividades conjuntas frente a algún flagelo que aqueje a la sociedad, como puede ser el de la drogodependencia,           ganando así respetabilidad, y desalentando posibles sospechas, que redundarán en la facilitación del posterior proselitismo.

    Al presente listado elaborado por la Windspread Conference, habría que agregar otros daños codificados por diversas organizaciones, tales como los que a continuación se detallan:

     

    • Abuso sexual y corrupción de menores.
    • Obligación a la prostitución.
    • Privación de la libertad y secuestros.
    • Tráfico y consumo de estupefacientes.
    • Homicidios por encargo.
    • Tráfico de armas de guerra.

    Entregas anteriores del curso:

     

     

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    Lo que nos dividió puede ser ahora motivo de unidad.

    El día 4 de noviembre de 2017 se reunieron más de 100 frailes de las tres ramas de la primera Orden Franciscana en un espíritu de fraternidad y alegría en la Catholic Theological Union (Chicago, EE. UU.), para asistir al encuentro “Mirando al Futuro Juntos: Más allá de la Ite Vos”.

    Esta jornada de estudio franciscano fue convocada a petición del CES después de que el Papa Francisco instó a los frailes a trabajar juntos por una “auténtica y profunda reconciliación”  de las tres ramas de la primera Orden con la esperanza de que tal unidad renovará el poder del Espíritu de Francisco y Clara en el mundo actual. El día fue organizado por los hermanos Joseph Rozansky OFM, Michael Kolodziej OFMConv. y John Celichowski OFMCap.

    Después de un intenso servicio de oración realizado por los frailes en formación, Fr. Dominic Monti OFM comenzó la sesión con “La historia y el contexto de la Ite Vos”, encuadrando la bula papal, que formalmente dividió la Primera Orden en las dos primeras Obediencias, en su historia y contexto cultural. Al hacerlo, sacó a luz los valores comunes de fraternidad, minoría, conversión y misión que comparten las Obediencias.

    Esto preparó el escenario para la exposición sobre los “Valores franciscanos comunes”. Fr. Regis Armstrong OFMCap., destacó las formas en que san Francisco de Asís estaba abierto a la revelación del Señor en su relación con sus hermanos. Regis también comentó sobre cómo Francisco comprendió el verso de Juan 17:11 (“ustedes sean uno, como nosotros somos uno”) en los Escritos antiguos.

    Fr. Jude Winkler OFMConv. concluyó la mañana con los “Proyectos Franciscanos Comunes”, llamando la atención sobre parte del trabajo interobedencial que ya se está realizando en la Orden, incluyendo Franciscans InternationalFranciscan Action Network, la consolidación del Antonianum y del Seraphicum en Roma, las comunidades intencionales interobedienciales y los  programas de formación compartidos en California y Zambia, por ejemplo.

    Fr. Jude se refirió a los puentes creados por los ministros generales y sus consejos en Roma anotando que “a veces se trabaja más en la mesa de picnic que en las mesas de conferencias”.

    Algo semejante aconteció en Chicago. Durante los descansos, el almuerzo y las discusiones en grupos pequeños en la tarde, los frailes de las tres Obediencias, comieron, se conocieron y dieron vida a la fraternidad común que ya comparten. Además de suscitar algunas ideas sobre cómo las tres ramas podrían trabajar juntas -muchas involucradas en las redes sociales y aún en mayor número en programas asistenciales – estos momentos y sesiones informales fueron claros indicadores del Espíritu compartido de gozo y alegrías evangélicos que arden en el corazón de los hermanos, sin distinciones de pertenencias.

    […]

    Mientras trabajaba en los Escritos antiguos, Regis Armstrong se dio cuenta de que lo que los Escritos le enseñaban acerca del carisma franciscano, ya se estaba viviendo en la experiencia de trabajar en los textos en un equipo interobedencial. Este fue también el caso durante el día de estudio de la Ite Vos. Al aprender y discutir lo que nos dividió, terminamos celebrando aquello que nos une y nos ponemos en el camino de una mayor unidad.

    Esta divulgación fue publicada por primera vez en USFranciscans.org por John Aherne, OFM. Para acceder al texto completo en Inglés, haga clic aquí.

    Via OFM

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    Fray Rodrigo Peret, OFM ha sido liberado. 

    Fray Rodrigo Peret, OFM ha sido liberado.

    Así lo confirma fray Amaral Bernardo, Custodio en Santa Clara de Asís en Mozambique.

    Fray Amaral, luego de un largo viaje y de salvar muchos obstáculos, logró llegar a la prisión donde estaba detenido fray Rodrigo y sus compañeros, allí, según relata, “un guardia se apiadó de nosotros y nos ayudó a llegar al tribunal de Mutare”. Al llegar, continua, “nos dieron la feliz noticia de que nuestro hermano había sido liberado”.

    Una vez liberados, gracias a las gestiones de la embajada brasileña en Zimbaue, fray Rodrigo y sus compañeros fueron llevados en coche hasta Harare y permanecen alojados y seguros en la embajada.

    “Fray Rodrigo, gracias a Dios, esta ahora a salvo y en manos seguras” afirma el Custodio.

    Todo el grupo tiene previsto permanecer en la embajada hasta el próximo martes cuando regresen a Brasil.

    Los hermanos de la Oficina de JPIC de Roma agradecen en nombre de los franciscanos toda la preocupación y oraciones.

     

     

     

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    Detienen a Fray Rodrigo Peret em Zimbaue

    Fray Rodrigo Peret, OFM

    Fray Rodrigo Peret, OFM animador JPIC de la Custodia del Sagrado Corazón en Brasil y parte de la Comisión pastoral de la Tierra en Uberlandia, fue detenido ayer cerca de la frontera de Zimbaue con Mozambique.

    Rodrigo estaba participando de una reunión de la red “dialogo de los pueblos” sobre la cuestión de minería. Fue detenido junto a un grupo de 20 personas en Mutare, localidad ubicada a unos 270 kilómetros de Harare, capital Zimbabue.

    De momento poco se sabe. La embajada de Brasil en Harare ha comunicado que “esta siguiendo el caso para obtener mayor información y prestar la asistencia consular necesaria”, según informa BBC.

    Mercia Andrews, del Movimiento Internacional de Derechos Humanos, relató que “estábamos conversando con los moradores del area, que están siendo expulsados de sus casas y nos estaban relatando los abusos a los que son sometidos” cuando llego la policía y subió a todos los integrantes del grupo en un autobús.

    Desde entonces nada se sabe del fraile y de sus acompañantes.

    Todo esto sucede en un país altamente inestable, con un gran nivel de violencia, en manos de un dictador despiadado como Robert Mugabe.

    Las zonas que estaban visitando el grupo de activistas internacionales esta siendo sometida a constantes violaciones por parte de la industria minera.

    Desde pazybien.es nos sumamos a los pedidos por su inmediata liberación y elevamos oraciones para que todos puedan regresar pronto a sus hogares.

     

     

     

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    Capitulo General OFS: un liderazgo franciscano.

    Homilia de Fray Michael Perry, Ministro General OFM

    “El mayor entre vosotros será vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado” (Mt. 23)

    Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo y San Francisco, ¡el Señor os dé su paz! Estos días de vuestro Capítulo General son un momento para valorar la situación actual de vuestra Orden, examinar cuestiones de identidad (oración y fraternidad), organización (liderazgo y servicio), y misión (fortalecer vuestra capacidad evangelizadora a un mundo en seria necesidad de ánimo, esperanza, justicia y paz, y especial atención a los jóvenes). Me alentó mucho como ministro ver esos elementos en vuestro Instrumentum Laboris.

    Si sirve de consuelo, nosotros, vuestros hermanos de la Orden de los Franciscanos Menores, estamos afrontando algunos de los mismos retos. Y nosotros, como vosotros, nos encontramos regresando al punto de partida de nuestras vidas: Jesucristo en el centro de todas las cosas; la fraternidad como medio sacramental para vivir el Evangelio; y misión evangelizadora – para salir con el Evangelio de compasión, amor, misericordia, justicia y paz en nuestros corazones – como la fuerza motora para participar en la construcción del Reino de Dios.

    Una forma de leer el Evangelio de Mateo es a través de las lentes de una crisis de identidad y liderazgo. Desde el principio, los que se acercaron a Jesús se encontraron en crisis: como vivir con plena fe la identidad religiosa que habían recibido de sus padres y antepasados mientras se embarcaban en el nuevo camino espiritual propuesto por Jesús.

    Mateo destaca esta crisis presentando ejemplos de líderes religiosos que están más preocupados de su auto-promoción y de acumular poder y riqueza que de seguir el ejemplo de Moisés, que demostró que el auténtico liderazgo debe estar basado en la humildad, la minoridad y el servicio.

    Para Mateo, Jesús seguirá ese mismo camino, basado en los valores de las Bienaventuranzas, los elementos fundamentales para la identidad, el servicio y la misión en la vida de Jesús. Es a este mismo conjunto de ideales que Jesús llama a sus discípulos – de hecho, todos los que hemos sido bautizados en el único Cuerpo de Cristo – para abrazar ese camino evangélico. Es un camino que requiere de nosotros la voluntad de negar la auto-promoción, abrazar el camino de la justicia, la verdad y el servicio, anteponiendo las necesidades de los demás a las nuestras, y siguiendo las huellas de nuestro Señor Jesucristo. (cf. Mt. 16: 24).

    Alguien escribió una vez: “El liderazgo es un proceso relacional dinámico en el que la gente bajo la influencia del Espíritu Santo, se une para alcanzar un objetivo común… (que)… sirve a los demás guiando a los demás al servicio.

    Así, el liderazgo se refiere a la identidad: basarse en la experiencia de Jesús, someter nuestras vidas y nuestros trabajos al Espíritu del Señor. Es dinámico: no es simplemente repetir lo que ha sido hecho en el pasado sin importar lo bien que haya funcionado. Los tiempos cambian, las necesidades cambian; también entonces los estilos de liderazgo deben cambiar para conocer a la gente donde hoy vive.

    El principio del cambio también apunta a otro elemento que muchas veces se pierde en nuestras vidas personales y fraternas, y también de nuestras apostólicas y evangelizaras actividades, llamado dinamismo. Los discípulos Cristianos – y todos los Franciscanos – estamos llamados a ser activos, dinámicos, implicados. Estamos llamados a destinar todas nuestras energías a vivir y compartir la vida evangelica, con pasión, alegría y esperanza.

    Liderazgo es relacional: ninguna persona puede funcionar como una isla, acumulando toda la autoridad y tareas en sí misma. Y sin embargo, ¡cuántas veces nos convertimos en el centro de todo, sin dejar espacio a los demás!

    Al contrario, el liderazgo en la comunidad espiritual de Jesús – y en las fraternidades creadas por San Francisco – significa crear sinergias, servir a los demás compartiendo la responsabilidad y convencer a los demás de que ‘estamos juntos en esto’. La unión espiritual que va a ser promovida por el liderazgo en las fraternidades de vuestra Orden (y de la mía) recuerda a cada miembro su auténtica identidad evangélica: co-discípulos y co-misioneros con Cristo, como el Papa Francisco tiene tan claramente argumentado en su Carta Apostólica Evangelii Gaudium (cf. par. 21, 24, et alii).

    Otro elemento importante sobre el liderazgo Cristiano que emerge de la lectura del Evangelio es el de vivir la propia fe y las propias creencias en hechos concretos. Para San Francisco, experimentar primero y compartir después la Buena Noticia no tenía que ver con las palabras elocuentes y la creación de un largo conjunto de reglas engorrosas y estructuras de soporte, tan importantes como algunas de estas son. Más bien, llegar a una profunda y duradera experiencia de la vida evangélica consiste en aprender de nuevo cómo sentarse juntos a los pies del Señor Jesús y aprender de Él. Consiste en integrar los valores del Reino de Dios en todos los aspectos de nuestras vidas, no dejando ningún área intacta o imperturbable. ¡Agregaría que abrazar la vida evangélica consiste en convertirse en perturbables!

    Ser perturbable es una nueva manera de decir que estamos ‘despiertos de nuestra complacencia’, ‘conmovidos en nuestra certidumbre’, y forzados de nuevo a situar nuestras vidas en total dependencia de Jesús.

    Eso nos guía de nuevo a embarcarnos en la auténtica vida de ‘penitencia’ a la que San Francisco ha llamado a cada uno de nosotros. Es precisamente abrazando una forma de vida en este mundo que está abierta a las novedades de las operaciones del Espíritu de Dios, transformándonos en genuinos buscadores con la intención de aprender de nuevo lo que significa seguir a Jesús y compartir su mensaje de amor y misericordia con todos, especialmente con la humanidad rota – con inmigrantes, hermanos y hermanas sufriendo violencia y pobreza, y abrazados a un herido y amenazado entorno, creación de la que damos testimonio de una integridad de vida.

    Contrariamente a la opinión popular, la penitencia y la sencillez de vida nos ofrecen un medio de llegar a una mayor experiencia de transformación, creación, dinamismo, esperanza y alegría estando vivos en el Señor Jesús como mujeres y hombres que viven la vida evangélica.

    Hermanos y hermanas, somos los que han sido llamados a restaurar la fe con los demás en un mundo que se desgarra (Malaquías 2: 8-10). ¡Abramos nuestros corazones, dejándonos abrazar por Jesús, abrazando a los demás, y asumiendo la posición de ‘lavadores de pies’ el uno del otro, de toda la humanidad, y de toda la creación! ‘Comencemos…’

    Roma, 9 de noviembre.

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    Capitulo General OFS: llamados a una mayor solidaridad.

    El Capítulo General de la OFS, que se esta desarrollando en Roma hasta el próximo domingo, ha abordado ayer uno de los aspectos más delicados: el sostenimiento económico de la fraternidad internacional, que recae de forma irregular en la aportación de los hermanos y hermanas de todo el mundo a través de las fraternidades nacionales.

    La viceministra general de la OFS, Chelito Núñez, ha apelado a la corresponsabilidad que indica el artículo 30 de las Constituciones Generales, y ha utilizado la imagen de los ‘castellers’ (torres humanas) de Cataluña como símbolo del esfuerzo común para conseguir el resultado, en este caso el buen funcionamiento de la fraternidad internacional.

    Valores como la formación, el esfuerzo compartido, el trabajo en equipo, el dinamismo, el equilibrio, el valor, la solidaridad, la tenacidad, el sentido común, la integración o la diversidad, que se encuentran en los ‘castellers’, sirven para definir la fraternidad que queremos, local y global al mismo tiempo.

    Proporción de las fraternidades que pagan sus contribuciones.

    La jornada también ha servido para conocer experiencias concretas de vida de franciscanos seglares, como la de Eugenia y Elisabetta, que se encargan del cuidado pastoral de un área urbana de Milán (Italia); la de Franco, que participa en la vida pública y política de Latina (Italia); la de Lorena, cuya fraternidad en Cádiz (España) ha iniciado un proyecto de formación basado en el cuidado del medio ambiente, o la de Anne, que como franciscana seglar es asistente espiritual de una fraternidad.

    Además, continúan los trabajos de grupo en los diferentes aspectos del ‘Instrumentum Laboris’, con el objetivo de llegar con el trabajo de todos a las conclusiones que permitan dar forma al documento definitivo que debe marcar la forma de gestión futura de la Orden.

    Durante estos días también se conoció de primera mano la situación de dos proyectos especialmente ilusionantes para la Orden, como los de África y Tierra Santa – Arabia, que reclamaron un mayor acceso a los materiales de formación y apoyo al surgimiento de la vocación franciscana entre grupos de jóvenes.

    El Proyecto África se encuentra ya en una segunda fase, tras ser renovado hace tres años, y continúa con su labor de facilitar el crecimiento de fraternidades locales que surge en el continente, a pesar de las dificultades de comunicación y la lejanía entre ellas.

    El objetivo es continuar con los talleres que, hasta el momento, han permitido juntar a hermanos de diferentes países, aunque de forma separada para las fraternidades de lengua francesa e inglesa. Por ello, los responsables del proyecto trabajan en la celebración del I Congreso Panafricano de la OFS, que tendrá lugar en julio de 2018.

    En lo que respecta a Tierra Santa – Arabia, se trata de un proyecto iniciado en el sexenio actual que tiene por objetivo la unidad de acción en un área con características comunes: cercanía cultural y lingüística y presencia cristiana minoritaria, en algún caso con ausencia de libertad para expresar la propia fe.

    Algunas de las zonas cuentan además con la dificultad que supone para la vida diaria un conflicto político como el de Israel y Palestina en Tierra Santa, o incluso un conflicto bélico como el de Siria, que ha hecho desaparecer fraternidades en Alepo o Damasco.

    Ambos proyectos también han puesto de manifiesto su apuesta por la transmisión del carisma a los jóvenes a través de la Juventud Franciscana, que también fue hoy protagonista en el capítulo. Su coordinadora internacional, Andrea Odak, ha puesto de manifiesto la necesidad de hacer espacio a la Jufra en la OFS, para lo que existen herramientas que hay que implementar, como la pertenencia simultánea (Jufra y OFS) a una fraternidad o la figura del animador fraterno.

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    Curso: Sectas y Nuevos Movimientos Religiosos. 6

    Procesos de Persuasión Coercitiva y Reforma de Pensamiento

     

    La mayoría de los trabajos referidos a los procesos de Reforma o Modificación de Pensamiento y Condicionamiento Conductual (en adelante RP/CC), términos correctos del comúnmente denominado Lavado de Cerebro, son de origen extranjero y se encuentran elaborados en un lenguaje técnico difícilmente accesible a todos aquellos con profesiones y actividades, ajenas a las que se relacionan con la presente temática.

     

    Cuando se hace referencia en los medios de comunicación social, a los procesos de RP/CC efectuados por algunos movimientos de características sectarias, tiende a homologárselos a los realizados en prisioneros de guerra, especialmente en las confrontaciones de China, Corea y Vietnam. Pero existen, entre otras, dos grandes diferencias que remiten al objetivo y a la metodología inicial, respectivamente.

     

    La primera de ellas consiste en que las técnicas implementadas con prisioneros de guerra, buscaban afectar sólo o principalmente el área del ‘pensar político’, mientras que el resto de las funciones permanecía más o menos inalterables. En los movimientos de características sectarias, por el contrario, el proceso atañe a toda la personalidad.

     

    Esta diferencia obedece a que la finalidad de las primeras centraba su base en que el sujeto sometido a tales técnicas, una vez liberado, retornara a su ámbito social en forma medianamente normal y fuera allí fermento, de las nuevas concepciones políticas asimiladas. Las sectas, en cambio, apuntan a que el sujeto corte sus vínculos con el ámbito social al que pertenece y, apartándose del mismo, pase a depender exclusivamente del movimiento en cuestión.

     

    La segunda diferencia remite a que en los procesos de RP/CC utilizados con prisioneros de guerra, no se contaba con la anuencia del sujeto.

    En las sectas, en cambio, se cuenta con el beneplácito del sujeto quien cree encontrar en dicho movimiento, una serie de respuestas a necesidades insatisfechas.

    De esta manera no se registran en él las resistencias habituales del primer caso, incrementando de esta manera, no sólo la rapidez, sino la efectividad de las técnicas de la que es objeto.

     

    Como se desprende de los párrafos anteriores, el comúnmente denominado Lavado de Cerebro, consiste en una serie de técnicas psicológicas manipulatorias y coercitivas que buscan alterar, en forma más o menos radical, la visión frente al mundo para aceptar una nueva versión de la realidad, reinterpretando las pautas de vida anteriores al ingreso a la secta en cuestión y aceptar obedientemente un sistema de creencias, ‘dictado’ por un líder absoluto e incuestionable.

     

    El éxito se consigue cuando, atacados los aspectos centrales del Yo, las personas sometidas a estos procesos abandonan el sistema de creencias, valores, juicios, relaciones y demás pautas de vida pasadas, para asumir una nueva estructura alternativa, ofrecida por el movimiento como única salida posible para solucionar un estado profundamente conflictivo que, muchas veces, ha sido creado artificialmente.

     

    Es de destacar que, a su vez, existen dos elementos clave para la realización efectiva de un proceso de RP/CC. Uno de ellos son el proselitismo engañoso, y el restante consiste en el develamiento paulatino de la verdad.

     

    El primero de ellos, que posibilitará luego el desarrollo del segundo, se refiere a la estrategia adoptada por varios movimientos de características sectarias para la captación de desprevenidos ciudadanos, llegando incluso muchos de ellos a ocultar, primigeniamente, el contenido religioso o las verdaderas prácticas a las que serán sometidos una vez dentro del grupo. Luego de este primer contacto le siguen otros donde, paulatinamente, se le van develando los verdaderos contenidos del movimiento.

     

    De esta manera y a medida que el sujeto fortalece los vínculos con el grupo y, en contrapartida, los debilita con su entorno familiar y social, se lo va enfrentando en forma progresiva con prácticas y creencias que, si hubieran sido manifestadas abiertamente desde el principio, difícilmente habría prestado el nuevo adepto su consentimiento para el ingreso.

     

    Estos dos elementos son fundamentales para entender en su esencia a los procesos de RP/CC, ya que son muchas las personas que al observar los cambios radicales que dichas técnicas producen en un sujeto, difícilmente los comprenden en su verdadera magnitud, pues tienden a considerarlos como actos y no como fruto de un proceso.

    Técnicas Psicológicas implementadas en los Procesos RP/CC

     

    Las técnicas psicológicas implementadas en los procesos de RP/CC, varían según los movimientos. Por ejemplo, movimientos de características sectarias que utilizan el yoga, el control mental o la meditación trascendental, como pantalla para captar nuevos adeptos, utilizan técnicas de respiración, y en especial la de hiperventilación. Es decir, inspiraciones profundas y prolongadas, que producen un exceso de oxígeno en el cerebro.

     

    Ahora bien, este exceso de oxígeno en el cerebro actúa directamente sobre el sistema nervioso central y produce una serie de efectos como ser estados alterados de conciencia (mareos, ilusiones, alucinaciones), similares a los registrados cuando se ingieren ciertos alucinógenos; temblores musculares que pueden derivar en convulsiones, y ello porque se altera el nivel de alcalinidad en la sangre; y amnesias, pérdidas de la memoria temporales, que se van prolongando en duración e intensidad, de acuerdo a la frecuencia de la hiperventilación.

     

    Aquí podemos encontrar un ejemplo de lo que definíamos párrafos atrás, como proselitismo engañoso. Porque cuando una persona empieza a registrar estos primeros estados alterados de conciencia, el gurú, maestro, guía u orientador, en lugar de decirle que es perfectamente normal en razón del exceso de oxígeno, le manifiesta que está por alcanzar un grado superior de conciencia y que, por lo tanto, incremente la hiperventilación. Comenzando a generarse así un círculo cerrado, un círculo vicioso, o efecto de autoalimentación constante.

     

    Este cierre de círculo es algo muy buscado en los procesos de RP/CC. Y es precisamente por ese cierre de círculo, y ese efecto de autoalimentación constante, que a una persona sometida a tales técnicas le sea tan difícil abandonar el movimiento mientras no se quiebre dicho círculo.

     

    Pese a estas técnicas específicas, puede hacerse un resumen de un proceso tipo y común a la mayoría de los movimientos. A continuación, se consignarán algunas de las técnicas implementadas:

     

     

    • Paternalismo Benevolente: En los contactos iniciales, el ‘Influenciador’, es decir aquel que llevará adelante el proceso, se presenta frente a la persona a captar, con un carácter paternalista y benevolente. De esta manera logra generar una corriente afectiva con la persona a influenciar. Al generarse esta corriente afectiva, la angustia desciende y el sujeto comienza a desahogarse.

     

     

    • Confesiones Intimas: El Influenciador procurará que en su desahogo, el sujeto haga confesiones íntimas, minimizando algunos problemas y sobre valorando otros. Asimismo, a través de estas confesiones, podrá contar con elementos concretos para luego presionar en el resto del proceso. Por sobre todo le interesará saber cómo es la familia del sujeto, qué nivel de ingresos tiene, con quién se lleva mejor y con quién peor, cuáles son sus fantasías, ideales y logros, y por sobre todo, le va interesar saber cuáles son sus temores, frustraciones y fracasos.

     

     

    • Love Bombing (Bombardeo de Amor): Luego de los contactos iniciales lo invitará a pasar unos días a una ‘colonia’ o a realizar algún curso. No hay gran diferencia, sólo que en el curso, el proceso demora un poco más, pero básicamente es similar. Apenas ingresa al curso o a la colonia, es recibido por toda la comunidad de una manera muy afectuosa, muy          cariñosa.

     

     

    • Padres Espirituales: Al ingresar le es asignado una ‘padre’ o una ‘madre espiritual’, un ‘guía’ u ‘orientador’; en algunos movimientos los llaman ‘Ángeles de la Guarda’. Estos tienen por objetivo no dejar ni a sol ni a sombra al sujeto a influenciar; seguir provocando confesiones íntimas; y dar respuesta a toda pregunta que el sujeto pudiera hacer.

     

     

    • Respuestas Simplistas y Maniqueas: Toda pregunta que el sujeto a influenciar pudiere hacer, son evacuadas con respuestas simplistas, reduccionistas, que no llevan más de veinte palabras y, en consecuencia, son fácilmente memorizables. Estas  respuesta también se caracterizan por su fuerte contenido ‘maniqueo’ y ‘dialéctico’, dividiendo radicalmente al mundo en dos: todo lo bueno está dentro del grupo, y todo lo malo, fuera de él.

     

     

    • Control de la Información: Toda la información proveniente del mundo exterior pasa previamente por un tamiz, cuando no, suprimida totalmente o reinterpretada según las creencias particulares del movimiento.

     

     

    • Control del Tiempo: Prácticamente no existe el tiempo libre. El sujeto pasa largas horas escuchando sermones, conferencias, cantando canciones, leyendo o recitando ‘mantras’ (oraciones orientales).

    Para tener una idea de la intensidad de estas prácticas diremos a manera de ejemplo que los integrantes del grupo popularmente conocido como “Hare Krishna”, tienen la  obligación de recitar su mantra característico, 1728 veces por día. Esto produce un síntoma específico: ‘disociación temporoespacial’. Es decir, el sujeto que recita estos mantras, pierde paulatinamente la noción de ‘tiempo y espacio’, entrando en un ‘estado confusional’ y  adormeciendo, en consecuencia, la capacidad de ‘pensamiento lógico’ y ‘análisis crítico’. Todo proceso de RP/CC va a estar orientado a anular estas capacidades, para alcanzar un estado confusional.

     

     

    • Trabajos Agotadores, Escaso Descanso y Alimentación Pobre: En lo períodos restantes es sometido a trabajos de gran esfuerzo físico; pocas horas de sueño, que no alcanzan para     recuperase completamente; y una alimentación generalmente pobre en complejos vitamínicos y proteicos, pero muy rica en energizantes (azúcares e hidratos de carbono), lo que genera una falsa sensación de energía, cuando ocurre todo lo contrario, el cuerpo se debilita rápidamente.

     

     

    • Atrofiamiento de la Identidad, Memoria y Pautas de Vida Anteriores: Paulatinamente y merced a diversas técnicas se busca un atrofiamiento paulatino de estas capacidades. El atrofiamiento de la identidad se ve favorecido por el cambio de nombre que no pocos movimientos exigen a sus miembros; el de la memoria, se logra a través de técnicas de inducción al trance e hiperventilación; y el de pautas de vida anteriores, ofreciéndole la posibilidad de alcanzar grandes logros o ideales heroicos, pero que sólo podrán alcanzarse,     si ejerce primero ‘renunciamientos’.

     

     

    • Renunciamientos Progresivos: Para el logro de las metas propuestas por el movimiento, es frecuente que se exijan diversos renunciamientos que, a su vez, refuerzan la dependencia hacia el grupo. De esta manera, progresivamente, se lo inducirá a renunciar a los estudios, el trabajo, las amistades y la propia familia, ya que todo debe estar           subordinado al grupo.

     

     

    • Testimonios de Terceros: Esta es una de las técnicas más utilizadas y es donde también juegan un papel importantísimo los datos que se recabaron en las ‘confesiones íntimas’         realizadas en los ‘contactos iniciales. De esta forma integrantes del grupo de manera aparentemente espontánea presentan testimonios con problemáticas muy similares por       las que atraviesa el sujeto a influenciar. Dichos testimonios culminan con la manifestación de que sólo encontraron solución a sus problemas dentro del movimiento y gracias a él.

     

     

    • Confesiones Públicas: En estos casos los testimonios asumen un carácter expiatorio y, generalmente, van acompañados con relatos donde se detallan las consecuencias que les             acarrearon las ‘desobediencias’ o ‘traiciones’ a las normas que sostiene el grupo. Se observa asimismo, como rasgo característico de las consecuencias, que estas                  frecuentemente son de tipo mágico y con una clara ‘lógica de correspondencia’.

     

     

    • Inducción a Crisis: Esta es una técnica muy utilizada en grupos evangélicos de tipo pentecostal y en cultos afrobrasileños. Mediante la misma se induce en los miembros una crisis de tipo ‘histérica’ que, amén de fuertes estados confusionales, provoca una serie de reacciones psicofisiológicas que pueden llevar a síndromes de ‘anestesia sensitiva’, los cuales son reinterpretados dentro del movimiento, como ‘sanaciones milagrosas’.

     

     

    • Repaso de las Mejoras: Periódicamente se lleva a cabo un repaso sistemático de todas las mejoras registradas por el sujeto, haciendo especial hincapié en que ellas fueron          logradas merced a la voluntaria inserción en el grupo y que sin el mismo, jamás habrían sido posibles.

     

     

    • Código Comunicacional Específico: También es frecuente la utilización de un lenguaje particular, solo entendido por los integrantes del movimiento. Ello genera un efecto           psicológico de ‘privilegiados’, ‘elegidos’, y por sobre todo, ‘distintos ‘al resto de la sociedad, ahondando aún más la separación y aumentando la dependencia con el grupo.

     

     

    • Peyoritivización y Denigración de Disidentes: El carácter despectivo con el que es teñido todo lo ajeno al movimiento y la denigración constante de los que lo abandonaron o no       desearon ingresar, es también un elemento clave para el reforzamiento constante de ese sentimiento de ‘elegidos y privilegiados’, a la vez que va generando ‘fobias’ hacia el     posible abandono del movimiento en cuestión.

     

     

    • Realización de Acciones Valoradas por el Grupo: Al acercarse a la finalización del proceso básico de RP/CC, se le suelen dar al sujeto para que lleve a cabo, tareas ampliamente valoradas por el grupo. Estas generalmente consisten en la recaudación de dinero, vendiendo posters, cassettes, folletos o sahumerios; y de proselitismo, es decir, la captación de nuevos adeptos.

     

                De esta manera y sin tomar plena conciencia de ello, de influenciado va transformándose lentamente …, en un nuevo influenciador. Se cierra el círculo de autoalimentación y comienza toda una nueva cadena de captación sectaria.

    Entregas anteriores del curso:

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    Rap católico, un movimiento en alza.

    “Cantar es orar dos veces” decía San Agustin, obviamente cuando se canta a Dios y en el panorama actual hay muchos y muy buenos cantantes y grupos católicos.

    Normalmente con estilos similares aunque hay algunos con un estilo muy distinto: el RAP.

    Este estilo, surgido en la década de los 60 del siglo pasado, es uno de los pilares de la cultura “hip-hop” y se caracteriza por rimar palabras para expresar ideas, muchas veces, complejas.

    Hay cientos de “raperos” católicos, incluso algunos sacerdotes como Daniel Pajuelo, más conocido como SMDani o Claude Burns, cuyo apodo es Pontifex (podéis buscarlos en Youtube).

    Ahora el grupo de rap católico español NFTW (Not From This World) lanza una campaña de crowdfunding para financiar su primer disco que tendrá por título “Not from this world” y que se prevé verá la luz a principios de 2018.

    Esta campaña tiene como objetivo poder sostener la grabación, edición y publicación de varios videoclips del mismo álbum, así como la fabricación y distribución de las primeras 1.000 copias del disco. Esta iniciativa busca además recompensar a aquellos que hagan su aportación económica con el envío gratuito del disco completo y otros materiales.

    La campaña de micromecenazgo se realiza a través de la plataforma ULULE, líder europeo para este tipo de inciativas, se ha lanzado el sábado 4 de noviembre y estará activa hasta navidades. Se puede consultar en el siguiente enlace: https://es.ulule.com/not-from-this-world/

    NFTW está compuesto por los artistas JeriAndCo, como productor musical y MC; Fresh Sánchez, MC; StelioN, MC y cantante; y Súe, MC.

    El grupo nació en 2015, tras varios trabajos previos y colaboraciones entre sus componentes. El nombre de este conjunto ha sido tomado del Evangelio de San Juan 17, 11-19: “No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así les envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.”

    El grupo ha publicado ya dos singles de su próximo disco: el tema “Not From This World” (Ver video aquí: https://www.youtube.com/watch?v=oOsNRMDYW1c) y “Doing my thing” (Ver video aquí: https://www.youtube.com/watch?v=aRiYXEybgGE), este último junto al sacerdote y rapero Smdani del que hablamos antes.

    Desde pazybien.es os animamos a difundir y apoyar a los músicos con valores.

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    Transformados en Cristo

    La voz de Dios es un clamor contra los que pisotean el derecho de los pequeños. En el día del primer fratricidio, el Señor preguntó a Caín: “¿Dónde está tu hermano?”. Ahora nos pregunta a nosotros: “¿No tenemos todos un solo padre? ¿Por qué, entonces, el hombre despoja a su prójimo y profana la alianza?”

    Despojar de su derecho a los pequeños es olvidar lo que son para Dios y qué son para nosotros, es profanar el vínculo de sangre que a todos nos hace familia de Dios. Uno solo es el Padre de todos, un Padre celoso del bien de sus hijos, un Padre que en el corazón de cada uno ha puesto el amor que necesitamos para abrazar a los demás, para mirar por ellos, para cuidar de ellos.

    Quien despoja de su derecho a los pequeños, en ellos hace injusticia a Cristo, ignora a Cristo, desprecia a Cristo, desnuda a Cristo, crucifica a Cristo, y, al mismo tiempo, ignora, desprecia y rechaza el Reino que, desde el principio del mundo, Dios ha preparado para los que aman a los pobres, para los que cuidan de Cristo en los pobres.

    Tal vez el secreto de la dicha, esté en hacerse pequeño para servir a los pequeños. Tal vez todo consista en que nos hagamos siervos de todos. Tal vez para la dicha no haya otro camino que el de Cristo Jesús, que “siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”: “Él, que era de condición divina, se despojó de sí mismo, se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte y una muerte de cruz”.

    Entonces se nos hace oración del corazón el deseo la Iglesia: “Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor”. Y en el secreto de la fe se posan las palabras del Salmista: En Ti, Señor, “acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre”.

    Y así, confiadamente, con ojos humildes y corazón libre de ambiciones, te acercas a comulgar con el último, con el anonadado, con el siervo, con el Hijo, con el más amado, y él saldrá contigo al encuentro de los pobres.

    Feliz domingo, Iglesia cuerpo de Cristo.

     

    P.S.: Quiero soñar que, transformados en Cristo, los hijos de la Iglesia llenamos de esperanza el mundo y de alegría el corazón de los pobres.

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    Pero, ¿alguien está dispuesto?

    ¿Hay alguien que quiera ser el último, sirviendo y pasando inadvertido?

    El ser transparente no es un opción en esta sociedad nuestra. Buscamos significación mediática y presencial para sentirnos importantes y acogidos. Y las palabras de Jesús proponiendo humildad, trabajo callado e implícito, parecen intragables.

    Este fragmento está reelaborado por los primeros cristianos que, en tiempos de Mateo, están siendo perseguidos por anunciar a Jesús resucitado. Ellos retoman la palabras del Maestro que les animan y defienden y, también, las que les dan identidad. Ser humildes, va a ser el modo de responder -los “cristianos”- a aquellos que les critican y desvalorizan a Cristo. Y el adjetivo “hipócritas”, la defensa ante los fariseos que les rechazan.

    Muchas de las reacciones que tenemos y de la palabras que emitimos dependen del contexto que vivimos. A veces, ni nosotros mismos comprendemos nuestras salidas de tono. Los demás las sufren y tampoco saben cómo explicarlas. Pero lo que es verdad, es que podemos dar la impresión de decir una cosa y vivir la contraria; como los fariseos.

    Supongo que mucha gente se “echa para atrás” al entrar en contacto con nosotros. Ven nuestras incoherencias de curas, de religiosos, de matrimonios o grupos de jóvenes y se van. Encuentran dentro lo que ya tienen fuera. Y es cierto, pero no es menos verdad que el único al que seguimos, el verdadero modelo, el que no falla es Cristo.

    Si yo fuera sencillo para presentarme como torpe y ofrecerme como instrumento, seguro que sería más testigo y menos protagonista. Y entonces las palabras de Jesús no causarían tanta extrañeza: no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor”.

    Revisemos, también, en nuestra comunidad y el testimonio que damos: ¿Hay alguno que quiera servir y  pasar inadvertido?

    Via LCDLP

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    No hacen lo que dicen

    Jesús habla con indignación profética. Su discurso, dirigido a la gente y a sus discípulos, es una dura crítica a los dirigentes religiosos de Israel. Mateo lo recoge hacia los años ochenta para que los dirigentes de la Iglesia cristiana no caigan en conductas parecidas.

    ¿Podremos recordar hoy las recriminaciones de Jesús con paz, en actitud de conversión, sin ánimo alguno de polémicas estériles? Sus palabras son una invitación para que obispos, presbíteros y cuantos tenemos alguna responsabilidad eclesial hagamos una revisión de nuestra actuación.

    “No hacen lo que dicen”. Nuestro mayor pecado es la incoherencia. No vivimos lo que predicamos. Tenemos poder, pero nos falta autoridad. Nuestra conducta nos desacredita. Un ejemplo de vida más evangélica de los dirigentes cambiaría el clima en muchas comunidades cristianas.

    “Atan cargas pesadas e insoportables y las ponen sobres las espaldas de los hombres; pero ellos no mueven ni un dedo para llevarlas”. Es cierto. Con frecuencia somos exigentes y severos con los demás, comprensivos e indulgentes con nosotros. Agobiamos a la gente sencilla con nuestras exigencias, pero no les facilitamos la acogida del Evangelio. No somos como Jesús, que se preocupa de hacer ligera su carga, pues es humilde y de corazón sencillo.

    “Todo lo hacen para que los vea la gente”. No podemos negar que es muy fácil vivir pendientes de nuestra imagen, buscando casi siempre “quedar bien” ante los demás. No vivimos ante ese Dios que ve en lo secreto. Estamos más atentos a nuestro prestigio personal.

    “Les gusta el primer puesto y los primeros asientos […] y que les saluden por la calle y los llamen maestros”. Nos da vergüenza confesarlo, pero nos gusta. Buscamos ser tratados de manera especial, no como un hermano más. ¿Hay algo más ridículo que un testigo de Jesús buscando ser distinguido y reverenciado por la comunidad cristiana?

    “No os dejéis llamar maestro […] ni preceptor […] porque uno solo es vuestro Maestro y vuestro Preceptor: Cristo”. El mandato evangélico no puede ser más claro: renunciad a los títulos para no hacer sombra a Cristo; orientad la atención de los creyentes solo hacia él. ¿Por qué la Iglesia no hace nada por suprimir tantos títulos, prerrogativas, honores y dignidades para mostrar mejor el rostro humilde y cercano de Jesús?

    “No llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo”. Para Jesús, el título de Padre es tan único, profundo y entrañable que no ha de ser utilizado por nadie en la comunidad cristiana. ¿Por qué lo permitimos?

    31 Tiempo ordinario – A
    (Mateo 23,1-12)
    5 de noviembre 2017

     

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    Francisco Solano Casey, OFMCap beatificado.

    CARTA CIRCULAR DEL MINISTRO GENERAL

    con motivo de la

    BEATIFICACIÓN DEL HERMANO

    FRANCISCO SOLANO CASEY, sacerdote capuchino

     

     

    1. Una vida educada en la fe.

    Por segunda vez en este año, el Santo Padre Francisco ha donado a la Orden un nuevo beato: Francisco Solano Casey, sacerdote de la Provincia del Calvario en los Estados Unidos de América.

    Él es el primer beato de la Orden en los Estados Unidos de América. En su espiritualidad brillan de una manera especial todas aquellas virtudes queridas por San Francisco que los capuchinos han sido capaces de reinterpretar y reproponer en las cambiantes circunstancias del tiempo y de los lugares: humildad,  simplicidad, pobreza, paciencia, alegría, amor a Cristo y al prójimo; todas estas virtudes puestas al servicio de la escucha y de la consolación.

    Bernardo [Francisco Solano] Casey, el sexto de dieciséis hermanos, nació en Prescott, Wisconsin (EE.UU.) el 25 de noviembre de 1870 en una familia de campesinos de origen irlandés. Los padres, Bernard James Casey y Ellen Elisabeth Murphy, impartieron a sus hijos una sólida educación religiosa: tres de ellos llegaron a ser sacerdotes.

    Al terminar la escuela primaria, el joven Bernardo emprendió diversas ocupaciones: trabajador agrícola, leñador, mecánico, electricista, guardia de la prisión, conductor de tranvía, panadero. De carácter fuerte y voluntarioso, estaba dotado de un profundo espíritu altruista y una agradable dosis de buen humor.

    1. Señor, ¿qué quieres que haga?

    En 1892, a la edad de veintidós años, Bernardo ingresó al seminario diocesano de San Francisco de Sales en Milwaukee. Al no poder pagar la cantidad total de dinero, se ingenió para hacer de peluquero de sus compañeros. Debido a su edad avanzada y a su preparación inadecuada, encontrará enormes dificultades en sus estudios al punto que, después de cinco años de seminario, los superiores le aconsejaron abandonar la perspectiva del sacerdocio y le sugirieron que se hiciera religioso.

    Bernardo aceptó su consejo, con humildad y confianza, tratando de entender lo que Dios quería de él. Durante el verano y el otoño de 1896, a menudo cayó enfermo, sufriendo de un mal de garganta que lo acompañó por el resto de su vida. Con el apoyo de su madre y de su hermana Elena continuó orando para entender qué debía hacer. Significativo fue el encuentro con el hermano Eustaquio Vollmer, un hermano menor que lo animó a probar su vocación entre los Hermanos Menores, aunque sin descartar a los Hermanos Capuchinos. El joven Bernardo en verdad no mostraba mucho entusiasmo por los Hermanos Capuchinos porque en ese tiempo en la Orden se utilizaba principalmente el idioma alemán y las dificultades con esta lengua ya habían surgido en el seminario. Tampoco se sentía atraído por tener que usar la barba de por vida. Así pues, presentó su pedido tanto a los Hermanos Menores como a los Hermanos Capuchinos y comenzó una novena a la Virgen para pedir un poco de luz.

     

    1. Una novena a la Inmaculada y luego se presenta a los Hermanos Capuchinos

    En las vísperas de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción del año 1896 comprendió que tenía que ir a los Capuchinos en Detroit. El 14 de enero de 1897, en el convento de San Buenaventura en Detroit, comenzó su noviciado, dejando las dudas atrás. Concluido el noviciado, el 21 de julio de 1898, emitió la profesión retomando los estudios de teología en el Seminario Seráfico de Milwaukee. Los idiomas utilizados para la enseñanza, el alemán y el latín, no le facilitaron ciertamente el aprendizaje. Sin embargo, a pesar de esta dificultad, los superiores decidieron ordenarlo sacerdote, alentados por las palabras del Director de Estudios: “Ordenaremos al hermano Francisco Solano y, como sacerdote, él será para el pueblo una especie de cura de Ars”. El 24 de julio de 1904, recibió la ordenación sacerdotal como sacerdox simplex, con la fatigosa cláusula de no confesar ni predicar en público. La limitación impuesta a su ministerio fue ciertamente una humillación continua y una cruz pesada, pero el hermano Francisco Solano acogió la decisión de los Superiores con un espíritu de fe y gran humildad.

     

    1. “Hombre y sacerdote simple”: de una limitación brota una vida santa

    Inmediatamente después de su ordenación, comenzó la gran aventura del hermano Francisco Solano sacerdox simplex [sacerdote simple] o, como a menudo firmaba en sus cartas, homo simplex [hombre simple], al completo servicio de los hermanos y de los más pobres y necesitados que se acercaban al convento en busca de ayuda. A partir de este momento, siempre tuvo responsabilidades reservadas ordinariamente a los hermanos laicos.

    Su primera obediencia lo condujo a la fraternidad de Yonkers (1904-1918), como sacristán y asistente de las mujeres que cuidaban el decoro de la iglesia. A continuación, una nueva obediencia lo llamó a Manhattan (1918-1924), como portero y promotor de la Obra Seráfica de las Santas Misas para la ayuda de las Misiones Capuchinas. Este compromiso que podría parecer una simple función administrativa,  fue transformada por el hermano Francisco Solano en una promoción de la participación en la Santa Misa, de la animación misionera y de la necesidad de orar por los difuntos. Inscribiendo en el registro el nombre del donante, incluía también sus intenciones particulares. Inscribía a todos, incluso a aquellos que no tuvieran para dar una pequeña ofrenda. La gente sencilla había comprendido que el hermano Francisco Solano no era un funcionario, un administrador, sino que era una persona que los acogía, los escuchaba  y en su oración llevaba los dolores de todos al Señor. Y los frutos no faltaron porque el hermano Francisco Solano se encontraba ocupado todo el día escuchando, consolando, instruyendo y acompañando a mucha gente. Desde 1923, bajo obediencia del superior, tenía un registro donde la gente anotaba las gracias recibidas, remarcando que estas eran el fruto de la oración, de la participación en la Santa Misa, de la celebración de los sacramentos. A muchos que habían recibido una gracia solía repetir: “Todo es posible para el que tiene fe en Dios, en su bondad, su misericordia y en la intercesión de la Virgen María, la Obra Maestra de Dios.”

    El 1 de agosto de 1924 el hermano Francisco Solano fue trasladado al convento de San Buenaventura en Detroit, como colaborador en la portería y permaneció allí hasta 1945. El portero oficial era también el sastre de los hermanos, debido a que la portería no era tan visitada. Conforme pasó el tiempo, el timbre sonó con más frecuencia y la puerta siempre se abría para hablar con el colaborador del portero. En este período Francisco Solano también fue designado para presidir la bendición de los enfermos, llamada de San Mauro, impartida con la reliquia de la Santa Cruz, que se celebraba todos los miércoles. La celebración había sido introducida antes de su llegada, pero con él tuvo un desarrollo extraordinario.

    Durante los veintiún años de presencia en Detroit, el hermano Francisco Solano atrajo una multitud de personas que acudía a él, atraídos por la fama de sus virtudes y por las gracias extraordinarias atribuidas a sus oraciones.

    El 21 de julio de 1945 recibió la obediencia de dejar la Fraternidad de Detroit, donde había dejado un signo profundo y real de su caridad, y de transferirse a Brooklyn (1945-1946). Este cambio fue necesario para proteger su salud (en efecto, sufría de un eczema severo), pero sobre todo para evitar que su nombre fuese utilizado por una Asociación para vender libros. Sin embargo, la gente continuó buscándolo y, después de un período de tranquilidad, su ritmo de acoger a las personas o de responder a las numerosas cartas había retomado la frecuencia de antes.

    El hermano Francisco Solano Casey tenía ahora 75 años y su salud estaba en declive; por tanto, sus superiores pensaron en reducir su servicio transfiriéndolo a la fraternidad de Huntington (1946-1956), lugar tranquilo en la campiña de Indiana. El cambio se mantuvo oculto durante unos meses, pero una vez difundida la noticia de su nueva residencia, la gente acudió aún más numerosa que antes a la puerta del convento.

    El 25 de enero de 1947 celebró los 50 años de profesión religiosa en Detroit con una gran multitud que quiso participar en este aniversario; mientras que el 28 de julio de 1954 en Huntington celebró los 50 años de sacerdocio. Su salud, sin embargo, disminuía lentamente; y después de repetidas internaciones en un hospital de Detroit, los superiores decidieron dejarlo en el convento de San Buenaventura en Detroit, donde murió el 31 de julio de 1957, a la edad de 87 años

    1. Don de sí, acogida y gratuidad: una vida plenamente realizada.

    El hermano Francisco Solano pasaba hasta diez horas al día en la portería, sin concederse nunca un receso o unas vacaciones. Su servicio se había convertido en un verdadero apostolado hecho de buenas palabras, caridad y paciencia, todo vivido en la obediencia. Lo que sostenía su vida diaria era el deseo de vivir, en cada detalle, el mandamiento del Señor: “Ama al Señor tu Dios y ama a tu prójimo”. El hermano Francisco personificó este precepto con simplicidad: convertirse en un don para el otro, sea quien sea. Su deseo de hacer siempre la voluntad de Dios, no se realizaba en la búsqueda de una forma externa que podría ser adecuada para él, porque “la caridad no busca el propio interés” (1 Cor 13,5), no tiende al cumplimiento de una ley anónima ni a la búsqueda de un proyecto individual, sino a la libre realización del plan amoroso de Dios. La voluntad de Dios interpela nuestra libertad, que es un don suyo, y es una llamada a unirse a su proyecto. Esta adhesión está mediada por palabras y decisiones humanas que la razón a menudo tiene dificultad en comprender y aceptar. Los santos nos muestran que cuando la libertad humana acoge la voluntad de Dios, con el amor y la confianza, nace el hombre nuevo, libre de sí mismo, capaz de saborear y vivir los frutos de la Redención. El hermano Francisco Solano vivió como hombre redimido, deseoso de cumplir la voluntad de Dios, siguiendo tres líneas principales que él mismo había anotado en su diario durante el noviciado: el deseo de dar gloria a Dios, vivir en la escucha de Jesús y el compromiso para la salvación de las almas.

    El hermano Francisco Solano nació y creció en una familia católica y esta fue la primera escuela de fe que dejó una marca indeleble en su vida. En  familia había aprendido a orar en cada momento de la vida cotidiana. Su mirada y sus pensamientos se habían formado en el deseo de hacer el bien a los hombres, sin distinciones de tipo étnico o religioso; y esto no se podía dar por descontado en el contexto histórico y social estadounidense al inicio de siglo pasado, donde convivían hombres y mujeres de diferentes nacionalidades y denominaciones religiosas. Esta coexistencia generaba, no pocas veces, conflictos y oposiciones; se daban reivindicaciones para defender la propia autonomía y actitudes de cerrazón para defender la propia identidad cultural. El hermano Francisco, acogedor con todos, no excluía a nadie y esto ha hecho de él uno de aquellos “últimos que serán primeros,” de quienes habla Jesús. La persona que llamaba a la puerta del convento, encontraba en el hermano Francisco un hombre amable, que no medía el tiempo, y sobre todo que escuchaba. El don de sí comenzaba precisamente con una actitud de acogida serena.

    1. Algo que deberíamos desear y se aprender

    Hermanos, ¡recuperemos y vivamos esta acogida serena y gratuita! Vivamos esta acogedora gratuidad en nuestras fraternidades y con las personas a las que nos relacionamos diariamente. Reencontremos la alegría de ser no solo los “hermanos del pueblo”, sino los “hermanos con el pueblo”. Hoy en día, con el ritmo apremiante y estresante impuesto por la sociedad y por el proyecto cada vez más evidente de hacer del hombre un instrumento para producir riqueza, se hace necesaria la presencia de personas que escuchen, que se inclinen con discreción y ternura ante las heridas del alma, que hagan conocer nuevamente a los pobres y a los desesperados el valor de su dignidad, acompañando las palabras con la caridad activa. Todo con gratuidad extrema; nuestra alegre recompensa es el escuchar nuevamente aquella palabra de Jesús: “A mí me lo hicísteis”.

    Incluso entre nosotros, ¡edúquenos en la gratuidad! Permitamos que diariamente  nuestro “mucho por hacer” tenga una pausa para reencontrarnos en un momento de reposo, de recreación con los hermanos. No nos ilusionemos pensando que la pantalla de una computadora que nos dice que tenemos 1000 o más “amigos” en las diferentes redes sociales, y que satisface nuestra ansia de estar constantemente informados acerca de todo, o el continuo “chatear” y responder a los mensajes que llenan nuestro teléfono móvil, puedan reemplazar el valor relacional de hermanos que se encuentran gratuitamente para escucharse, sonreír juntos, tal vez compartir con un poco de ironía que a menudo abaja las tensiones. El hermano Francisco Solano, para animar a sus hermanos, sostenía el violín y su música se convertía en un don agradable para todos. El encontrarse en las comidas, apagando el teléfono celular y donándonos un poco de tiempo en el espacio diario que nuestra tradición llama la recreación, es la forma más simple para dar continuidad y concreción a la celebración de la Eucaristía y a la oración común y personal.

     

    1. ¿Qué “bienestar “?

    En su ambiente familiar, el hermano Francisco Solano había aprendido la sobriedad y la necesidad de ganarse el pan. Esta educación le permitió poder apreciar el valor de las cosas, al contrastar la visión individualista que mora en la vida humana que busca solo pretensiones y derechos. A menudo, cuando se tiene todo, sin ningún esfuerzo o compromiso personal, sujeto a la lógica del “lo merezco todo “, ya no se es capaz de percibir la necesidad del otro y se tiende a encerrarse en el propio bienestar egoísta. Esta actitud que genera una lógica sutil de marginación del prójimo no tiene nada que en común con el seguimiento de Jesucristo. Quien cae en este tipo de componendas ya no es capaz de vivir la obediencia que es disponibilidad para el Reino, sino que el centro de todas sus expectativas se convierte en la propia realización, cuyo fin es “mi bienestar” no dejándose afectar por nada ni nadie.

    1. El pobre: una persona sagrada y digna

    En el momento de la gran crisis económica de los años veinte del siglo pasado, el hermano Francisco Solano fue destinado a Detroit. El contacto con la dura realidad de los que no tenían nada que comer, lo transforma o, mejor, permite que se manifieste de un modo maravilloso un aspecto de su caridad:  recibir a los pobres en la puerta del convento con el mayor respeto por la santidad y dignidad de sus personas. A aquellos que se dirigieron a él, el hermano Francisco nunca preguntó de dónde provenían, qué fe profesaban, si tenían una necesidad real o fingían. Trató a todos con compasión y sensibilidad, dando a cada uno lo que correspondía, sin favoritismos, sin parcialidades. En él, el pobre encontraba un amigo y un confidente; Delante de él, la vergüenza de mostrar su propia pobreza y malestar se desvanecía. Los ojos y las palabras de ese buen fraile, sacerdote portero, no expresaban ningún tipo de desprecio o juicio, sino que solo mostraban el deseo de comprender, ayudar y confortar. El hermano Francisco Solano sabía muy bien que cuanto podía dar a los pobres era don de la Providencia, que se manifestaba en la generosidad y la sensibilidad de los benefactores. El poder administrar y distribuir tanta Providencia lo hizo “dueño de nada”, y no se gloriaba de lo que donaba cada día  a los pobres. Su caridad no era para sentirse orgullosamente bueno ni mejor que los demás, sino que era vivir el encuentro con su Señor en el pobre, era la conmovedora certeza de cumplir la palabra de Jesús: “A mí me lo hicísteis”. Todo vivido en la gratuidad, recordando a la gente que el Señor es el dador del bien.

    1. Una vida feliz, a pesar de …

    La humildad del hermano Francisco es el rasgo de su vida que más impresiona. Estamos asombrados de cómo, frente a la negación de ejercer plenamente el ministerio sacerdotal, la docilidad al Espíritu haya generado una existencia realizada, bella, plena. El hermano Francisco aceptó la realidad, que sin duda se presentó a veces dura, especialmente cuando tuvo que soportar la comparación de los que lo consideraban un sacerdote de serie B. Esto no fue impedimento para asumir e integrar el límite que su historia vocacional le ponía delante. Él no impugnó una decisión que podía y puede parecer contraria a la dignidad de una persona, la acogió pasándola por el crisol de la fe en Jesús, Señor Crucificado y Resucitado. El crisol purificó las consideraciones humanas y dotó al hermano Francisco de un enraizamiento profundo en la persona de su Señor, donde nuestra humanidad encuentra paz y felicidad. Esta condición creó en el hermano Francisco un corazón capaz de consolar, sostener, acompañar el dolor y el drama de tantas personas.

    1. Un agradecimiento especial

    Queridos hermanos, el beato Francisco Solano Casey aumenta la ya larga lista de santos y beatos de nuestra Orden. ¡Bendigamos al Señor por su bondad! Que Él nos haga más deseosos de vivir nuestra vocación a la santidad.

    Aprovecho esta feliz ocasión, para agradecer a los hermanos Carlo Calloni, Postulador General, y Tony Haddad, Asistente del Postulador General, por su generoso compromiso, sobre todo por el maravilloso tríptico de santidad que ha alegrado a nuestra Orden en los últimos meses: El beato Arsenio de Trigolo, san Ángel de Acri y el beato Francisco Solanus Casey. Deseo también extender mi gratitud a todos los hermanos Vice-Postuladores que en las Circunscripciones de nuestra Orden donan tiempo y energía para colaborar con las muchas causas de canonizaciones en curso.

    El beato Francisco Solano obtenga a todos los hermanos de la Orden, y en particular a los hermanos de la Provincia del Calvario, un auténtico espíritu de fe capaz de mirar la realidad de nuestros días para responder a las diferentes necesidades de los hombres de nuestro tiempo.

    Fraternalmente,

     

     

    Hno. Mauro Jöhri

    Ministro general OFMCap

     

    Roma, 1 de noviembre del 2017

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    Finaliza Peregrinación Latinoamericana Laudato si’

    El día sábado 28 de octubre ha concluido la peregrinación franciscana de los iconos de San Francisco y Santa Clara que acompañaron a numerosas comunidades de la Familia Franciscana en América Latina. Cerca de 18 países se involucraron en este evento internacional promovido desde la oficina de JPIC.

    El objetivo de la peregrinación era reanimar la vida y el compromiso de la Familia Franciscana en la promoción de la carta encíclica Laudato si’ de Papa Francisco y la vivencia de los valores de Justicia y Paz en el cuidado de la casa común. Según el testimonio de varios hermanos y hermanas, la visita de los iconos en sus países ha sido un momento de gracia en el cual se han podido encontrar como familia las distintas organizaciones movidas por el espíritu de San Francisco y Santa Clara de Asís.

     

    Durante la peregrinación, iniciada simultáneamente en México y Chile el día 10 de febrero, los iconos han convocado cerca de sesenta mil fieles. Agradecemos a todas las personas de buena voluntad que se han involucrado en la organización de cientos de actividades en torno a los iconos que han sido la “excusa”para cantar “Laudato si’ mi Señor por todas tus criaturas”.

     

    El cierre de la peregrinación se realizó junto a la V semana ecológica que organiza la Familia Franciscana en Ecuador. El último día, sábado 28, durante la mañana, una pequeña delegación de la Familia Franciscana, con representantes de diversos países, se dirigió al “monumento a la mitad del Mundo”, en el lugar se realizó una oración y el encuentro simbólico de los dos iconos que habían salido en peregrinación desde el norte y del sur de América. En la tarde se celebró la eucaristía presidida de Monseñor José Adalberto Jiménez, OFM Cap., acompañado de los Ministros provinciales OFM de Bolivia, Peru, Colombia y Ecuador junto a numerosos fieles de la familia franciscana.

     

    De esta forma concluye esta actividad que durante ocho meses ha unido numerosas voces del continente que han “caminado con Francisco y Clara por un mundo más fraterno y solidario en Justicia, Paz e Integridad con la Creación” como decía el lema oficial de la peregrinación. Para el futuro se esperan otras iniciativas a nivel latinoamericano en el ámbito de JPIC – Familia Franciscana, pues la peregrinación, según la opinión de los participantes, ha permitido abrir un poco más las fronteras físicas e ideológicas que a veces nos separaran, para re-unirnos en torno a la Encíclica Laudato si’ y en el cuidado de nuestra hermana madre tierra.

     

    Oficina JPIC-OFM

    pax@ofm.org

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    Curso: Sectas y nuevos movimientos religiosos. 5

    Menores en Sectas

     

    Ingreso de menores a una Secta

    El ingreso de menores a las sectas puede ser por 3 vias:

     

    • Sus padres son miembros y ellos nacen dentro del grupo:

    Para ellos la doctrina grupal es ‘parte de su vida’. Se han criado con esa dinámica y costumbres. Será muy difícil su recuperación, aunque no imposible.

     

    • Ingresan allí junto con sus padres:

    En este caso se trata de niños y/o adolescentes. Actualmente muchos jóvenes entre 30 y 35 años, son captados por estos grupos e ingresan con sus hijos menores ante la posibilidad de una vida “más fácil y cómoda”.

     

    • Adhieren al ser reclutados:

    Generalmente se trata de adolescentes. Sería difícil, aunque no imposible, que el reclutamiento apuntara a niños.

    En los tres casos, el adoctrinamiento será paulatino pero efectivo. Unos, los primeros, se criaran con esa doctrina junto al alimento de cada día. Los otros, serán sometidos a técnicas despersonalizadoras que poco a poco intentarán borrar todas sus ideas preconcebidas. Todos sus sentimientos de la ‘vida anterior’ serán tildados de malos y pasarán, al igual que sus padres, por un proceso de Reforma del pensamiento y condicionamiento conductual, (denominación científica del mal llamado lavado de cerebro).

     

    Situación Jurídica

    En la mayoría de las sectas no se llevan registros de nacimientos, ni de muertes. Esto da lugar a suponer posibles ventas de niños, para adopciones ilegales; para la tan mencionada trata de blancas; para la incitación a la prostitución, o bien para tráfico de órganos.

    Muchas veces la inscripción de los niños en el Registro Civil, se hace a nombre de otros miembros de la secta o del propio líder, para retener así a los verdaderos padres del menor. De abandonar el grupo, perderían todo contacto con su hijo, ya que legalmente no es suyo.

    Es lógico suponer, que el primer cuestionamiento a lo recién expresado será que, mediante un simple análisis de sangre y posterior comparación de ADN, se resolvería el problema. Sin embargo, la clave de este comportamiento está en lograr la sumisión del adepto a punto tal que, sin dudar, actúe de acuerdo a la voluntad del líder sectario.

     

    Situación familiar

    Realmente no existe un verdadero concepto de familia. El rol paternalista lo ejerce el líder sectario, y el rol materno lo ejerce el propio grupo, que acoge a todos en su seno.

    Los grupos sectarios no favorecen en general la unión familiar, con lo cual muchos niños son separados de sus padres en temprana edad. Se los considera un bien de la comunidad. La devoción debe ser exclusivamente para el líder con lo cual queda excluida la relación padre-hijo en sentido tradicional. El líder toma todas las decisiones y los padres (y niños) deben acatar en todo momento. Ya no es papá el héroe, como en el caso de una familia tradicional. Aquí, sólo el líder sectario puede ser considerado como un héroe. Lo otro sería soberbia, o peor aún: insolencia o pecado.

    Generalmente el cuidado de los niños se brinda a otros miembros de la secta o bien a la escuela (interna).

    Educación

    Se cambian las pautas culturales anteriores a la vida sectaria. La educación se basa principalmente en sus creencias religiosas. Se inculca una dependencia total hacia el líder y/o el grupo y, como consecuencia de ello, no tienen iniciativa propia.

    Entregas anteriores del curso en:

     

     

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    Curso OFS 5: La Carta a todos los fieles.

    En la edición de la Regla y Constituciones que la Junta Nacional de la Orden Franciscana Seglar hizo, figura como prólogo lo que titula Exhortación de san Francisco a los Hermanos y Hermanas de la Penitencia[1].

     

    Se trata de la primera redacción del texto que Francisco de Asís escribió. La O.F.S. quiere mostrar con ello que esta Exhortación sería un primer documento con normas de vida para los hermanos y hermanas que viven penitencialmente.

     

    El documento se conoce como Carta a todos los fieles, en su primera y en su segunda redacción -1 Cta F y 2 Cta F-; la segunda es más larga. No se sabe la fecha exacta de su composición, aunque muchos estudiosos del tema se inclinan por datarlo el año 1221, como fecha tope para su composición. Tampoco se saben sus destinatarios concretos. Vamos a entrar ahora en el contenido de la segunda redacción, rica en indicaciones de vida.

     

    El título inicial del escrito podría haber sido Opusculum commonitorium et exhortatorium, como indica Kajetan Esser[2]. Con este commonitorium Francisco pretendería compartir las ideas y prácticas del movimiento franciscano originado por él y sus compañeros, con los cristianos de su entorno. El encabezamiento de la carta es: “a todos los cristianos religiosos, clérigos y laicos, hombres y mujeres, a todos los que habitan en el mundo entero”[3].

    El mismo Francisco se siente muy unido a sus destinatarios, con los que utiliza los términos siervo de todos, súbdito, obligado a servir, y que “a causa de la enfermedad y debilidad de mi cuerpo, no podría visitar a cada uno, me he propuesto, por medio de las letras presentes y de mensajeros, anunciaros las palabras de nuestro Señor Jesucristo, que es Palabra del Padre, y las palabras del Espíritu Santo, que son espíritu y vida” -2 Cta F, 3-[4].

    Francisco se dirige a hombres y mujeres que habían enrolado sus vidas en el movimiento penitencial. Él, y posteriormente sus seguidores habían sumido ese estilo penitencial. En su primera Regla de vida -año 1221-, Francisco habla de producir “frutos dignos de penitencia” -1 R 21, 3-. Los destinatarios de esta Carta a los Fieles, de este Commonitorium, serían aquellos cristianos que habían tomado en serio esa llamada de Francisco a hacer penitencia; quizás también aquellos cristianos que habían pedido asociarse con los hermanos para fortalecer y clarificar su vida cristiana.

    A través de la Carta, Francisco va comunicando su programa de vida, sus experiencias, a estos penitentes que se acercan a él y a los Hermanos para caminar en el seguimiento de Jesús desde la tradición penitencial. Así fue tomando forma franciscana el movimiento penitencial. “La vida franciscana tuvo el poder de transformar la corriente penitencial”[5].

     

    En el Commonitorium Francisco habla sobre el Espíritu como fuente de vida franciscana, sea dentro de la fraternidad o en los grupos de penitentes. Él explica las cosas prácticas: confesión de los pecados, nuevas relaciones con las personas y cosas, uso correcto de las posesiones poniéndolas al servicio de todos[6]. Francisco indica el sitio donde deben ponerse las hermanos y hermanas, distinguiendo el movimiento penitencial de la vorágine del mundo[7]

    Entregas anteriores:

         [1] JUNTA NACIONAL O.F.S., Regla y Constituciones Generales de la Orden Franciscana Seglar, Madrid 1991, 17-20.

         [2] K. ESSER, La carta de san Francisco a todos los fieles, en “Cefepal” 42 (1978) 105-109.

         [3] Según K. Esser, en el artículo citado, algún manuscrito no trae el término “cristianos”, lo que iría en contra de parte del contenido de la carta. Por otro lado, al aceptar que cristianos y religiosos vayan unidos, sin coma entre los dos términos, se estaría en el mismo significado que cuando Jacobo de Vitry habla de las Beguinas como mujeres religiosas, siendo un grupo de mujeres que vivían en Bélgica como los hermanos de penitencia en Italia.

    También Tomás de Celano, en su Tratado de los milagros nº 181, habla de “Práxedes, famosísima religiosa de Roma”, siendo ésta una ermitaña, no perteneciente a congregación religiosa. Kajetan Esser se inclina a pensar que la carta se dirigía a algunos cristianos que vivían unidos a Francisco de una manera particular y a los que él les dio una forma de vida muy semejante a la de los Menores.

    El texto de la Carta, en San Francisco de Asís.., o.c.,54, se nos presenta con una coma entre cristianos y religiosos.

    Nosotros seguiremos las indicaciones de Esser y de I. RODRÍGUEZ HERRERA-A. ORTEGA CARMONA, Los escritos de san Francisco de Asís, Murcia 1985, 234, quienes al abordar esta carta, y en concreto este primer versículo, indican que “los destinatarios están dispuestos en tres grupos: Christianis religiosis, clericis et laicis, masculis et feminis. No se debe poner como después de Christianis, en contra de la edición crítica, puesto que hay una enumeración de tres miembros, cada uno formado por dos palabras”.

         [4] La traducción está tomada de I.RODRÍGUEZ HERRERA-A. ORTEGA CARMONA, Los escritos de san Francisco…o.c., 221.

         [5] D. FLOOD, Francisco de Asís…, o.c., 145.

         [6] Según David Flood, las autoridades municipales luchaban contra el uso penitencial de los bienes, ya que no promovían el crecimiento económico de la comuna. El dinero dedicado a las buenas obras no generaba más dinero, ya que no se insertaba en el circuito comercial. Para Francisco, el uso correcto de los bienes era ponerlos al servicio de todos: “restituyamos todos los bienes al Señor Dios” -1 R 17, 17-; y también el capítulo noveno de la misma primera Regla, en la que se dice que los hermanos acudan a la limosna cuando sea necesario. La limosna y la justicia van unidas y además no deben sentir vergüenza o humillación por pedir.

         [7] “No debemos ser sabios y prudentes según la carne, sino más bien, sencillos, humildes y puros (…) Nunca debemos desear estar sobre otros, sino, más bien, debemos ser siervos y estar sujetos ‘a toda humana criatura por Dios’ -1 Pe 2, 13-” Cf. 2 Cta F, 45-47.

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    Curso OFS: Los penitentes y los franciscanos. 4

    Identificación de los penitentes con el movimiento franciscano

    El movimiento penitencial, como vamos viendo, tuvo entidad propia antes del movimiento iniciado por Francisco de Asís. Como veremos más adelante, los penitentes tuvieron su Regla de vida o Propósito, el Memoriale propositi fratrum et sororum de paenitentia aprobado por el papa Honorio III en 1221[1].

     

    Francisco y sus primeros compañeros tomaron parte de ese gran movimiento pauperístico suscitado en la Iglesia en los siglos XII y XIII, y que trajo la vivencia de una fe en pobreza como imperativo para todos los creyentes. No fueron muy distintos los estilos de vida del movimiento penitencial y del movimiento en torno a Francisco de Asís. Las primeras relaciones entre los Hermanos y los penitentes debieron surgir en el ámbito del trabajo, donde los Hermanos se relacionaban con mucha gente (1R 7, 1-2); A su vez, los Hermanos exhortaban  a la conversión (1R 21), difundiendo pronto  sus ideas en los centros urbanos; y con su predicación itinerante. Todo esto llevaba a que la gente respondiera bien a los mensajes de los Hermanos y quisieran asociarse a ellos, estableciéndose una corriente común de vida.

     

    Estas relaciones no tenían nada que ver con alguna autoridad legislativa o jurídica. Eran relaciones socio-laborales y también espirituales. Los penitentes necesitaban instrucción y apoyo para realizar su compromiso y también ayuda para poder proceder espiritualmente. Parece claro que con la aprobación oral que el papa Inocencio III hace del modo de vida de Francisco y los suyos, año 1209/10, el movimiento penitencial adquiere más fuerza.

     

    Las relaciones jurídicas vendrán con posterioridad. En 1247, siendo Juan de Parma ministro general de los Menores, pidió al papa Inocencio IV que pusiera a los grupos de penitentes de Italia bajo la jurisdicción de los Hermanos, al menos para la visita canónica, (el officium visitationis)[2]. Pero al año siguiente, el mismo papa tuvo que retirar esa disposición, argumentando que los mismos penitentes no habían sido consultados, por lo que los penitentes volvieron a quedar bajo la jurisdicción de los obispos[3].

     

    En esa relación Hermanos-penitentes, encontramos que ya desde el año 1269 se le atribuía a Francisco la paternidad de la Orden de penitencia; Hay que recordar que oficialmente Francisco de Asís es el “fundador” de la Orden de penitencia en el año 1289, con la bula Supra Montem, donde el papa Nicolás IV le proclama como tal. Hay varias referencias en los años previos al 1289, y en distintas ciudades, en las que se atestigua la relación de los penitentes con la Orden de los Menores: en Verona, Bolonia, Cittá di Castello, Padua, Prato, Pisa y Orvieto[4].

     

    Es interesante el caso de Orvieto, donde parece que existía una fraternidad de penitentes en 1269. Uno de los miembros, Domenico di Pietro, fue acusado de hereje y denominado terciario franciscano[5].

    Con estos datos vamos viendo que existen relaciones más o menos estables entre los penitentes y los Menores, aunque no de manera oficial. En el mismo nivel que los Menores están los hermanos Predicadores, que ejercían una presión más fuerte que los Menores sobre “sus” penitentes. El maestro general de la Orden dominicana, Munio de Zamora, elaboró una Regla para sus penitentes en 1285[6], en la que establecía que todas la fraternidades debían tener por maestro y director a un sacerdote dominico, sometidos todos al maestro general y a los provinciales de la Orden.

    En el movimiento franciscano de los comienzos hay todo un deseo de cambio de la sociedad y el descubrimiento y convencimiento de que se podía y debía vivir el seguimiento de Jesús en otros modos y estilos, y esto era compartido por mucha gente que se enrolaba en el movimiento penitencial. El historiador franciscano David Flood nos da una definición del movimiento franciscano y sus pretensiones al comienzo del mismo[7]. El estilo de vida de Francisco y sus compañeros suponía una ruptura con la sociedad de Asís; el mundo de las relaciones interpersonales y la distribución de los bienes quedaban muy tocados en los planteamientos del movimiento franciscano de los orígenes. Este movimiento fue elaborando progresivamente su ideal, según las necesidades que iba descubriendo. Semejante desajuste social se fue apagando en vida de Francisco y se extinguió con la muerte del santo.

     

    Los Hermanos y los seglares caminaban juntos en la primera etapa del movimiento; no se trataba de organizar institucionalmente la piedad seglar, había mucho de reorganiza­ción social. Por ello, muchos penitentes, hacia la mitad del s. XIII se quejaban de la relación existente entre los franciscanos de la Orden y los franciscanos seglares; no querían charlas moralistas, sino el estímulo que en otros tiempos anteriores habían recibido y compartido. Tuvieron respuesta de parte de la Orden en las Determinationes quaestionum circa Regulam Fratrum Minorum, obra anónima escrita en el mandato de san Buenaventura, por los años 1266-68[8]; en este escrito se marca la diferencia ya de hecho existente. No querían los religiosos verse implicados con los penitentes en el lío socioeconómico de la vida urbana. Los Hermanos ya no pertenecían al mismo mundo; las condiciones en las que surgió el movimiento eran rechazadas ahora por los Hermanos. La Orden había cambiado, y no había vuelta a la primitiva historia franciscana.

     

    ¿Continuaba entre los penitentes la historia franciscana? La Iglesia tenía la pretensión de encorsetar jurídicamente el modo de vivir su fe de todos los grupos e iniciativas que pudieran surgir. También a los penitentes del movimiento franciscano les pusieron pronto una regla de vida, en 1289.

     

    La Bula Supra Montem de 1289 da aprobación a la Regla de los penitentes, otorgando carácter jurídico a una Orden, y vinculándola con la de los Menores. El que en la Supra Montem se diga que la “fundación” de la Orden de Penitencia se debe al beato Francisco y se impusiera que los Menores fueran los visitadores de las fraternidades, constituía un testimonio en favor de la relación de los penitentes con los Menores, pero dejando espacios a la autonomía.

     

    No faltaron resistencias a juzgar por el hecho de que el mismo pontífice reforzó la Supra Montem con la Unigenitus Dei Filius, de 8 agosto 1290, dirigida a todos los penitentes de Italia[9],a los que llama hijos degenerados de san Francisco si no aceptan la Regla y a los Menores como visitadores[10].

    En Florencia, especialmente, surge uno de los conflictos en la aceptación de la Regla. Los penitentes estaban divididos en negros y grises, fruto de las tensiones entre obediencia al papa y autonomía, respectivamente, representada esta última por el obispo Mozzi, que había llamado apóstatas a los penitentes que habían aceptado la Supra Montem. El papa Nicolás IV dirige una carta a Andrea dei Mozzi, recriminándole la actitud de este grupo “autonomista”[11]. En 1296 se llega a una fusión forzada por obra del obispo Monaldeschi, imponiendo la dirección espiritual de los Menores; pero esta fusión sigue escondiendo un deseo de autonomía de los penitentes, tanto con respecto a los obispos como al papado.

     

    Por fin intervino el cardenal Mateo de Aquasparta, antes ministro general de los Menores, el 8 de abril de 1298, aprobando el Estatuto de unión de los dos grupos de penitentes florentinos[12].

     

    Como vemos, los penitentes querían conservar su autonomía, sin quedar ligados jurídicamente a ninguna congregación religiosa. En los años 1289 y 1290, las comunidades de penitentes se reunieron, para decidir si aceptaban la Supra Montem y para elegir además del visitador, un religioso que acompañara a los seglares[13]. En Bolonia, el 14 de noviembre de 1289, tuvo lugar el capítulo general de los penitentes de Italia, al que asistieron 35 delegados de 24 provincias de Italia; no se celebró en una iglesia franciscana, sino en la parroquia de san Andrés, y presidido por el párroco[14].

    Entregas anteriores:

         [1] L.TEMPERINI, Carisma e legislazione alle origini del Terzo Ordine di S. Francesco, Roma 1996, 94-109.

         [2] INOCENCIO IV, Vota devotorum (13-VI-1247) en B.F. I, 464.

         [3] Los penitentes parece que querían unirse a los Menores, pero sin sentirse obligados. En el Memoriale la autoridad de referencia es el obispo, no congregación religiosa alguna.

     

         [4] G.CASAGRANDE, Religiosità penitenziale e città al tempo dei comuni, Roma 1995, 102-103.

         [5] M.D’ALATRI, “Ordo paenitentium” ed eresia in Italia, en L’ordine della penitenzia…, o.c., 181-183.

    En la Sentenza dell’inquisitore fra Benvenuto da Orvieto contro il terziario francescano Domenico di Pietro Rosse , ibid.,. 196-197, aparece que el tal Domenico es acusado de simpatizante de la herejía cátara.

         [6] MUNIO DE ZAMORA, Regula fratrum et sororum ordinis de penitentia Beati Dominici, fundatoris et patris fratrum ordinis predicatorum, en G.G. MEERSSEMANN, Dossier…, o.c. 144-156.

         [7] “Esta aventura colectiva que es el movimiento franciscano (…) Promovía un esfuerzo sistemático para cambiar el estilo de relaciones interpersonales y el modo de compartir los bienes. Se enfrentó conscientemente al sistema de apropiación, en suma, a la sociedad cristiana. Luchaba a favor de la solidaridad, del servicio y de una nueva síntesis cristiana. La síntesis utilizaba elementos culturales que servían para la explicación y legitimación de su acción. El movimiento despertó admiración, pero gracias a la astucia de las instituciones cristianas de la época, acabó prematuramente. Francisco fue el protagonista del movimiento; y el santo, al que utilizaron para domesticar al movimiento”. Cf. D. FLOOD, Francisco de Asís y el movimiento franciscano,  Oñati 1996, 135.

         [8] Es la llamada Justificación por san Buenaventura de la reserva de los Menores hacia los penitentes (1266-1268), en Opera Omnia VIII, 368-369.

    El autor anónimo da 12 razones por las que los Hermanos no se ocupan de promover la Orden de la penitencia; razones en respuesta a la interpelación con la que comienza el texto de por qué no fomentan los Hermanos la Orden de Penitencia. Por ejemplo, la necesidad de conservar la libertad de acción en el ejercicio del ministerio apostólico; las múltiples dificultades que encuentran, ya en el clero secular, ya en los seglares, para mantener la exención militar y civil y demás privilegios de los penitentes; la sospecha de herejía, con motivo de la asistencia a reuniones más o menos secretas, presididas por seglares, con mengua del prestigio del estado eclesiástico.

         [9] NICOLÁS IV, Unigenitus Dei filius (8-VIII-1290) en B.F. IV, 167.

         [10] La Supra Montem entra en vigor casi setenta años después del Memoriale Propositi. En este Memoriale, Regla de los Penitentes, el tema de la paz era muy importante, y en concreto, la prohibición de llevar armas y de utilizarlas. En la Supra Montem, el papa permite llevar armas para la defensa de la fe, de la Iglesia de Roma y de las propias tierras, y con la licencia del ministro de la fraternidad. El conflicto de aceptación de la Regla de 1289, vendría, en parte, porque los penitentes no querían aceptar este punto de las armas, que iría contra su conciencia. La posibilidad del uso de las armas no contribuía a ser personas pacíficas ni a trabajar por ello. Cf. M. D’ALATRI, Aetas poenitentialis, Roma 1993, 66-67.

         [11] NICOLÁS IV, Ad audientiam nostram (20-IX-1291) en B.F. IV, 292.

         [12] G.G. MEERSSEMANN, Dossier…,o.c., 262.

         [13] Es el caso de las Ordenaciones de un Capítulo de los Penitentes de la Umbría en el año 1290. Cf. G.G. MEERSSEMANN, Ibid., 177-178.

         [14] G.G. MEERSSEMANN, Ibid., 172-176.

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    Curso: Sectas y nuevos movimientos religiosos. 4

    Posibles Razones de Adhesión

    Son muchísimas las razones por las que una persona puede ingresar a una secta o NMR. Algunos investigadores sostienen que la idea de una adhesión libre tiene una validez relativa a raiz del proselitismo engañoso, a pesar de existir como veremos más adelante, ciertos factores de especial predisposición que facilitan la consecuente captación.

     

    De todas maneras, podemos hablar de ciertas líneas orientadoras:

     

    Angustia Individual

     

    En la actualidad podemos observar que las comunicaciones están quebradas y no sólo a nivel social, sino a nivel familiar, lo cual es más grave.

    Una de las vetas más ricas del ser humano es la posibilidad de transmitir a otro nuestra existencia más íntima, nuestra interioridad. Cuando esto no se posibilita ni aún dentro de la familia, es como que nuestra personalidad adolece, y en un aspecto muy importante.

    Muchas veces estos movimientos, especialmente en los contactos iniciales donde comienza la captación, se aprovechan de la angustia provocada por esa falta de comunicación.

    En más de una oportunidad, cuando preguntemos a un integrante de estos grupos si nació en dicho culto, nos responderá que no, que pertenecía a otro y luego cambió. Y al requerirle la razón de tal cambio, nos responderán con frases como “…yo pertenecía a la Iglesia Católica, pero cuando iba a misa así como entraba, salía. No conocía a nadie, ni nadie me conocía   a mí. Era una anónima. Un día una amiga me invitó a un ‘templo’ y, apenas entré, me rodearon cinco o seis personas y me preguntaron cómo me llamaba, qué hacía, si tenía algún problema… Sentí que se interesaban por mí. Me sentía persona”.

     

    No solo este hipotético hombre o mujer, sale del anonimato y se siente persona, sino que hasta puede ser un ejemplo para todo un marco social de referencia. Y esto lo podemos            observar en las plazas, cuando los pentecostales presentan un testimonio, cualquiera sea el carácter de éste, es seguido de un aplauso, de un reconocimiento, de un salir del           anonimato. Todo esto provoca un efecto psicológico muy fuerte y muchas veces, es el primer paso para una vinculación sectaria.

     

    A la angustia provocada por la falta de comunicación e identidad, hay que sumarle la naturalmente provocada por situaciones límite, tales como la enfermedad, el dolor y la      muerte. Por ello, son movimientos que en la captación tratan de canalizar el alto montante de angustia, privilegian su acción proselitista en lo que podríamos llamar centros de dolor, es decir cárceles, hospitales y barrios marginales.

     

    Angustia Social

     

    La angustia individual se encuentra relacionada con una angustia de tipo social, a la que también hace referencia el documento mencionado precedentemente.

     

    Es decir, la angustia de una sociedad que aparentemente lo tiene todo, pero en realidad no tiene nada, ni siquiera un sentido para la vida. Una sociedad que ha puesto por años sus    esperanzas en los avances de la ciencia y la técnica como mesías salvadores …, hasta que esa misma ciencia pasó a convertirse, con el avance nuclear, en una bestia apocalíptica.

     

    El temor consecuente a una ciencia que parece no responder a ninguna moral, más que la de la conveniencia política o económica de unos pocos, provocó sus consecuencias. Entre otras, el descenso del índice de natalidad en los países desarrollados. Muchos piensan que ello se debió a que los matrimonios deseaban vivir más cómodos y sin compromisos,  viajar, etc., y si bien esos argumentos han influido, una de las razones también esgrimida era: “¿Para qué vamos a traer  hijos al mundo, si éste mañana no va a estar?”.

     

    Este no saber qué va a pasar mañana, este no saber si vamos a estar, este no terminar de acostumbrarse al continuo cambio al que está sometida la sociedad, provoca angustia y genera, como contrapartida, que la gente se aferre precisamente a lo inmutable, a lo que no cambia, a lo trascendente, a lo misterioso y oculto, surgiendo así un tercer elemento que es  muy importante al momento de la adhesión a una secta o NMR: el pensamiento mágico.

     

    Pensamiento o Conciencia de Tipo Mágica

     

    Se registran en la sociedad en general, un importante aumento de conciencia mágica. En mayor o menor medida, casi toda la sociedad tiene algún elemento o responde a ciertos hechos con un carácter mágico.

     

    Esto lo podemos ver en todos lados, con tan solo agudizar un poco nuestra mirada. Lo vemos en los adolescentes que al sacarse un boleto capicúa creen que ese día van a ser          coronados por la suerte; lo vemos en la cinta colorada, atada en derredor de la muñeca, para contrarrestar la envidia; en el chiquilín que camina por la vereda, tratando de no pisar las rayitas de las baldosas, porque le traería mala suerte; en el adulto que se coloca una corbata de un color específico para pedir trabajo o aumento de sueldo; en la señora que,   religiosamente, lee su horóscopo de cada día; en ciertas oraciones que se publican en los clasificados de los periódicos; o en el espejo del taxista donde encontramos la cinta colorada, el San Cayetano, la ristra de ajo, el rosario y los cuernitos, todos ellos muy ecuménicamente agrupados.

     

    Decimos que el pensamiento o conciencia de tipo mágico es un elemento clave para la adhesión de una persona a una secta o NMR porque, como se hiciera referencia anteriormente, todos estos movimientos emplean en la captación una promesa de tipo    mágica.

    En razón de ello, el fomentar este tipo de actitudes no haría más que provocar un efecto de permeabilización o acostumbramiento que, a fin de cuentas, no hace otra cosa       que facilitar la captación sectaria. Es decir, si nos acostumbramos a pensar mágicamente, más fácilmente vamos a responder a un estímulo que sea mágicamente ofertado.

    Aquí es donde no sólo el gusto por lo novedoso, sino la necesidad de respuestas y soluciones rápidas = mágicas, especialmente frente a estos elementos tan humanos y             acuciantes como son la enfermedad, el dolor y la muerte, son aprovechados por no pocos movimientos de características sectarias.

    Muchos son los grupos que, frente a estos problemas, no dudan en asegurar que todos ellos serán resueltos con la sola adhesión al grupo. Especialmente aquellos movimientos que        hacen de la sanación, prácticamente su único discurso; como así también aquellos categorizados como psicoterapéuticos, de rehabilitación personal, o del desarrollo del potencial humano.

     

     Distanciamiento de la Iglesia

     

    Otra razón no menos importante e íntimamente relacionada con las anteriores es, sin lugar a dudas, la falta de formación en la propia fe, y el consecuente distanciamiento de la  Iglesia. El mismo documento de Santo Domingo lo expresa con estas palabras:

     

     

    “El distanciamiento de la Iglesia de sectores -ya sean populares o pudientes- que buscan nuevos canales de expresión religiosa, en los que no se debe descartar una evasión de los compromisos de la fe …”.

     

    Todos hemos escuchado a veces con sorpresa y otras con tristeza, anécdotas de muchos católicos que por una desilusión con un sacerdote, religiosa o laico comprometido,    y no teniendo una buena formación para discernir entre la Santa y la Meretriz, como expresaban los Padres de la Iglesia, se alejaron de la Fe.

    Factores de Especial Incidencia que Facilitan el Ingreso a un NMR

     

    Al hablar de factores de especial incidencia o predisposición para la captación por parte de un NMR de características sectarias, entramos en un terreno sinuoso. Para algunos investigadores existe una especie de personalidad premórbida, mientras que para otros no, aunque sí se ha logrado un acuerdo alrededor de dos elementos que han sido manifestados, por ambos bloques, como una constante:

     

    • Alto montante de angustia
    • Síndrome de ausencia paterna

     

    Ahora bien, ¿quién en algún momento de su vida no ha registrado un alto montante de angustia, especialmente en la adolescencia?  ¿Y quién no ha padecido el síndrome de ausencia paterna, en lo que hace a la función paterna, aunque hubiera tenido un padre real?

    La respuesta a ambas preguntas es que todos en algún momento de su vida han registrado estos dos elementos, lo que genera en consecuencia un axioma sostenido por algunos investigadores y que consiste en que toda persona es pasible de una captación si es abordada en el momento o circunstancia justa, por el influenciador justo, y por la técnica justa.

    A continuación, consignaremos tan sólo algunos de los factores de especial incidencia o predisposición, que facilitan las tareas proselitistas de los nuevos movimientos religiosos, y que se suman a los mencionados al comienzo del presente capítulo.

    Cabe destacar que estas características no son excluyentes, pues aún siendo factores de especial predisposición, NO son imprescindibles para una captación y posterior ingreso.

     

    • Insatisfacción general en la vida.
    • Baja tolerancia a la frustración.
    • Descontento con la sociedad y sus normas.
    • Temores para enfrentar un mundo que se presenta como caótico.
    • Ausencia de propósito interno.
    • Ausencia de un adecuado autocontrol.
    • Necesidad de seguridad, progreso, autovaloración y poder.
    • Cierta susceptibilidad a los estados de trance.
    • Hallarse en estado de crisis, insatisfacción o inestabilidad a nivel de estudios, profesional, laboral, emocional, social, afectivo, etc.
    • Inquietudes o especial interés por lo desconocido, esotérico y misterioso.
    • Inmadurez e identidad no consolidada.
    • Tendencias a la personalidad dependiente.
    • Conflicto paterno o matrimonial permanente.
    • Sistema familiar moderadamente disfuncional.
    • Síndrome de ausencia paterna.
    • Carencia de guía, dirección, control y límites paternos.
    • Carencia de una atención y afectos positivos e incondicionales.
    • Creer que uno no va a ser captado.

    Entregas anteriores del curso en:

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    Franciscanos seglares, ayer y hoy. 3

    Seguimos con el curso sobre la historia de la OFS.

    Características jurídicas de los grupos laicales.

     

    Cualquier documento pontificio anterior al año 1289 dirigido a los penitentes, se refiere a todos en general, ya que fue en ese año cuando los penitentes franciscanos adquirieron entidad jurídica propia. Los papas defendieron siempre la exención de los penitentes frente a las autoridades civiles como algo esencial para la vida de este movimiento. Por eso, los penitentes no estaban obligados al juramento de fidelidad al señor feudal ni a las autoridades municipales. El papa Honorio III fue el primero en reivindicar esta prerrogativa en favor de los penitentes de Faenza en 1221[1].

     

    En 1227, otro papa, Gregorio IX, extendió esta prerrogativa a todos los penitentes de Italia, concretando que sólo en cuatro ocasiones les sería lícito prestar juramento: por la paz, por la fe, para desmentir alguna calumnia y para dar testimonio de la verdad[2].

     

    La primera consecuencia práctica de la desvinculación del juramento de fidelidad fue la exención militar. El papa Gregorio IX declaró exentos del servicio militar a todos los penitentes de Italia en 1227[3]. La prohibición de portar armas y de prestar servicios militares es algo que se vincula con la vida de los penitentes desde el comienzo, y que los demás papas fueron manteniendo[4].

     

    Ciertos oficios públicos eran incompatibles con el estado de penitentes, aunque las autoridades civiles les requerían para ellos, por considerarlos de absoluta confianza. Los oficios eran generalmente los de custodio del erario público, cajero de los tribunales, cobradores de consumo en las puertas de la ciudad, recaudadores de impuestos, etc. Aunque los penitentes estaban exentos de los cargos públicos, debían pagar, como todos, los tributos ordinarios. El papa Gregorio IX prohibió a los penitentes asumir estas responsabilidades públicas[5].

     

    En muchas ciudades de la Italia central, Bolonia, Florencia, Ferrara, Siena, Pisa, Perugia, a los penitentes se les confiaban servicios civiles de utilidad pública, como director de hospital o leprosario dependiente del municipio y redactor del catastro; también la restauración de bienes públicos como fuentes, edificios religiosos, murallas, puentes. Era un servicio social, substitutorio del militar, del que estaban exentos[6].

     

    Gregorio IX también reivindicó el pleno derecho de las fraternidades de penitentes de disponer libremente del producto de sus bienes en favor de quien quisieran; con estos bienes se sostenían muchas obras sociales, principalmente hospitales[7].

    La exención civil de los penitentes tenía una parte judicial: no podían ser juzgados por otro tribunal que no fuera el eclesiástico; de ahí que se indicara a los obispos para restablecer la paz entre los penitentes y con extraños, y para restablecer derechos y privilegios cuando los magistrados y regidores se los quitaran.

     

    Otro privilegio eclesiástico del que gozaban los penitentes era la inmunidad de entredicho, es decir, el poder ser admitidos a los oficios divinos, a los sacramentos y a la sepultura eclesiástica aunque estuviera prohibido en un territorio[8]. Este privilegio les fue concedido a condición de que ellos no fueran culpables de dicha pena. Algunas veces este privilegio fue restringido o suspendido por los papas debido a que los penitentes no lo usaron bien, o porque causaban escándalo a los fieles, o por conflictos con el clero secular.

    La mujer en el movimiento penitencial de los siglos XII y XIII

    Durante los siglos XII y XIII se asiste en Europa occidental a un gran florecimiento de la vida y experiencias religiosas femeninas. Anterior al movimiento franciscano, ya existió una cantidad notable de movimientos evangélico-apostólicos, con connotaciones pauperísticas, eremíticas, penitenciales y asistenciales, y con una gran cercanía a pobres y enfermos de la periferia de la ciudad. Fueron muchas las denominaciones usadas para indicar a estos grupos como vimos en un apartado anterior.

     

    Parece que las mujeres tuvieron una presencia muy destacada en estos movimientos; La denominación más genérica para este grupo sería la de mujeres religiosas o mulieres religiosae. La participación de la mujer sería lo mismo para los grupos heréticos que para los netamente católicos. Pero, ¿cuáles fueron las causas de esta participación de la mujer en la vida religiosa?[9]. En primer lugar el cierre de los lugares tradiciona­les de afluencia de la vida religiosa: los monasterios benedictinos cesaron de acoger mujeres. El Císter, a partir de 1198, con permiso del Papa, limitó la fundación de nuevos monasterios. Por otro lado, con el renacimiento de las ciudades en los siglos XII y XIII se plantean nuevas exigencias de religiosidad urbana, de las que forma parte la religiosidad femenina.

     

    En estos movimientos evangélico-pauperísticos y penitenciales se dio un proceso progresivo de instalación desde fuera de la ciudad al centro de la misma, integrándose en la vida ciudadana[10].

     

    Con frecuencia las mulieres religiosae optan por vivir en común en sus casas, castamente, trabajando con sus manos y dedicándose a las obras de misericordia. Son dos exigencias de la vida ciudadana: el trabajo y la asistencia a los pobres y enfermos[11]. La nueva religiosidad femenina no se limita a las formas de vida activa, elabora una espiritualidad, lo que Marco Bartoli llama el anacoretismo urbano. Estas mujeres, denominadas reclusas, ahora viven dentro de la ciudad, recibiendo la asistencia espiritual de algún clérigo y el sustento material de los vecinos. La relación con el exterior es por una pequeña ventana, y este estilo de vida es considerado heroico por la ciudadanía[12].

     

    El movimiento femenino fue creciendo más y más en el siglo XIII, hasta asumir proporciones de masa. Se ha calculado que sólo las comunidades dirigidas por dominicos y franciscanos hacia el año 1300, congregaban a unas siete mil mujeres[13].

     

    Conocemos parte de la vida de estos grupos por las cartas de Jacobo de Vitry[14], especialmente la que escribió en 1216 desde Génova a sus amigos de Bélgica acerca de la nueva religión de los hermanos menores y de las hermanas menores, que eran muy estimados por los papas y los cardenales de la curia pontificia de Perusa[15].

     

    Jacobo de Vitry, con anterioridad y en la misma carta, habla de los “llamados Humillados por el Sumo Pontífice, quien aprobó su religión y de quien han recibido la autorización de predicar y de resistir a los herejes (…). Hasta tal punto se multiplicó esta religión en el episcopado de Milán, que fundaron 155 grupos conventuales, por una parte de hombres, por otra de mujeres, excepto los que permanecieron en sus propias casas”[16].

     

    Por lo tanto, nos encontramos con hombres y mujeres con autorización del Papa para predicar y viviendo en el mismo edificio: son los conventos dobles. Más adelante, en la misma carta, Jacobo añade que “obtuve además de él, y conseguí cartas con ejecutores y protectores, para que se permitiera a las mujeres religiosas permanecer juntas en la misma casa, no sólo en el episcopado Leodinense, sino tanto en el reino como en el imperio, y se exhortaran mutuamente al bien” (vv. 76-81).

    Esta licencia concedida a las mujeres religiosas, significa, según Optatus van Asseldonk[17], una apertura al mundo laical y femenino, ofreciendo una vida evangélica y apostólica que supera el marco tradicional monacal y lleva la vida religiosa -mulieres religiosae- a una forma de vida fuera de los monasterios o conventos, en el mundo, y vivida de diferentes formas[18].

    Los planes que la sede romana tenía para todas estas mujeres, pretendían recortar tanta iniciativa al margen de la vida monástica tradicional. De hecho, en 1207 el papa Inocencio III había proyectado dar vida a un universale cenobium que recogiese a todas las monjas de Roma, las de vida monástica y las comunidades penitenciales; y con una rigurosa clausura. Inocencio III no pudo llevar adelante el proyecto, pero lo retomó su sucesor Honorio III, quien encargó el cuidado de esas comunidades al cardenal Hugolino, posteriormente Gregorio IX, que elaboró un proyecto de vida para ellas[19]. Según Chiara Augusta Lainati, “esta regla de Hugolino de 1218-19 tiene la característica particular que la distingue de todas las ‘forma’ de vida monástica precedentes: una clausura precisa, severa”[20].

    Estas constituciones de Hugolino presentan la imposición de la clausura para la vida de estas mujeres religiosas, concebida como opción definitiva[21] y con valor en sí misma. Para Hugolino, la clausura está unida a la virginidad. Junto a la clausura como límite físico, está la renuncia radical a toda mirada exterior, y al mandato del silencio y de la no escucha[22].

    Entregas anteriores:

         [1] HONORIO III, Significatum est nobis (16-XII-1221), en B.F. I, 8.  El papa les declara libres del juramento de fidelidad hecho antes de ingresar en la orden de la penitencia y exentos de tomar armas y de acompañar a su señor a la guerra.

         [2] GREGORIO IX, Detestanda (21-V-1227). Esta bula se perdió y hubo que publicarla de nuevo. Ibid., Detestanda (30-III-1228), en B.F. I, 39-40.

         [3] GREGORIO IX, Nimis patenter (25-VI-1227), en B.F. I, 30-31.

         [4] En la regla Memoriale propositi fratrum et sororum de paenitencia de 1221, se les prohibe a los penitentes llevar armas. Con posterioridad, la regla primera de los penitentes franciscanos, Supra Montem, de 1289, mitigará esta prohibición, permitiendo llevar armas en los casos de defensa de la Iglesia romana, la fe cristiana, sus países, o con la licencia de los ministros.

         [5] GREGORIO IX, Nimis patenter, en B.F. I, 30. También el Capítulo General de los penitentes franciscanos celebrado en Bolonia el 14 noviembre 1289, acordó mantener alejados de los cargos públicos y oficios públicos a los hermanos (acuerdos 9 y 11), en Cf., G.G. MEERSSEMAN, Dossier de L’ordre de la pénitence au XIIIº siècle, Friburgo 1961, 174-175.

         [6] M. D’ALATRI, Aetas poenitentialis, Roma 1993, 69.

         [7] GREGORIO IX, Detestanda, en B.F. I, 39-40. Como asociación autónoma canónicamente erigida, tenían pleno derecho de adquirir bienes muebles e inmuebles, sin que el municipio u otras autoridades pudieran impedirlo. Pero estas autoridades, en muchas ocasiones, quisieron echar mano de esos bienes; el clero secular y algún obispo no veían con buenos ojos la prosperidad de los penitentes.

         [8] HONORIO III, Cum illorum (1-XII-1224), en B.F. I, 19-20.

         [9] M. BARTOLI, El movimiento franciscano de los orígenes y la mujer, en “Selecciones de Franciscanismo” 69 (1994) 408.

         [10] En los primeros momentos se instalarán fuera de las ciudades -eremitorios, lugares solitarios-; después, se acercan a las ciudades, instalándose en un hospital u hospicio de pobres, en los muros de la misma; por último, la entrada en la ciudad. Cf., OPTATUS VAN ASSELDONK, “Sorores minores”. Un nuevo planteamiento del problema, en “Selecciones de Franciscanismo” 69 (1994) 376.

         [11] M. BARTOLI, Clara de Asís, Oñate 1992, 116.

         [12] Este tipo de mujeres adquiere mucha fama, y a ellas acude la gente para pedir consejo espiritual o encomendarse a sus oraciones. Las nuevas ciudades tenían necesidad de nuevos santos y de nuevas protecciones celestes, y lo encontraban en este estilo nuevo de vida religiosa. “Así, se realiza la paradoja de que la reclusión viene a ser la condición necesaria para la instauración de una apertura más amplia y de un mayor ascendiente de estas mujeres en la conciencia colectiva ciudadana”. Cf. M. BARTOLI, Clara…, o.c. 118. Para un estudio más exhaustivo de este fenómeno, el estudio de GIOVANNA CASAGRANDE, Oltre lo spazio istituzionales: Il fenomeno della reclusione volontaria, en Religiosità penitenziale e città al tempo dei comuni, Roma 1995, 17-74.

         [13] M. BARTOLI, Clara …, o.c. 120.

         [14] Jacobo de Vitry provenía de Bélgica, de la diócesis de Lieja, en el ducado de Bravante. Seguía allí con entusiasmo el movimiento de las beguinas que se desarrollaba en torno a María de Oignies, de quien fue admirador, animador y biógrafo. Nombrado obispo por el papa Inocencio III, llegó a Perusa al día siguiente de su muerte, en 1216 siendo consagrado por Honorio III. Muy conocedor del ambiente de la curia pontificia en esos años.

         [15] “Por aquellas tierras hallé, al menos, un consuelo, pues pude ver que muchos seglares ricos de ambos sexos huían del siglo, abandonándolo todo por Cristo. Les llamaban Hermanos Menores y Hermanas Menores. Son tenidos en gran honor por el Señor Papa y los cardenales”. Cf.,  JACOBO DE VITRY, Carta primera, en San Francisco de Asís.., o.c. nº 75, 963.

         [16] JACOBO DE VITRY, o.c. nº 72.

         [17] OPTATUS VAN ASSELDONK, “Sorores minores”…, o.c. 385.

         [18] Hay que tener en cuenta que el Concilio Lateranense IV, de 1215, había decretado que todos los grupos femeninos debían adoptar alguna de las reglas monacales ya existentes. Esta carta de Jacobo de Vitry fue escrita a primeros de octubre de 1216 y en ella se aprecia la amplitud de miras del pontífice.

         [19] Se trata de la Regla de Hugolino, en Escritos de Santa Clara y documentos contemporáneos, edición preparada por I. OMAECHEVARRÍA, BAC 314, Madrid 1970, 216-232. El autor toma la versión de 1228, que es la más antigua, conservada en el monasterio de Santa Engracia de Olite, en Navarra.

         [20] CHIARA AUGUSTA LAINATI, La clausura di santa Chiara d’Assisi e delle prime “Sorelle Povere” di San Damiano nella legislazione canonica e nelle pratica, en “Forma Sororum” 17 (1980) 51.

         [21] Ya antes de Hugolino se practicaba algún tipo de clausura; por ejemplo, Roberto de Abrissel había fundado un siglo antes comunidades en las que existían las rejas y las mujeres cubrían el rostro con velos para no dejarse ver. Eran comunidades que formaban parte de los monasterios dúplices -comunidad de varones y comunidad de mujeres-. El prototipo fue el monasterio de Fontevraud, regido por la abadesa.

    Con respecto a los monasterios dependientes del Cister, también la clausura se fue imponiendo progresivamente, hasta llegar a 1298 con la Decretal Pericoloso  de Bonifacio VIII, en la que la clausura se impone de forma estricta, al menos en el plano jurídico, con carácter universal. Cf.. MARÍA JOSÉ ARANA, La clausura de las mujeres. Una lectura teológica de un proceso histórico, Bilbao 1992, 74-77.

         [22] “Y a esta reja de hierro deberá añadirse por la parte interior un paño de modo que ninguna de dentro pueda ver nada de la parte exterior de la capilla” Cf., Regla de Hugolino 11, en Escritos de santa –ckara…, o.c. 228.

    “Obsérvese siempre un silencio contínuo, de modo que no se les permita hablar sin licencia entre sí ni a otra persona”.  Ibid. 221.

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